Claudio Ubeda habló ante los medios tras la caída de Boca ante la Universidad Católica de Chile, que dejó al equipo xeneize fuera de la Copa Libertadores. Con la derrota, el conjunto se prepara para los playoff de la Sudamericana frente a O’Higgins, de Chile, posterior al Mundial. El entrenador sostuvo que su continuidad al frente del club —su contrato vence a mitad de año— no depende de él y asumió la responsabilidad por la derrota.
“Hay que enfrentar la derrota y mostrar la cara”, afirmó Ubeda. Y añadió sobre su futuro: “No me parece el momento para hablar de ese tema [su contrato]. Debemos reunirnos, conversar y analizar todo lo ocurrido en este periodo que estuvimos y luego sí, tomar una decisión”. Y resumió: “Siempre dependemos de los resultados. [La continuidad] no depende de mí”.
Boca, que había superado las últimas 19 fases de grupos de la Libertadores y que no caía eliminado en esta instancia desde 1994 recibió un recibimiento hostil con insultos de parte de la hinchada. Ubeda reconoció que les falló: “No obtuvimos el resultado que todos queríamos. El estadio respondió como siempre, alentando como siempre. No les pudimos dar el resultado positivo. Habíamos previsto las posibles herramientas del rival para golpearnos con contraataques que nos dejen mal parados. La jugada del gol fue la única llegada clara de Católica”.
Sobre el desarrollo del encuentro, el entrenador xeneize señaló: “Creo que no hay mucho análisis más allá de lo que buscábamos hoy, que era la victoria. No la alcanzamos. La única opción la terminaron aprovechando, las que tuvimos no pudimos concretarlas. Tampoco en la segunda mitad llegamos con claridad. El rival hizo su trabajo. Se defendió bien. Armó bien las líneas defensivas, no conseguimos marcar la diferencia. Más allá del penal cobrado en el primer tiempo y el gol anulado por fuera de juego”.
También se lamentó por las ocasiones falladas: “Es nuestra labor mejorar la eficacia ante las distintas situaciones que se presentan y minimizar el margen de error. Si te llegan poco y te convierten, sigue habiendo una falla. Hay que achicar ese margen a cero”.
Y agregó: “Salvo en este partido, hubo encuentros en los que el equipo jugó bien. En los últimos tres duelos no obtuvimos los resultados que hubiéramos querido. En este momento uno no encuentra palabras para describir lo que realmente sentimos. Ante la impotencia de no haber avanzado. Nos quedamos con esa angustia”.
Ante la pregunta de dónde se le escapó a Boca el pasaje a los octavos de la Libertadores, Ubeda se refirió a las derrotas como visitante frente a Cruzeiro y Barcelona, de Ecuador: “Fueron en esos dos encuentros. Tal vez un poco más en el de Barcelona por las condiciones del campo y las sanciones que tuvimos. Pensar en los encuentros perdidos no creo que tenga relevancia”, afirmó.
Ubeda también habló del partido de Leandro Paredes, quien en el calentamiento previo se quejó del isquiotibial y el entrenador confirmó que disputó todo el encuentro trascendental con una molestia. También descartó que se hubiera reservado por estar en la lista de 26 jugadores confirmados para el próximo Mundial: “Leandro no se cuidó para nada. Ustedes vieron su reacción al tocarse. Tenía una carga en el isquiotibial. La pudo sostener durante todo el partido. Quiso seguir jugando. Aprecio su intención de estar en la cancha en un momento tan difícil para el equipo”.
Además, Ubeda comentó que aún no habló con los jugadores tras la eliminación de la Libertadores, y que decidió atravesar el momento con serenidad: “La verdad es que aún no conversamos con los jugadores. Normalmente, ante este tipo de situaciones, la prudencia y el silencio prevalecen. Seguramente ahora lo vamos a hacer”.
Lo más destacado del duelo entre Boca y Universidad Católica
Por último, el DT de Boca se refirió a su decisión de alinear desde el inicio al español Ander Herrera y su posterior reemplazo por Alan Velasco en el descanso: “En un principio la entrada de Ander buscaba una conexión más vertical con los delanteros. Para poder atacar uno contra uno y que no dependiera solo de Leandro. Ander es un buen pasador y podía hacerlo. Realizamos el cambio porque necesitábamos ser más verticales con futbolistas más agresivos en el uno contra uno. Por eso ingresó Alan (Velasco). Cambiamos la figura y quedamos con un sistema 4-2-3-1 con Leandro y Delgado”.