Impactante. A tenor del contexto, del rival y de lo que estaba en juego, Alumni firmó una de sus actuaciones más destacadas de los últimos tiempos. Mostró un rugby de alto voltaje, fue contundente y superó por 59-15 al SIC, oponente directo en la lucha por las semifinales del URBA Top 14. Por primera vez en 17 fechas logró ubicarse en la zona de play-off.
Fue un festival de Alumni durante setenta minutos. En los diez minutos finales aflojaron la intensidad, pero durante gran parte del encuentro fueron demoledores. Firmes en cada choque defensivo y con una voracidad impactante cada vez que atacaban. “Fuimos un equipo completo. Desde el vestuario nos propusimos enfocarnos en nuestro juego y en nosotros mismos, y eso quedó patente en todo momento”, enfatizó Rocco Testoni. “Cuando tuvimos posesiones para atacar atacamos sin reservas. Le dimos dinamismo y eso dio frutos: impidimos que la defensa contraria se arme y logramos abrirnos camino para arribar a los tries”, analizó el medio-scrum, una de las revelaciones de la temporada en la URBA. Testoni sumó su noveno try en los 17 partidos del año; en los ocho primeros ingresó desde el banco y en los nueve restantes fue titular tras la lesión de Tomás Passerotti.
En un tramo de 22 minutos, Alumni convirtió seis ensayos. Partiendo de una pelota que quedó suelta en un maul en su propio campo, Castanier definió, tras una carrera de 60 metros, la conquista de Ignacio Cubilla, que culminó ante un rival descolocado. En el eje del juego, cayeron tries de Rocco Testoni, Tomás Cubilla, Ramón Fuentes y otro de Castanier pegado a la bandera para ampliar la diferencia y despegarse en el marcador. El local cerró rápidamente el asunto y tuvo el mérito de no bajar la guardia ante un adversario presumiblemente peligroso.
Alumni fue tan apabullante como el SIC endeble. El visitante lució desorientado y afligido después de los primeros golpes. Nunca se levantó y en ocasiones se lo vio impotente. Benjamín Chiappe se fue amonestado luego de su segundo tackle a destiempo y Agustín Sascaro por arrojar la pelota a la tribuna para impedir el juego rápido. Cuando atacó, lo hizo desordenado, sin apoyos, ante un rival firme y concentrado en cada punto de encuentro. El conjunto de San Isidro sufrió ausencias de peso, sobre todo de liderazgo: Carlos Pirán, Tomás Meyrelles, Andrea Panzarini y Alejo Daireaux tenían planificado un viaje a Europa para esta fecha, mientras que Mateo Albanese, el capitán, continúa recuperándose de una lesión en la mano.
Fue una fiesta perfecta para el local, que tuvo el regreso al primer equipo de Santiago González Iglesias, referente histórico. Rete fue uno de los puntos altos: mostró firmeza en defensa con tackles muy abajo y colaboró en la gestación de juego. Además, apoyó un try con un buen ángulo de carrera cerca del ingoal. “El equipo está en una buena sintonía y sabíamos que teníamos una parada brava. Hicimos las cosas muy bien en la primera mitad. Fue impecable esa parte”, admitió el centro, que entre los festejos con la gente recibió el cálido saludo de Pablo Matera, excompañero en los Pumas. Matera se hizo presente en Tortuguitas junto a Tomás Rapetti, Tobías Wade y Santiago Pernas, tras el entrenamiento matutino con los Pumas. Wade y Pernas siguen siendo jugadores de Alumni: incluso con sus ausencias, el local fue una máquina implacable.
Después de ingresar dos veces desde el banco, González Iglesias lució la camiseta 12. Se incorporó tarde a la temporada, recién en mayo. “Bajé a la realidad, ya tengo 38 años y afrontar una campaña larga desde febrero quizá me podría dejar fuera de un final del torneo. Reuní las ganas necesarias y arrancó donde tenía que arrancar. Fue un proceso espectacular empezar jugando en la preintermedia”, explicó el ex back de los Pumas, que regresó en un marco ideal. “No esperábamos esta diferencia, es imposible. Con el SIC nunca se dan estos partidos. Sí esperábamos que saliera lo que vinimos a hacer, en definitiva, queremos imponer nuestro juego y no permitir que el SIC entre en su circuito de juego”, añadió. En el local también volvió a sumar minutos en la primera Joaquín Díaz Luzzi, que ingresó en la segunda mitad y aportó una conversión. Otro de los experimentados que se unió tarde y alimenta la competencia interna en el plantel.
El knock-on de Bernabé López Fleming a los 62′ y el posterior try de Sebastián Fauve fueron un reflejo de los dos equipos. Los dos tries de Nicanor Acosta no lograron maquillar la goleada más amplia del SIC en los últimos 11 años: desde el 62-7 ante Hindú en 2015 no sufría una caída por tanto margen. Fue su tercera derrota en los últimos cuatro encuentros y quedó momentáneamente fuera de los puestos de semifinales.
Alumni sostiene su ascenso, con ocho triunfos en sus últimas nueve presentaciones, pero, sobre todo, con un nivel sobresaliente y la convicción y el deseo de volver a estar entre los mejores.