La juventud del protagonista, a sus 19 años, contrasta con su estatura de 1,96 metros y su peso de 98 kilos. Sin embargo, su manera de jugar resulta imponente. El octavo Jerónimo Sorondo protagonizó una actuación decisiva para que Belgrano regresara de Villa de Mayo con la victoria. El jugador de los Pumitas no solo logró tres ensayos, sino que mostró un despliegue y una preponderancia que marcaron la diferencia en un encuentro que fue parejo en la primera mitad y que se inclinó en el segundo tiempo por la mayor solvencia del Marrón.
El triunfo por 41-36 frente a CUBA permite a Belgrano confirmar su levantada y mantenerse cerca del pelotón de cuatro líderes, todavía con mucho por definirse en el Top 14 de la URBA. Apenas transcurridas 11 fechas de las 26 clasificatorias, y aunque Hindú, Newman, SIC y CASI tomaron cierta distancia en la lucha por las semifinales, nada está escrito. Con cinco jugadores en Pampas, el Marrón suma argumentos para confiar.
“Nos enfocamos en trasladar a la cancha lo que trabajamos durante la semana. Lo llevamos a cabo y eso nos dejó el resultado”, comentó Sorondo a LA NACIÓN. “La clave del encuentro estuvo en la intensidad y en los contactos. Dominamos y eso nos dio la victoria. Creo que fue fundamental la entrada desde el banco, y uno de nuestros objetivos es mantener la intensidad durante los 80 minutos”.
El choque se presentaba como un duelo entre equipos en proceso de crecimiento, que comenzaron de forma irregular y que encaran la temporada con foco en lo que puedan aportar sus jóvenes figuras.
En un partido que se dio de ida y vuelta desde el inicio, Belgrano impuso su derecho a dominar gracias a una mayor intensidad del pack en los contactos. Además, contó con un scrum demoledor, que exigía penales cada vez que recibió la ovalada. En ese marco, la actuación de Sorondo, que cumplirá 20 años dentro de dos semanas (el 19 del corriente), resultó desequilibrante. Ganó metros cada vez que tocó la pelota y estuvo presente en toda la cancha, además de convertirse en una opción recurrente en el line-out.
Firmó el mejor ensayo de la jornada, una acción colectiva brillante con numerosos pases en un espacio reducido por la banda derecha. A los 17 minutos, Belgrano ya lideraba 19-6 tras un inicio arrollador. CUBA parecía adormecido, pero reaccionó y dio vuelta el marcador con una arrancada veloz y, además, con otros tries forjados por los backs. El local se fue al descanso con una ventaja de 27-26 tras una primera mitad vibrante (siete tries).
Jerónimo Sorondo es natural de Azul y comenzó a jugar al rugby a los cinco años, en el Club de Remo. En 2024, con edad M19, se trasladó a Buenos Aires para estudiar marketing y se integró a Belgrano Athletic. Formó parte del plantel de los Pumitas que terminó tercero en el Mundial de Sudáfrica del año anterior, aún con un año de ventaja respecto a la mayoría de sus compañeros. Volvió a ser convocado por Nicolás Fernández Miranda, tomó parte del Rugby Championship M20 y figura en la prelista para el Mundial de Georgia, que se disputará a finales de mes. Su debut en la primera división se produjo en la cuarta fecha del Top 14, en la derrota 30-24 ante Champagnat en casa.
El complemento mostró un panorama distinto. Belgrano tomó las riendas a partir del scrum y de la actuación de Sorondo. Un penal obtenido en esa formación permitió un line hacia el sector de ataque, y un saque rápido desde el medio-scrum de Theo Blaksley derivó en el segundo ensayo del octavo. Poco después volvió a cruzar el ingoal, tras superar un scrum que avanzó varios metros.
Con cinco derrotas consecutivas, Belgrano había complicado su inicio de campaña, pese a haber sido semifinalista en 2025. A partir de esa quinta caída, sin embargo, el equipo no volvió a tropezar y acumula cinco victorias y un empate. “Tuvimos un mal arranque con resultados adversos, pero veo que estamos trabajando muy bien semana a semana”, reconoció Sorondo. “No pensamos en la clasificación, vamos partido a partido, buscando mejorar en cada aspecto”.
Belgrano estuvo cerca de cerrar el duelo antes, pero le faltó precisión en el line-out para convertir la superioridad territorial en números y porque Juan Landó falló dos penales de conversión relativamente simples. En los minutos finales, CUBA consiguió sumar un punto valioso gracias a Rafael Benedit, que convirtió todas sus patadas (8/8). “Nos volvieron a hacer muchos puntos. Hay mucho por corregir y mejorar: placajes fallidos, penales. No podemos permitirnos ese lujo a este nivel”, fue la autocrítica del apertura que pasó a jugar de centro para CUBA, compañero de Sorondo en los Pumitas el año pasado. “Vamos construyendo y mejorando, especialmente en ataque. Tenemos destellos de buen juego, pero nos falta. Por algo se nos escapan este tipo de partidos”.
Resumen de la quinta victoria de Belgrano
La clasificación todavía parece lejana, pero aún más lo es el desenlace del torneo. Belgrano continúa en ascenso, y Jerónimo Sorondo le genera motivos para soñar.