El rendimiento no fue impecable, pero la preparación estuvo casi a la altura de las circunstancias. Hindú demostró astucia y dominio: con un pack que impuso su presencia y marcó el ritmo, derrotó 39-22 a Belgrano Athletic y continúa liderando el Top 14 antes de medirse con SIC, el otro invicto de la competencia, en la siguiente jornada.
Los tiempos han cambiado. Hace casi diez años, Belgrano rompió una racha de 48 años sin torneos en ligas, en una final donde Hindú quedó relegado por los forwards del Marrón. Un poco más de una década después, solamente Francisco Ferronato y Julián Rebussone permanecen entre los ocho para la fase inicial que visitaron Don Torcuato este sábado, en una tarde soleada que contrasta con aquella definición de URBA de 2016. Esta Hindú de 2026 es pragmática y se apoya en sus bases para doblegar a sus oponentes.
“Las formaciones fijas siempre son clave. Este deporte se sustenta en la obtención; a partir de ahí llega el juego. Si logramos asegurar una buena obtención, el juego aparece y estaremos bien encaminados”, explicó Nicolás Amaya, el mejor dentro de un pack que tomó las riendas cuando el partido no fluía. Hindú no halló soluciones para jugar por fuera y mostró poca fluidez, pero se aferró a sus cimientos para sacar adelante el encuentro. “Fue un cotejo largo. En la primera mitad nos costó entrar en juego. En la segunda, nos propusimos, a partir de los forwards y la obtención, ganar inercia, avanzar la pelota y marcar el tempo. Lo conseguimos en varios tramos”, afirmó el octavo, autor de dos tries.
En un periodo inicial muy parejo, Fermín Ormaechea adelantó al local con dos penales, pero Belgrano logró el primer ensayo por medio de Mateo Fossati, un apertura atrevido que debutó en la primera división. Aunque dominado en la batalla de adelante, el Marrón halló opciones para atacar gracias a la dinámica impuesta por Theo Blacksley y a la labor de Augusto Vaccarino, quien anotó dos veces y suma 46 ensayos en la máxima categoría del rugby de Buenos Aires.
Uno de los principales déficits del equipo porteño fue el saque de línea; perdió cuatro lanzamientos propios y se encontró con incómodos–otros tantos. Uno de esos errores terminó convirtiéndose en el primer ensayo de Amaya, la única conquista del local en los primeros 40 minutos. Un movimiento de la segunda mitad fue el termostato del encuentro: un maul avanzó 25 metros y cambió el pulso del desarrollo.
Además, la indisciplina visitante resultó determinante durante la tarde. Hindú concedió apenas 5 penales, mientras Belgrano entregó 18, la mayoría en el juego agrupado. También recibió cuatro tarjetas amarillas. Tras la amonestación a Bautista Tierno Amigo llegó el ensayo de Agustín Capurro, seguido por Santiago Villegas y, poco después, otro de Santino Amaya tras la sanción a Luciano Tecca. Todos nacieron de acciones en las cercanías del in-goal, una pesadilla para el Marrón, que terminó defraudado.
Luego, Amaya interceptó un pase de Rebussone para sellar la victoria. “Tuvimos un par de mauls que le dieron energía al equipo. A partir de eso mejoró un poco la defensa y controlamos mejor el primer golpe del contacto”, señaló el tercera línea de 25 años.
Lo más destacado del triunfo de Hindú
Finalista en 2024 y semifinalista en 2025, Belgrano Athletic inició el año perdiendo sus primeros cinco compromisos, la primera vez que sucede en este siglo. Es la continuidad de la baja mostrada al cierre de la temporada pasada, cuando cayó en cinco de sus últimos seis encuentros, incluida la semi frente a Newman. Las lesiones en puestos clave (como los de la primera línea), el calendario exigente y la salida de jugadores hacia el Súper Rugby Américas son factores que condicionan a un equipo que perdió poder de fuego en el pack y debe recuperar su fortaleza en el scrum para volver a ser dominante, como lo fue en anteriores épocas.
La versión 2026 de Hindú, en cambio, se ve renovada y en pleno estado. Santiago Fernández siempre fue un jugador reflexivo y cerebral. Ahora, en su papel de entrenador, está activo junto a la línea lateral y se le observa dando indicaciones tácticas y proponiendo un rugby práctico y eficaz. Basado en las bases, pero también dotado de un juego de alto ritmo y de vértigo cuando las condiciones lo permiten.
El Elefante tuvo un inicio ideal, tras dos temporadas alejadas de la pelea. Mira a todos desde la cima y ahora enfrentará una prueba de fuego ante SIC, su escolta.