La postura editorial de L’Équipe ante el titular de Zverev en Roland Garros y las denuncias por maltrato que no se olvidan

16 junio, 2026

Alexander Zverev logró superar sus propios límites este domingo en Roland Garros, al conquistar por primera vez un título de Grand Slam tras haber perdido tres finales anteriores. El alemán, que en la final superó en cinco sets al italiano Flavio Cobolli, supo aprovechar, en cierta medida, las ausencias de Jannik Sinner (eliminado de forma sorpresiva en la segunda ronda), Carlos Alcaraz (campeón de 2025, firma ausente en el circuito por una lesión de muñeca) y Novak Djokovic (caído en la tercera ronda). Su triunfo, más allá de lo deportivo, no pasó desapercibido. Un claro ejemplo fue la decisión editorial de L’Equipe, el afamado diario deportivo francés.

Este destacado medio, que acostumbra a cubrir Roland Garros con una amplia plantilla de periodistas, optó por ubicar la noticia de Zverev en una sección secundaria de su portada de este lunes. En la propia tapa, lo más relevante fue el titular de Metz en la Liga de Campeones Femenina de handball, enviando un mensaje claro. Según un sondeo, la última vez que el campeón masculino de Roland Garros no ocupó la foto principal de la portada del diario parisino fue en 2005, cuando Rafael Nadal logró la primera de sus catorce coronas en la tierra batida de la capital francesa. Sin embargo, en aquel entonces el triunfo del joven español quedó reducido a un segundo plano frente a una masiva manifestación de apoyo a la candidatura de París para los Juegos Olímpicos de 2012.

Esta vez, la explicación parece ser distinta. Concretamente, se señalan las denuncias de exparejas de Sascha Zverev por maltrato físico y psicológico. De hecho, el periodista Julien Reboullet, uno de los nombres más destacados del equipo de L’Equipe, escribió un artículo titulado: “Una victoria que no eclipsa las acusaciones de violencia doméstica”.

“En la historia del tenis, ha habido ocasiones en las que un título de Grand Slam ha ido acompañado de un asterisco que, en mayor o menor medida, nubla la gloria del trofeo. Esto suele vincularse a cuestiones de justicia deportiva. Algunos ejemplos citados son Petr Korda como campeón del Abierto de Australia 1998, concluido cinco meses antes de dar positivo por nandrolona, y Marin Cilic, vencedor del US Open 2014, un año después de su suspensión provisional por el uso (posteriormente considerado involuntario) de un estimulante cardíaco. También se recuerda la victoria de Jannik Sinner en Wimbledon el año pasado, apenas semanas después de cumplir una suspensión negociada de tres meses por irregularidades relacionadas con dos pruebas positivas de esteroides anabólicos», escribió Reboullet.

Y continuó planteando la situación de Zverev: “Roland Garros 2026 es, en ese sentido, único. Hubiéramos preferido narrar, sin reservas, la extraordinaria historia de un chico que crecería para convertirse en un gran tenista, pero que, veinte años antes de alzarse con el torneo de tenis más exigente del mundo, gracias a una tenacidad a prueba de numerosas oportunidades perdidas, soportó las burlas de sus compañeros por portar un extraño dispositivo para controlar su diabetes. Diabetes que habría llevado a los médicos a decir a sus padres que quizá no tenía sentido empujar a su hijo hacia una carrera de campeón. Un guion de película”.

La portada de L’Equipe de este lunes

“Hoy, sin embargo, el contexto contemporáneo ensombrece la celebración de su triunfo. Zverev se impuso en el Abierto de Francia, y nadie puede quitárselo. Pero Zverev también ha sido acusado en dos ocasiones por violencia doméstica por dos exparejas, una de las cuales presentó una denuncia. Fue condenado en 2023 por una orden penal y sancionado con 450.000 euros por ‘agresión y lesiones‘, decisión que llevó a que el actual n.º 3 del mundo intentara apelar. Dos años antes, en Berlín, el Tribunal decidió que el proceso no prosperaría, ya que la demandante, Brenda Patea, y el acusado habían llegado a un acuerdo para cerrar el asunto, principalmente por el bien de su hijo”, prosiguió el artículo.

Y concluyó: “Zverev abonó 150.000 euros al Tesoro alemán y 50.000 euros a entidades benéficas. Según la legislación alemana, el pago de dicha multa no implica una admisión de culpabilidad. El proceso terminó sin que quedara constancia en sus antecedentes penales. Seguirá considerándose inocente en un caso que ya no será objeto de resolución judicial. Todos tendremos que vivir con ello. Ellos, él, tú, nosotros”.

Hace 21 años, por otra razón…

Otro medio francés, RMC Sport, también publicó un artículo con el mismo enfoque. El título fue: “Por qué la victoria de Alexander Zverev avergüenza al mundo del tenis”. Y en su contenido afirma que, “si bien al final ha roto su mala racha en los Grand Slam, el alemán aún enfrenta acusaciones de violencia doméstica”.

El mismo medio añadió que, entre los tenistas, “las felicitaciones públicas han sido escasas”. Y añadió: “Si bien la número uno del mundo en dobles, Taylor Townsend, afirmó estar ‘feliz’ por Zverev, otros, como Iga Światek, prefirieron elogiar la actuación del subcampeón Cobolli”.

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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