Al sonar el pitazo final, se desató una mezcla de emoción, júbilo y revancha entre los Pumitas cuando concluyó el encuentro. La victoria por 25-17 supuso la primera conquista histórica ante Nueva Zelanda en la categoría. Luego, los jugadores se agruparon en el centro de la cancha para recuperar aire y, sin demora, acercarse al borde del campo para celebrar junto al resto del plantel y a las familias y amigos presentes en Sudáfrica. Jamás un seleccionado juvenil argentino había vencido a los Baby Blacks en la categoría de menores de 20 años.
Un triunfo forjado gracias a una entrega física notable en el choque de inicio para sostener el dominio durante la primera mitad y presionar en la segunda. De este modo, Argentina logró resarcirse de un inicio adverso en el Rugby Championship M20, que se disputa en Gqerberha (antiguamente Port Elizabeth), tras caer 48-21 ante los anfitriones.
Los Pumitas modificaron de manera notable su actitud respecto al estreno. La intensidad con la que abordaron las colisiones fue la clave determinante que les permitió sojuzgar a un equipo neozelandés que había dominado los enfrentamientos previos con holgura. En la primera mitad se impusieron de manera contundente gracias a la fuerza física, a la solidez en las formaciones estabilizadas y a un maul devastador; en la segunda parte cedieron algo de terreno, aunque respondieron con una defensa feroz para tacklear y, contrariamente a lo visto en los primeros 40 minutos, mostraron un notable olfato para anotar en las escasas incursiones ofensivas.
La única victoria juvenil frente a Nueva Zelanda data del Torneo del Hemisferio Sur de 1998, también en Sudáfrica (Ciudad del Cabo), aunque en la categoría M21. El marcador fue 12-11, y aquella escuadra reunía a los mellizos Manuel y Felipe Contepomi, Ignacio Corleto, Rodrigo Roncero, Julio Farías y Martín Gaitán, entre otros futuros Pumas.
“Fue un partido muy duro, pero hicimos lo que practicamos en la semana”, dijo el octavo Federico Torre. “A diferencia del partido pasado supimos imponernos con los forwards, estuvimos muy firmes en el contacto, sobre todo en las formaciones fijas, todas, y creo que eso nos llevó a ganar y hacer historia.”
El entrenador Nicolás Fernández Miranda dispuso 11 cambios respecto del debut y de entrada se notó un cambio de mentalidad. La vehemencia en el contacto, tanto para pasar el ruck como para tacklear, que habían sido el punto más flojo ante Sudáfrica, fueron esta vez determinantes para que los Pumitas dominaran a los neozelandeses desde el inicio. Durante los primeros 30 minutos jugaron en terreno rival, forzaron penales y contaron con innumerables chances de anotar.
Los forwards fueron prolijos en el line-out y dominantes con el maul, que avanzó varios metros cada vez que se formó; el scrum también fue superior, aunque no debidamente premiado por la árbitro australiana. Al contrario del equipo de 2025, que finalizó tercero en el Mundial, éste mostró otra dimensión en el juego de ataque, no limitándose sólo a los forwards. El medio-scrum Juan Preumayr fue una amenaza cada vez que jugó desde la base, Benjamín Ordiz y Pedro Coll impusieron condiciones en el centro de la cancha.
Después de varias situaciones desperdiciadas en el contexto de un dominio absoluto, incluido un try de Preumayr anulado por el TMO por una obstrucción ajena a la pelota, los Pumitas por fin pudieron quebrar el in-goal a los 15 minutos. Habían malogrado también un line-out en extremo ataque (uno de los pocos perdidos en una formación que funcionó muy bien) y un par más por apresuramiento en el manejo.
La conquista fue producto de una muy buena presión defensiva; de la recuperación de la pelota en el contrarruck llegó la perspicaz “pared” entre 10 y 9 para que Federico Serpa apoyara. La supremacía celeste y blanca continuó y el propio apertura mendocino estiró la ventaja unos minutos más tarde con un penal que llevaba justicia al marcador (8-0).
Nueva Zelanda estuvo cerca de descontar en su primera incursión ofensiva, pero el rosarino Ordiz contuvo en el in-goal al octavo rival y no lo dejó apoyar. Un minuto después, no obstante, el ala Kobe Brownlee se cortó y Haki Wiseman consiguió un try demasiado fácil. La eficacia del equipo neocelandés se conjugó con cierta inocencia del equipo argentino. Después de recuperar el dominio, llegar al try por la vía del line-out y el maul (15-7) y forzar dos amarillas, jugando con dos hombres menos, los Baby Blacks descontaron a uno del final del primer tiempo con un try en el que el wing JD Van de Westhuizen sobró por la punta.
La ventaja albiceleste de 15-12 con que comenzó el segundo tiempo era exigua en función del desarrollo. La segunda mitad sería similar, aunque a la inversa. Todavía con dos hombres más por seis minutos, los Pumitas no lograron tomar el dominio del partido. Fueron los neocelandeses los que asumieron el control de la pelota y ganaron profundidad con los ingresos del octavo Micah Fale y el velocísimo wing Logan Williams. Pero los argentinos se mantuvieron firmes en defensa y esta vez sí fueron efectivas de cara al in-goal rival.
En una intercepción del polifuncional y veloz Luciano Avaca estiraron la ventaja cuando el rival asediaba y en una gran jugada colectiva que aunó forwards y backs, Ramón Fernández Miranda puso distancia de dos tries convertidos (25-12), a 10 minutos del final.
En ese lapso, los Baby Blacks salieron a quemar las naves y los Pumitas se relajaron un poco. De la recuperación de la salida llegó el inmediato descuento (25-17), y a continuación un try más que lo habría dejado a uno con cinco minutos por jugar, pero la acción fue invalidada por una obstrucción. El parate le dio tiempo a los argentinos de rearmarse y pudieron cerrar el partido como habían jugado en todo su desarrollo: imponiendo condiciones físicas y mandando al rival para atrás a puro tackle.
“Más allá del resultado, estamos felices porque hoy pudimos ver el equipo que somos y que estuvimos trabajando”, valoró Carlos Mohapp, uno de los entrenadores. “No cambiamos nada en la semana, seguimos por el camino que veníamos trabajando desde que nos juntamos en las concentraciones. Que los chicos puedan demostrarlo en la cancha nos pone muy contentos. Es un proceso largo para los chicos. Lo que mejoramos fue el contacto. El equipo estuvo presente en defensa los 80 minutos, que es lo que se necesita en este nivel.”
Los Pumitas cerrarán su participación el próximo sábado, a las 9 ante Australia. Una nueva oportunidad de seguir creciendo y afianzarse de cara al Mundial de Georgia, la instancia final de este proceso a fines del mes próximo. Antes de pensar en ello, merecen un tiempo para festejar el hecho de haber entrado en la historia del rugby argentino.
Síntesis:
Argentina M20: Simón Pfister; Bautista Quiroga Miguens, Pedro Coll (c), Benjamín Ordiz y Luciano Avaca; Federico Serpa y Juan Preumayr; Jerónimo Sorondo, Federico Torre y Franco Marizza; Bautista Benavides y Joaquín Pascual Viale; Bautista Salinas Mallea, Manuel Cúneo Camargo y Fabrizio Cebrón.
Entrenador: Nicolás Fernández Miranda.
Cambios: Primer tiempo 20m, Basilio Cañas por Marizza (temporal). Segundo tiempo Manuel Giannantonio por Quiroga Miguens; 5m, Cañas por Sorondo; 10, Benjamín Farías Cerioni por Cebrón; 13, Nicolás Cambiasso por Cúneo Camargo; 25, Benjamín Ledesma Arocena por Serpa y Agustín Ponzio por Benavides; 27, Ramón Fernández Miranda por Marizza.
Suplente: Germán Tello Fredes.
Nueva Zelanda M20: Cohen Norrie; Jay Reihana, Oliver Guerin, Haki Wiseman y JD van der Westhuizen; Mika Muliaina y Charlie Sinton; Kobe Brownlee, Finn McLeod y Logan Platt; Jake Frost y Alex Arnold; Alex Hewitt, Josh Findlay y Ethan Webber.
Entrenador: Kane Jury.
Ingresaron: Luka Patumaka Makata, Charlie Wallis, Dane Johnston, Johnny Falloon, Micah Fale, Boston Krone, Angus Revell, Logan Williams.
PT: 15m, ensayo de Serpa (A); 24, penal de Serpa (A); 33, gol de Muliaina por ensayo de Wiseman (NZ); 36, ensayo-penal (A); 39, ensayo de Van der Westhuizen (NZ).
Amonestados: 35m, Frost (NZ); 36, Webber (NZ).
ST: 15m, ensayo de Avaca (A); 31, ensayo de Fernández Miranda (A); 33, ensayo de McLeod (NZ).
Cancha: Nelson Mandela Bay Stadium, Gqerberha.
Árbitro: Ella Goldsmith (Australia).