Aryna Sabalenka busca su tricampeonato en el US Open tras vencer a Pegula

11 septiembre, 2026

Tan contundente como un tren a toda máquina a veces, y a la vez extraordinariamente vulnerable en otras oportunidades, Aryna Sabalenka ha dominado el ranking femenino durante los dos últimos años. Dejará la cúspide de la clasificación semanal de la WTA el próximo lunes, cediéndola a la kazaja Elena Rybakina. Pero todavía busca aferrarse a algo que siente propio: el US Open. Campeona de Flushing Meadows en 2024 y 2025, la bielorrusa persigue su tricampeonato en el cemento de Nueva York. Esa posibilidad la aseguró en la noche del jueves al derrotar a la local Jessica Pegula por 7-5 y 6-2, en la primera semifinal de la velada en el imponente estadio Arthur Ashe.

Por primera vez en más de medio siglo, las cuatro favoritas y las cuatro mejores del ranking se cruzan en las semifinales del abierto estadounidense, tal como ocurrió en 1975 cuando Chris Evert, Virginia Wade, Martina Navratilova y Evonne Goolagong llegaron a esa instancia, con la corona para Evert; la primera vez en 17 años en todos los Grand Slams, desde Wimbledon 2009. Una muestra inequívoca de que las cuatro mejores llegan con fuerza a las rondas decisivas.

Sabalenka impuso su estilo agresivo frente a la consistencia de Pegula. Es posible que a veces se la vea dubitativa, frustrada, cuando sus golpes no encuentran la respuesta deseada; un choque de personalidades con una Pegula casi imperturbable, que solo dejó caer su raqueta al suelo tras una volea clave que terminó en la red. Pero allí está de nuevo Sabalenka, a un paso de otra consagración, en su cuarta final consecutiva en Flushing Meadows. Resulta curioso que una de las principales empujadas con tan pocas derrotas —solo 8— y con 46 triunfos en lo que va del año se quede sin el número 1, y que recientemente haya sufrido tropiezos tempranos —segunda ronda en Roma, octavos en Canadá y Cincinnati— que permitieron el ascenso de Rybakina, quien efectivamente la adelantaría la semana próxima.

Pegula lograba incomodar a Sabalenka cuando conseguía moverla y quitarle la iniciativa, pero la nacida en Nueva York le faltó resolución para desequilibrar la confrontación a su favor. La bielorrusa necesitó apelar a la paciencia para mantenerse a tiro y esperar su oportunidad. La encontró en el duodécimo game: antes de dirigirse al tie-break, presionó con el resto y Pegula cedió ante la presión. La actual líder del ranking se llevó el primer set y ganó la confianza necesaria para ir por más. Progresó con mayor determinación, distanció los puntos cortos y pronto se colocó 4-1 en el segundo parcial, para cerrar poco después, tras una hora y 20 minutos de acción, con un derechazo a la esquina que dejó a su rival sin opciones.

En cualquier caso, por tercer año consecutivo Sabalenka le mostró a Pegula la salida de Nueva York, además de mejorar a 10-4 su historial frente a la jugadora estadounidense. La número 3 es una tenista constante, pero los Grand Slams empiezan a presentarse como un examen difícil de aprobar, con varios cuartos de final, algunas semifinales y una única final, la que perdió precisamente ante Aryna hace un par de temporadas en este mismo escenario.

“Me quedo conforme con la devolución, tal vez debería acercarme más a la red. Estoy lista para luchar por cada punto”, indicó Sabalenka, que parece sentirse a gusto bajo las luces de Nueva York. “Tengo claro que ustedes querían que ganara ella, y es obvio, pero les agradezco el respeto que me brindan. Ese respeto no tiene precio”, se dirigió al público estadounidense, que sin duda deseaba al menos una representante local en la definición, a la espera del siguiente duelo, entre Coco Gauff, la campeona de 2023, y Rybakina, la heredera del número 1.

De este modo, Sabalenka se convirtió en la primera jugadora en alcanzar ocho finales consecutivas de Grand Slams sobre superficies rápidas, lo que abarca los abiertos de Australia y Estados Unidos, una marca que la sitúa por encima de nombres como Steffi Graf, Martina Hingis y Novak Djokovic. Hasta ahora, ganó cuatro de las siete finales, en Melbourne 2023 y 2024, y las dos últimas en la Gran Manzana.

Mientras tanto, intentará lograr su tercer US Open consecutivo, un logro que solo Serena Williams había alcanzado entre 2012 y 2014. Volver a la cima lleva su tiempo; en dos días aguarda otro desafío que podría escribir historia.

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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