Los Pumas afrontan una semana clave para recuperar la confianza y lograr la regularidad

31 agosto, 2026

Un día de domingo Jesús le dice a Pedro que será la piedra angular sobre la que edificará su Iglesia y, al día siguiente, lo manda a freír churros. “Vade retro, satanás”, le suelta. Si hasta el Hijo de Dios tuvo dudas ante semejantes vaivenes, ¿qué puede esperarse del resto de los mortales? Este antecedente funciona para justificar a los Pumas, un equipo condenado a la irregularidad, agravada ahora por la ausencia de su núcleo y la aparición de un nutrido pelotón de jóvenes. El orden y la personalidad mostrados ante los Springboks en el encuentro anterior alimentaron ilusiones de una recuperación tras un inicio de año complicado. Australia comparecía como un rival temible pero vulnerable. Al final, pesó más lo primero que lo segundo. Los argentinos no supieron neutralizar las virtudes del rival y, cuando lograron vulnerarlo, se desorientaron en la ruta hacia el try.

La derrota del sábado en Jujuy, 27-21 frente a los Wallabies, la cuarta en cinco compromisos en lo que va de año, no provoca una alarma desbordante, pero tampoco aporta de manera decisiva a la construcción de una obra que busca estar finalizada para el Mundial de Australia 2027. En este marco, destacan algunas conclusiones sobre rendimientos individuales, positivas y negativas, más que nada.

Los Pumas afrontan una semana con la misión de recuperar la fe en sí mismos. Partieron el domingo, a las 19, en un vuelo charter con destino a Mendoza, sede de la revancha frente a los australianos el próximo sábado, a las 18, en el estadio Mundialista (casi a la par del duelo entre Gimnasia y Esgrima y Boca por la Liga Argentina, que arranca a las 16.30 y a apenas dos kilómetros de distancia).

Tras descansar el domingo, programaron un entrenamiento ligero para el lunes, otro de intensidad media para el martes y el más importante de la semana para el miércoles, tras el cual Felipe Contepomi definirá el equipo. El jueves será día de descanso y a las 18 el entrenador ofrecerá una conferencia de prensa en la que anunciará la formación.

Por un traumatismo en el pómulo quedó desafectado Matías Moroni, quien regresó a Buenos Aires. El centro fue reemplazado por el tercera línea cordobés Facundo Cardozo, tercera línea de Dogos XV que se encontraba entrenándose con el plantel como jugador de desarrollo. Curiosamente, no se optó por Benjamín Ordiz, rosarino que está en la misma condición que Cardozo pero juega en la posición de Moroni.

Repetir la formación inicial por primera vez en su corto mandato representó para Contepomi una continuidad respecto de lo hecho ante Springboks. “Nos quedó la sensación de no poder contrarrestar las fortalezas que habíamos visto de Australia y de esos errores no forzados, esos penales por innecesarios”, analizó Andrés Bordoy, entrenador de forwards de los Pumas, vía zoom desde Jujuy. “Tiene que ver con esas conexiones que debemos mantener dentro de la cancha; en ocasiones no estuvieron y es ahí donde debemos seguir trabajando. Era un partido que dependía puramente de nuestro rendimiento, por lo que hay cierta frustración.”

La ausencia de no menos de 17 jugadores que el sábado podrían haber sido titulares no invalida el análisis colectivo. Los Pumas son los Pumas. La selección argentina de rugby. La responsabilidad y el privilegio de representar al rugby argentino no cambian. Las posibilidades de plasmar el juego que propone el entrenador, en este contexto, son más complejas, pero no menos deseables. Colocar la heladera en la cocina y la cama en el dormitorio no siempre resulta tan sencillo como suena.

Al mismo tiempo, estos tres partidos representan una inmejorable oportunidad de continuar ampliando el plantel y de que los jugadores emergentes demuestren en el escenario lo que insinúan en los ensayos. En esta ocasión, entre los que tomarán la oportunidad destaca la actuación del octavo de Leicester Joaquín Moro, líder en acarreos (14) y en placajes (20).

Del otro lado, el hecho de buscar ganarse un lugar para cuando esté el plantel completo puede generar presión y afectar el rendimiento. Bordoy, no obstante, negó esta posibilidad: “Mientras más competencia interna tengamos, mejora a todos, individual y colectivamente. Que los jugadores que no habían tenido la oportunidad de debutar y que realmente han tenido buenos rendimientos en los últimos dos partidos hagan que los jugadores se potencien, que compitan entre ellos, para que cuando vuelvan a sus clubes sepan que tienen que tener buen rendimiento para eventualmente estar en una lista de Pumas. Eso es positivo. Más que haber presión ocurre que fueron muchos los cambios que se hicieron.”

Los últimos seis partidos en el historial ante los Wallabies muestran que se alternaron los ganadores. En los últimos ocho hubo cuatro triunfos por lado. En ese lapso, los Pumas obtuvieron un par de goleadas amplias, con récords incluidos. Pero nunca lograron sostener esa superioridad y, en el partido siguiente, volvieron a fallar en esos detalles que marcan la diferencia. “Al César lo que es del César”.

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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