Newman muestra un carácter a prueba de todo. Lejos de exhibirse con soberbia, se percibe como un conjunto vencedor: asentado, que sabe esperar su momento y aprovecharlo con precisión. La paciencia se considera una virtud y este plantel la cultivó a lo largo de varias temporadas, y hoy cosecha sus frutos. Frente a un adversario de la talla de Belgrano Athletic, que lo dominó en el scrum y disputó cada balón, lo resolvió con oficio y con las embestidas de sus figuras.
En una tarde fría y gris en Benavídez, el ambiente se enredó por incidentes entre jugadores que parecían más concentrados en discutir que en jugar. El trámite fue moroso, y los wings apenas tocaron la pelota. Peleas cruzadas, errores de manejo y un tempo lento dibujaron un primer tiempo anodino, en el cual Newman acertó dos de las tres incursiones a la zona de 22 del rival: primero con Juan Bautista Daireaux y luego con Fermín Perkins, tras un buen maul, una de sus jugadas predilectas. Del lado visitante, Theo Blaksley igualó provisionalmente, entre los pocos que rompieron la inercia.
Gran parte del rendimiento de Newman se apoya en una planificación meticulosa. Es de unos pocos clubes que rotan a sus jugadores según la fecha para regular las cargas. Su amplio y talentoso plantel lo permite. A los diez minutos del complemento, con el partido ya resuelto, Rodrigo Díaz de Vivar salió sin pedir permiso, quizás el más valioso del campeón de la URBA, siendo sustituido por Mateo Montoya. Al pedir soluciones desde el banco, entre los cambios aparecieron Lucas Marguery y Gonzalo Gutiérrez Taboada, dos emblemas de la casa. Ambos aportaron una nueva dinámica al equipo. Fue la primera participación en 2026 para el medio scrum, capitán del Pampas campeón del Súper Rugby Américas.
Gutiérrez Taboada entró antes de tiempo tras una fractura nasal que sufrió Florencio Llerena, producto de un choque con Francisco Ferronato. A partir de la jornada 15, además de los dos encuentros controlados por TMO, se incorporó la revisión por video para situaciones de try y para incidentes de juego desleal: “golpe, pisotón o cualquier acción antirreglamentaria”, informó el árbitro Simón Larrubia a los capitanes sobre esta nueva medida.
Con 17-14 a su favor, tras un nuevo try de Blaksley, Belgrano perdió la compostura; fue imprudente en su propio campo y Newman se lo hizo pagar. Nicolás Spinelli y Pedro Arana recibieron amonestaciones por meter la mano en los rucks, y Newman no dejó pasar la oportunidad. Gutiérrez Taboada igualó las acciones y poco antes del silbato final, Juan Bautista Daireaux adelantó a su equipo: el «Largo» acumula 56 tries en 89 presentaciones en el rugby de Buenos Aires y suele ser una arma decisiva para abrir defensas. Beltrán Salese selló la historia con otro maul sólido; con 13 conquistas, es el líder de Newman en ese rubro en 2026.
El talón de Aquiles del Cardenal fue el scrum, área en la que recibió cinco penales y dos free-kicks en contra. Con la ausencia de Bautista Bosch, Manuel Lozano enfrentó la veteranía de Francisco Ferronato. Belgrano, por su parte, sufrió en el line: perdió siete de sus doce lanzamientos propios en la hilera. Paul Cardinal fue un quebradero de cabeza para el visitante, que desperdició muchas oportunidades de atacar en los metros finales. Mariano Galarza, ex segunda línea de los Pumas, es quien dirige el entrenamiento del line de Newman, una de sus principales fortalezas.