Alcaraz defiende su título en Tokio y se corona campeón tras 227 días

6 octubre, 2026

¿Será este un nuevo impulso para su trayectoria? Aún es prematuro afirmarlo. Lo que está claro es que Carlos Alcaraz se quitó una carga de encima. En un año marcado por caídas y parones, el murciano volvió a levantar un trofeo tras 227 días. Lo consiguió en el ATP 500 de Tokio, título que conquista por segunda ocasión consecutiva, al vencer en la final al checo Jiri Lehecka por 7-6 (7-4) y 6-4. Con este resultado, llega a las 10 victorias seguidas en la capital japonesa.

“Estoy muy satisfecho de regresar a la senda de los trofeos tras un periodo de tiempo. Tiene un significado adicional por la lesión y mi regreso. Apenas era el segundo torneo que disputaba y tiene mucho valor para mí. Ha sido una semana en la que no he mostrado mi mejor tenis, pero sí he sabido hallar las soluciones adecuadas”, explicó el español tras el triunfo. Y añadió: “Ha sido un proceso pausado, con dudas, pero mi equipo y yo hemos trabajado con intensidad para asegurar que no volvería a lesionarme”.

El tercer jugador del mundo dejó ver un inicio dubitativo en el Ariake Coliseum de Tokio, cediendo su saque en el primer juego, pero pronto recuperó el pulso y elevó la intensidad para quebrar el servicio de Lehecka con un revés fulgurante y empatar a 3.

Más errores poco habituales de Alcaraz despertaron esperanzas en Lehecka durante el desempate, pero el español ejecutó una dejada magnífica que le permitió hacerse con el primer set y sentar las bases para la victoria.

El siete veces campeón de Grand Slams tomó el control a mitad del segundo parcial, rompiendo el saque para ponerse 4-3 y quedarse con el triunfo al forzar un fallo en la jugada de cierre.

El año arrancó de la mejor manera para Alcaraz, con la consagración en el Abierto de Australia y la conquista del ATP 500 de Doha, el 21 de febrero. Pero esa fecha sería la última vez que alzaría una copa… hasta hoy. Una lesión en la muñeca derecha le impidió participar en la gira de polvo de ladrillo y, con ello, en su Gran Slam predilecto, Roland Garros. La señal de alerta saltó a mediados de abril, durante un partido ante el finlandés Otto Virtanen, en el ATP 500 de Barcelona. El dolor no le impidió ganar, pero sí le obligó a retirarse del torneo antes de medirse con el checo Machac en los octavos de final.

A partir de entonces fue una auténtica odisea. No solo se perdió Roland Garros, sino también Wimbledon. Además, cedió el puesto de nº 1 del ranking.

Lo mejor del partido

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

¿Tenés una historia o una pregunta? Contactanos y sumate a Club Midland
Contacto