Hace apenas unos meses, Santiago Carreras fue objeto de duras críticas por no haber ejecutado un drop en una semifinal de la Premiership, la élite del rugby inglés. Bath cayó por un estrecho 27-26 ante Exeter, y la defensa del título se desvaneció a un paso de la final.
Se disputaron los compromisos de mitad de año con los Pumas, regresaron las sesiones de entrenamiento en los clubes y llamó la atención una declaración de Johann van Graan, entrenador de Bath. “Hemos saboreado cada instante de tenerlo”, elogió el sudafricano al cordobés antes criticado. Y sorprendió aún más: “Hace apenas siete días, durante una sesión, hubo un tramo estelar de 20 minutos en el que Santi se coronó como el mejor jugador del mundo; varias acciones que ejecutó en ese entrenamiento fueron extraordinarias”.
Carreras pareció responder a cada elogio de Van Graan con hechos relevantes. Tras el halago y la defensa que el técnico hizo de él, en la jornada inicial de la campaña 2026/27 de la Premiership Bath visitó Harlequins. Siendo el único argentino en la plantilla, Santi enfrentó a cuatro compatriotas en los Quins: el titular Pedro Delgado y los ingresos Guido Petti Pagadizábal, Boris Wenger y Rodrigo Isgró, todos también convivendo en la selección nacional. A los 32 minutos, en un inicio de competición igualado y de incertidumbre, el fullback anotó una jugada que el propio entrenador describiría como de esas propias de un “mejor jugador del planeta”—algo parecido a lo que haría Antoine Dupont, por ejemplo.
El conjunto local empujaba con juego hacia la banda izquierda. Inteligente y astuto: tras un salto, el balón llegó a Tyrone Green de forma que él y su compañero Oscar Beard quedaron en superioridad frente a un único defensor: Carreras. Para Harlequins resultaba sencillo: cuando Green recibiera la presión del rival, entregaría el balón al hombre desmarcado, que tendría un campo despejado hacia la zona de ensayo. Un 2-1 que rara vez se equivoca en el rugby.
Pero Carreras también demuestra inteligencia. En ocasiones funciona como apertura, lo que le imprime una lectura de juego entrenada. Con desventaja numérica, anticipó la trayectoria del pase, sorprendentemente, con un toque casi extravagante, propio de otra disciplina deportiva.
Normalmente las interrupciones de la jugada buscan intercepciones que terminan en knock-ons intencionales: el defensor estira un brazo para atrapar el balón en el aire y, si lo corta, mejor; si, por casualidad, le cae el balón, evita el ensayo pero recibe una sanción de diez minutos. En cambio, Carreras optó por un enfoque distinto, desafiante, y que resultó impecable.
El cordobés levantó la pierna derecha y cortó como lo hizo Dibu Martínez en la final de Qatar 2022, una acción que apuntaba a darle puntos al rival. Beard quedó sin balón, y, al contrario, Carreras salió de inmediato en dirección contraria. Pero lo extraordinario no se limitó a aquello: llegó una hazaña aún mayor.
El maño con las piernas abrió paso al dominio de los brazos. El rechace del balón quedó elevado hacia la línea de banda. El cordobés fue a por él y ejecutó lo más complicado: atrapar el balón con una sola mano a toda velocidad, pegado a la línea de banda. Magia pura. Y, como era de esperarse, quedó la parte más simple: avanzar con la pelota de forma limpia y avanzar hasta la zona de try sin nadie que lo detenga. Imposible de alcanzar.
El intento no fue libre de incidentes. James Dun, el único adversario que le dio alcance, golpeó al argentino con una patada baja en pleno salto hacia el in-goal, aprovechando el impulso del cuerpo. Un ataque claro y fuera de tiempo, tal vez provocado por un breve festejo del autor del try antes de posar el balón en el césped. El cordobés se irritó, pero el cruce de palabras y empujones no pasó de gestos y choques ligeros.
La narración televisiva eleva la epopeya de la maniobra del back argentino. “Dos a uno. Qué… qué acción”, se escucha. “Carreras la controla. Se la lleva. Se escapa. ¡Imposible! ¿Cómo hizo Santi Carreras para lograrlo?”, se sorprende. Y al primer replay, rememora el comentario de Van Graan sobre aquel supuesto ‘mejor jugador del mundo’.
El comentarista, por supuesto, quedó asombrado. “Fue una de las jugadas más brillantes que he visto en un partido de rugby. Un momento que uno prácticamente sueña con recrear en un encuentro de este nivel”, afirmó. Y rindió homenaje al cordobés: “Un 2-1 perfecto. Y Santi Carreras, tan astuto. Qué toque. ¡Brillante! Se le parece a Enzo Fernández. Y luego la carrera para cubrir toda la cancha. ¡Qué intento! Para mí ya es la mejor jugada de la temporada. En la primera jornada.”
En una 2ª revisión, el narrador vuelve a intervenir, tras soltar un “¡guau!” por la patada poco ortodoxa para recuperar el balón. “Ni por un segundo consideró usar las manos”, comenta sobre Carreras y la duda de un knock-on intencional. “Es absolutamente asombroso. Asombroso”, añade. Y remata con una alusión futbolística: “Sabemos que los argentinos se manejan bien con el balón en los pies, pero esto eleva la jugada a otro nivel”.
La destacada anotación de Santiago Carreras ante Harlequins
El extraordinario ensayo de Carreras no fue un mero adorno. Elevó la distancia a 9 puntos (19-10) frente a Harlequins y aportó al marcador final de 33-17, con el que Bath inició de forma notable su presente campaña en la Segunda de las competiciones más relevantes de Europa. Así, el número 15 del equipo añadió puntos a la valoración de aficionados y medios. En un acto donde se convertía ya en figura clave, esa cuestión dejó de ser necesaria.
“Muchas veces atravesamos altibajos en los encuentros, las carreras y las temporadas. Él mantiene un foco claro en lo que viene y siempre está preparado. Es un jugador con múltiples virtudes y un gran carácter, según el director técnico de Bath, antes de la maravilla que dejó sorprendido a todos este viernes. Además, Van Graan lo describe como una persona excelente fuera del césped: jovial, muy entretenido y uno de los mejores compañeros que se puede desear, tanto que, en la lucha por la posición de fullback con Tom de Glanville, ambos no podrían estar más unidos.”
El disgusto de las críticas por aquel drop fallido en la semifinal parece estar quedando atrás para Carreras. Todo indica que ya se ha ganado el reconocimiento al mejor ensayo de la temporada en la exigente Premiership.