Thomas Tuchel, entrenador de Inglaterra: “Creí firmemente que no íbamos a salir con vida”

20 septiembre, 2026

Thomas Tuchel continúa rememorando aquella noche en Atlanta. Han transcurrido más de dos meses desde la semifinal del Mundial 2026, cuando Inglaterra estuvo a punto de dejar fuera a la selección argentina, pero terminó perdiendo 2-1, y el técnico alemán mantiene ese choque como una herida abierta: “Es mi cicatriz. Es la cicatriz de los jugadores. Tengo que vivir con ella. Nadie está más dolido que yo”.

Este testimonio forma parte de Reflexiones: el viaje de Inglaterra en la Copa del Mundo, un documental de la Federación Inglesa (FA) sobre la travesía de Inglaterra en el torneo. Allí, Tuchel regresa a una de las decisiones que más le cuestionaron tras la eliminación: la opción de preservar la ventaja de 1-0 en el tramo decisivo, en lugar de adoptar un enfoque más atrevido ante el avance argentino.

Nadie lo quería más. Ahora podría torturarme indefinidamente y pensar: ‘Si hubiera hecho cambios diferentes, entonces habríamos ganado el partido’. Pero simplemente no lo sabes”, reconoció el técnico, que quedó bajo el escrutinio en Inglaterra después de que Enzo Fernández y Lautaro Martínez lograran darle la vuelta al marcador en el tramo final.

Sin embargo, Tuchel no limitó su análisis a lo que Inglaterra podría haber hecho de otra forma. Gran parte de su reflexión se enfocó en el rival, el conjunto de Lionel Scaloni. El alemán resaltó la mentalidad del subcampeón mundial y señaló una dimensión emocional que, en su lectura, cobró aún más relevancia por tratarse de un cruce frente a los ingleses.

“Confiamos en nuestra hermandad, nuestra mentalidad y nuestra calidad individual. Argentina también posee todo eso: hermandad, mentalidad. Para ellos significa muchísimo, especialmente contra Inglaterra…

Fue en ese momento cuando reconstruyó los minutos que desviaron el rumbo de la semifinal. Inglaterra tenía la ventaja gracias al gol de Anthony Gordon y la Argentina necesitaba empatar. Scaloni sumó delanteros y llevó al extremo su búsqueda. “El nivel de locura que Argentina puso, cambio tras cambio tras cambio, un cambio ofensivo tras otro. Nunca habrían hecho esos cambios si no estuvieran 1-0 abajo. Era un 3-1-6. ¿Quién juega con un 3-1-6?”, planteó.

Su relato fue aún más claro para describir la sensación que le provocó aquel asedio. “Argentina juega un fútbol muy rápido y despiadado, de ‘que le den’. Llegan a atacar reuniendo cuatro delanteros y a Messi. Sentí literalmente que no íbamos a sobrevivir”, afirmó.

La sucesión de atacantes argentinos obligó a Inglaterra a defender cada vez más cerca de su arco. El equipo británico había empleado una fórmula similar en instancias previas: había vencido 3-2 a México en los octavos y 2-1 a Noruega en cuartos. Ante Argentina, Tuchel también optó por reforzar la última línea para sostener la diferencia, pero el desenlace fue distinto.

El técnico de 53 años sabe que aquella decisión alimentó una discusión que persiste dos meses después. Su respuesta parte de una hipótesis imposible de comprobar: una modificación ofensiva quizá tampoco aseguraba el pase a la final. “Podríamos haberlo hecho y quizá haber perdido 2-1, y la gente habría dicho: ‘¿Está loco? Lo hizo contra Noruega, terminó el partido con cinco (defensores). ¿Por qué no terminó el partido (contra Argentina) con cinco?’”, argumentó.

Y añadió su defensa de aquella determinación: “Esa fue simplemente mi solución al problema. Intenté ayudar. Uno no intenta imponer algo por su ego”.

El mismo Mundial que dejó esa “cicatriz” también le brindó a Tuchel uno de los recuerdos que quiso conservar para siempre. Antes de aquella caída ante Argentina, Inglaterra había superado a México en el estadio Azteca, un encuentro que el alemán recuerda con especial intensidad durante la conversación con Daniel Sturridge, el entrevistador del documental.

La victoria 3-2 dejó una impresión tan marcada que, tras el encuentro, escribió a un amigo para contarle un arrepentimiento bastante peculiar. “Lamento no haber comido un poco de césped después del partido, para conservar algo de esto en mi cuerpo para siempre”, confesó. Tuchel vinculó aquella ocurrencia al ritual de Novak Djokovic en Wimbledon, donde el tenista serbio solía probar el césped tras sus conquistas.

El recorrido inglés continuó hasta la semifinal de Atlanta y terminó, tras la eliminación ante el equipo de Scaloni, con la victoria frente a Francia en el encuentro por el tercer puesto, que concluyó con un impresionante 6-4. Sin embargo, al revisar su Copa del Mundo, Tuchel vuelve inevitablemente a aquellos minutos decisivos frente a Argentina, que dejaron a Inglaterra fuera de la pelea por el título.

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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