Febrero fue un mes especialmente adverso para la selección argentina de la Copa Davis. La caída (3-2) ante Corea del Sur, en Busan, en la ronda inicial de las Qualifiers, representó un golpe contundente a nivel anímico, deportivo y hasta económico. Les impidió a los jugadores, al capitán Javier Frana y a la Asociación Argentina de Tenis pensar en grande en la temporada. Este tropiezo temprano dejó al equipo sin la ilusión de volver a levantar la Ensaladera, justo cuando se cumplían diez años de la conquista en Zagreb. Además, el mazazo estuvo marcado por una cadena inédita de ausencias: nueve jugadores (los siete singlistas líderes y dos doblistas titulares) se retiraron de la competencia.
El capitán asumió el compromiso en Corea del Sur con cinco raquetas debutantes que entregaron todo lo que tenían, pero no fue suficiente para evitar la derrota. Tras aquella primera serie, Frana vivió momentos de angustia y profunda reflexión: se cuestionó si era conveniente seguir al frente del equipo. Con el tiempo (y las conversaciones) entendió las razones de las respuestas negativas que recibió, especialmente vinculadas a los dilemas que podría acarrear el viaje a Asia a pocas horas del inicio de la gira sudamericana de la ATP. Hoy, siete meses después, mucha agua ha pasado bajo el puente. El conjunto argentino defenderá su lugar para no descender a la zona americana y buscará un pasaje a los Qualifiers 2027. La localía (la primera desde febrero de 2024), el contexto (ahora sí, con todos los jugadores disponibles) y el rival (Turquía, cuyo mejor singlista está en el puesto 300 del mundo) alimentan un optimismo notable. Nadie descarta un tropiezo… aunque en la Copa Davis suelen entrar en juego otros factores emocionales y es una competencia que acostumbra a traer sorpresas.
Descartada la primera opción, el Buenos Aires Lawn Tennis Club, la AAT gestionó para que Neuquén, la provincia argentina más fértil en términos de crecimiento económico y producción gracias a Vaca Muerta, fuera la sede del cruce. Los encuentros, programados para el 19 y 20 de septiembre próximos, serán los primeros de la historia del certamen en la Patagonia. Se disputarán en el Ruca Che, un estadio techado con capacidad para 3000 espectadores, sobre superficie dura, una configuración que no se utilizaba en el país desde la fatídica final frente a España en Mar del Plata 2008.
El capítulo Corea del Sur, al menos por ahora, quedó archivado. Hay sonrisas e ilusión, hay reencuentros, expectativas y confianza. Así quedó patente este viernes, cuando cuatro de los cinco convocados y el propio capitán se despidieron del equipo en un evento celebrado en el Tenis Club Argentino. Frana estuvo acompañado por Francisco Cerúndolo, Mariano Navone, Thiago Tirante (uno de los cinco que actuaron en Busan) y Andrés Molteni; sólo Guido Andreozzi, que también estuvo en Corea del Sur y compitió hasta hace poco en Nueva York, no participó del programa en Palermo, aunque pronto se sumará al equipo. Son los elegidos para intentar triunfar en la serie de Neuquén, la cual sería la N° 100 en la historia nacional de la Davis.
“Para mí es una prioridad muy fuerte la experiencia que vivan. He estado en equipos que no gozaron de la mejor convivencia y para mí es una revancha brindarles un buen entorno”, afirmó Frana, quien también será capitán por primera vez en una serie como local. “En la Davis no hay que mirar mucho el ranking, eso es un error.” En el equipo hay un jugador zurdo (Yankı Erel, actual 305º), lo que obliga a los chicos a adaptarse a una situación diferente. Pero nos centramos en nosotros mismos”, agregó Frana, quien como líder del equipo suma ya dos victorias (ante Noruega y Países Bajos) y dos derrotas (contra Alemania y Corea del Sur).
¿Por qué se eligió jugar en superficie dura? Frana explicó: “Los chicos no lo vieron mal porque es una etapa del año compleja. Falta un impulso en el calendario (en Asia y Europa indoor) que no es menor. Vienen de una gira norteamericana muy exigente. Imaginá qué pasaría si ahora debieran adaptarse al polvo de ladrillo para después volver al cemento rumbo a Asia… Participar en la Davis genera cierta ansiedad y quieren estar lo mejor posible. Sin embargo, acelerar la adaptación al polvo resultaría riesgoso. Había una cuestión de cuidado. Y había que cambiar la mentalidad: cuando ves los récords de nuestros jugadores, están bastante parejos. No es que los nuestros rinden 70% en polvo y 30% en dura, como podría haber sido en nuestra época. Hoy, nuestro tenis ha evolucionado.”
Fran Cerúndolo, el primer single nacional, que llega tras avanzar por primera vez a los octavos de final del US Open, ratificó: “Es positivo competir en duro. Veníamos dos meses jugando en cemento, y luego seguimos en cemento. Esta decisión nos beneficia a todos. Es mucho más fácil para todos. Habrá que ajustar detalles cuando estemos ahí, por la velocidad y las pelotas, pero creo que nos adaptaremos en poco tiempo. Puede ser favorable para ellos, sí, pero también para nosotros”.
Por la misma línea se mostró Navone, que cayó en la segunda ronda de Flushing Meadows, pero tras conseguir una remontada épica ante Novak Djokovic. “Jugar en superficie dura es lo que venimos trabajando desde la hierba hacia adelante, con el único salto de dos semanas en polvo europeo. Tanto Fran, como Thiago y yo nos encontramos en nuestros mejores momentos en cemento. Se puede perder o ganar en cualquier superficie. Estamos competitivos en todas. Thiago trazó un calendario destacado en dura, Fran ha mostrado resultados sólidos y yo he experimentado una mejora enorme en el último año”, afirmó el jugador de 9 de Julio, que volverá a la Copa Davis por primera vez desde enero de 2025, frente a Noruega, cuando selló el punto decisivo del 3-2.
Los entrenamientos del equipo argentino en Neuquén comenzarán el próximo lunes por la tarde. El viernes (18/9) se realizará el sorteo de la orden de juego. El sábado empezarán las acciones de la primera jornada, con dos singles, desde las 12. Y el domingo, a partir de las 11, se disputarán los tres puntos restantes, iniciando con el dobles y continuando con los dos singles (el último, solo si es necesario). Tras el mal trago en Corea del Sur, ningún integrante del conjunto argentino se atreve a enfrentar el compromiso ante Turquía con desconfianza.