Aunque apenas se han disputado cuatro jornadas de la Liga de España, ese dato no disminuye el mérito de Lucas Boyé, quien ya acumula cuatro tantos, la misma cifra que Kylian Mbappé y Lamine Yamal. El reconocimiento a su rendimiento se acentúa aún más tras este domingo, cuando consiguió un hat-trick que permitió al Alavés vencer 5-2 en el clásico ante Osasuna.
En Mendizorroza se vivió una verdadera fiesta, con un equipo que la campaña anterior estuvo batallando por la permanencia —bajo la dirección técnica de Eduardo Coudet— y que ahora marcha como único escolta del líder Barcelona, que mantiene un puntaje perfecto. Es la primera vez en la historia que suma 10 puntos de 12 posibles en las cuatro jornadas y, además, cortó una racha de 13 encuentros sin victorias en el clásico frente al conjunto navarro.
El delantero argentino Boyé contribuyó significativamente a ese estado de euforia, ya que su eficacia estuvo acompañada por un par de disparos de larga distancia que terminaron en gol. El segundo, para el 3-1 parcial, fue un remate desde casi 30 metros que encontró la esquina. Ya había abierto el marcador con un tiro bajo y cruzado desde fuera del área. Cerró una actuación extraordinaria con un cabezazo al piso tras un centro preciso.
Con 30 años, fue el primer hat-trick de su carrera, que se forjó en River, tuvo un breve paso por Newell’s y luego continuó su trayectoria en Europa: Torino, Celta, AEK Atenas, Reading, Granada, Elche y Alavés.
Lo más destacado de Alavés 5 – Osasuna 2
“Ojalá no aflojemos y sigamos con esta dinámica que nos puede llevar lejos. Este equipo tiene humildad, iremos partido a partido. Esto es larguísimo, llevamos cuatro jornadas y queda toda una vida”, declaró Boyé, quien en la jornada anterior ya había empezado a recibir el afecto de los aficionados. En un encuentro organizado por el club entre socios y jugadores, Boyé recibió un regalo de un simpatizante por su reciente paternidad.
Boyé llegaba tras marcar el gol del 1-0 frente al Villarreal. “Es positivo que delanteros como Lucas conviertan, porque dependemos mucho de ellos”, comentó el entrenador Quique Sánchez Flores, que tomó las riendas tras la salida de Coudet y logró la permanencia de Alavés en Primera en la última fecha.
Durante el paso de Chacho Coudet por River, Boyé fue considerado como un posible refuerzo. Cuando estuvo en Alavés, Coudet elogiaba públicamente a Boyé: “A Lucas ya lo he querido tener varias veces; le hablé cuando entrenaba en Inter de Porto Alegre y en el Celta. Me agradan sus características”. Bajo las órdenes de Coudet realizó un golazo de tiro libre frente a Oviedo.
A mediados de 2021, cuando aún no lograba estabilizarse en Europa, se ilusionó con la posibilidad de retornar a sus orígenes: “Me gustaría que River me venga a buscar en el futuro”. En River dejó la espina de no poder demostrar todo su potencial [dos goles en 37 apariciones]. En un futuro quisiera regresar a Argentina y, si es posible, a River. Marcelo (Gallardo) gestó algo muy fuerte. En aquel periodo en River se percibía que era un entrenador distinto para el fútbol argentino. Era joven; no supe soportarlo, como sí hay jóvenes que sí lo hacen. Así es el fútbol: uno va creciendo y acumulando experiencia”.
Golazo para enmarcar
¿Cómo juega Boyé? Es un delantero de técnica depurada, con buena conducción de la pelota y remate. Sus controles precisos le permiten maniobrar en espacios reducidos. Nunca fue un N° 9 voraz, no es egoísta con el gol, porque tiende a asociarse y buscar a un compañero mejor ubicado.
En Alavés está mostrando el mejor promedio goleador de su carrera, con 15 tantos en 34 encuentros. Está justificando la inversión que realizó el club hace un año, con los 5,8 millones de euros que pagó a Granada por su traspaso.