Independiente Rivadavia afrontaba la jornada de este lunes sin su artillero Ignacio Arce, llamado a la selección de Paraguay para la ventana internacional, pero logró amarrar un triunfo valioso ante Barracas Central en su estadio, por 1-0, en la décima fecha del Clausura. Este resultado no solo lo instala tercero de la Zona B, sino que lo eleva a la cima de la Tabla Anual -que desde la campaña anterior reparte un título- con 51 puntos, cuando restan seis duelos. Detrás le siguen Vélez (48), Boca y Argentinos Juniors (47 cada uno). Además, el entrenador visitante Alfredo Berti pasó un susto en el césped, junto a la línea, durante un choque entre Insua y Bottari que podría haber derivado en una lesión.
La única diana del encuentro fue obra de José Florentín, de cabeza, un volante que frecuentemente se acerca al área adversaria.
Barracas Central arrancó con tres victorias, luego sufrió tres tropiezos y terminó empatando los tres juegos siguientes. La décima fecha tenía la intención de inclinar la balanza para alguno de los grupos y, con el 0-1 en contra, dejó al equipo en saldo negativo, al ubicarse en la undécima posición de la Zona B y quedar fuera de los playoffs.
Con las cuentas en contra, Damián Ayude modificó la distribución táctica de Barracas Central, abandonando la línea de cinco defensivos para apostar por una zaga de cuatro y un doble punta con Briasco y Candia. Cercano a ellos, Bogarín intentaba aportar claridad en la mitad de la cancha. Tantito fue así que, a los 36 segundos, Bogarín probó desde fuera del área y su derechazo rozó el travesaño.
El que volvió a la línea de tres fue Alfredo Berti en Independiente Rivadavia, con los tres centrales Leonard Costa, Villalba y Studer; Luciano Gómez y Elordi actuarían como carrileros por derecha e izquierda, respectivamente, junto a Florentín; luego dos volantes ofensivos como Matías Fernández y Sequeira y dos delanteros de referencia: Maxi Salas y Sartori.
El encuentro, desde el arranque, estuvo marcado por el viento intenso y la lluvia, lo que llevó a que los entrenadores solicitaran disparos de media distancia.
La primera oportunidad clara del encuentro fue para la visita: Sequeira ejecutó un tiro libre con efecto hacia el segundo palo y Studer remató de cabeza, pero Miño logró desviarla enviándola al tiro de esquina. Barracas dominó en el juego aéreo en otras dos oportunidades previas y, en la tercera, logró su gol: cabezazo impecable de Florentín tras centro desde la izquierda de Luciano Gómez al punto penal. Apenas transcurridos 12 minutos de la primera mitad.
Independiente Rivadavia no se rindió y continuó atacando. Florentín volvió a acercarse con un remate de unos 35 metros: vio adelantado a Miño, pero el arquero respondió con rapidez y controló la pelota.
Barracas intentó jugar más corto respecto a las jornadas anteriores y adelantarse para cruzar el campo, pero perdía la posesión con facilidad, le faltó precisión en los pases y, además, quien parecía más peligroso en velocidad era la Lepra mendocina, que recurría a Maxi Salas como vía de desahogo para iniciar contragolpes. Sin embargo, el zurdo no estuvo lúcido en controles, regates y definición. Recién en el descuento Salas probó un disparo, pero no presentó mayor complicación para Miño.
El primer tiempo casi no tuvo polémicas, aunque el visitante reclamó por un codazo de Barrios sobre Elordi. Ramón Ortíz, línea 2, acertó al señalar una posición adelantada de Salas que antecedía un posible penal por un agarrón de Barrios al ex River a los 32 minutos. Pero el offside dejó sin efecto cualquier discusión. Elías Pereyra, lateral izquierdo de Barracas, fue amonestado por un agarrón sobre Matías Fernández.
En la segunda mitad, antes de los dos minutos Independiente Rivadavia tuvo su primera llegada de riesgo, con un toque de Sequeira que descolocó a Salas, pero su zurdazo al primer palo se fue desviado. Y antes de los 5, Matías Fernández le filtró un pase para Fabrizio Sartori (lo habilitaba Barrios), pero el número 43 se acercó tanto a Miño que se perdió el mano a mano favorable para el 2-0 con un remate pegado al cuerpo del arquero.
Más allá de los cambios de Ayude, el local no lograba generar ocasiones de gol. Demartini fue amonestado por una infracción lejana del área, junto a la banda, ante Sequeira. El partido parecía, minuto a minuto, orientado hacia los contraataques de la Lepra. Y por esa vía tuvo el segundo Matías Fernández tras un centro de Bucca.
Gonzalo Maroni, uno de los ingresados, rompió la monotonía local con un violento derechazo desde fuera del área que exigió una gran intervención de Bolcato, quien había descolgado previamente un cabezazo. A los 20 minutos, Barracas respondió con dos avisos de que el cotejo no estaba cerrado. Rodrigo Insua imitó a su compañero y probó un disparo que rozó el travesaño.
Detalles destacados del encuentro
A los 35 minutos ocurrió una escena curiosa: Insua llegó con vehemencia y barriendo a la altura de un cruce con Bottari por la banda izquierda, pero entre ambos jugadores —en plena disputa— estuvieron a punto de chocar con Alfredo Berti, que observaba el partido con muletas por una fractura reciente en su tobillo derecho. Terminó siendo su propio jugador quien cayó sobre una de las muletas y la dobló. El susto fue general. El técnico de la Lepra, que había sufrido la lesión en un entrenamiento al pisar una pelota, terminó dirigiendo con una sola muleta aquella noche. El árbitro Lamolina le mostró la tarjeta amarilla a Rodrigo Insua.
En los minutos finales se acrecentó la impotencia de Barracas para modificar el marcador, y creció el deseo de Independiente Rivadavia de conservar la ventaja. El equipo visitante logró defenderla con solvencia y obtuvo un triunfo que refuerza su puesto en la Tabla Anual.