El Tribunal de Disciplina de la AFA anunció este jueves las primeras resoluciones en relación con los hechos ocurridos durante el encuentro entre Estudiantes de La Plata y Rosario Central, correspondiente a la Supercopa Internacional. Por un lado, los jugadores Agustín Sández (Central) y Fabricio Iacovich (Estudiantes) quedaron bajo suspensión provisional luego de ser informados por el árbitro del partido, Darío Herrera. Por otro, la institución llamó al delegado de la Liga Profesional para que aporte pruebas adicionales sobre las escaramuzas entre futbolistas de ambos clubes en la zona de vestuarios del estadio Madre de Ciudades, en Santiago del Estero.
Sobre este último punto, el tribunal también solicitó a los clubes que presenten su descargo en los próximos cinco días. La postura del organismo es inequívoca: quiere reunir la mayor cantidad de pruebas posible antes de emitir un veredicto. Según pudo reconstruir LA NACION a partir de fuentes cercanas, el tribunal considera que Herrera no puede haber comunicado apenas a Iacovich y Sández cuando “todo el país” había visto la pelea entre los jugadores, que incluyó patadas y golpes de puño. “El partido fue el sábado, se tardó hasta el martes a la noche en remitir el informe… y apenas aparecen dos nombres. Increíble”, afirmó una fuente cercana a la AFA.
Qué procede a continuación
Iacovich y Sández deberán presentar su descargo antes del próximo martes a las 14. Tras ello, el tribunal evaluará y tomará una decisión acerca de su situación, pudiendo incluso mantener la suspensión provisional por un tiempo indeterminado hasta que se cuente con pruebas suficientes sobre las faltas cometidas y las sanciones correspondientes. El tribunal no llega a especificar cuáles son exactamente las infracciones cometidas por el arquero y el defensor lateral, por lo que no caben conjeturas sobre una posible pena.
Más allá de exigir a Estudiantes y Central que entreguen sus descargos en un plazo de cinco días por lo ocurrido en la antesala de los vestuarios del estadio santiagueño, lo crucial es la figura del delegado de la Liga Profesional. El órgano que preside Fernando Mitjans citó a este funcionario —cuya identidad permanece en reserva— para que aporte más pruebas y ofrezca detalles adicionales sobre lo observado cuando los futbolistas de ambos equipos se enfrentaron a golpes. Las agresiones continuaron incluso en la calle que conduce a los vestuarios. Los nombres de Iacovich y Sández son los únicos mencionados por Herrera y sus colaboradores; en el tribunal se presume la existencia de otros responsables.
No obstante, y pese a la abundancia de imágenes circulando en redes, la intención del tribunal es no actuar de oficio. Se espera que este delegado aporte más información y, con todas las pruebas reunidas, clasifique las conductas de los jugadores para, en su caso, imponer sanciones conforme al reglamento. “Se solicita al delegado de la Liga Profesional de Fútbol que informe si ha presenciado o recibido alguna denuncia respecto a los incidentes ocurridos en los vestuarios que indicó el árbitro en su informe”, señala el boletín del Tribunal de Disciplina en lo relativo a este caso. Este testimonio podría resultar clave para incorporar —o excluir— nuevos nombres a la lista de jugadores eventualmente suspendidos.
Las autoridades directivas involucradas
El árbitro Herrera sí detalló con precisión los insultos proferidos, según su versión, por los directivos de Estudiantes. Identificó al presidente, Juan Sebastián Verón; al manager, Marcos Angeleri; y al vicepresidente segundo, Pascual Caiella. “Ingresó al campo de juego sin autorización el señor Juan Sebastián Verón, presidente del club Estudiantes de La Pl ta, el cual comenzó a agredirnos verbalmente a todo el equipo arbitral, pero en especial a mi persona, diciéndonos ‘hijos de remil puta, hay que matarlos a todos’, ustedes vienen mandados, hijos de puta, hay que matarlos a todos’, y muchísimos insultos más”, redactó Herrera en el informe.
El árbitro añadió: “El señor Marcos Alberto Angeleri y el señor Pascual Caiella nos insultaron diciéndonos ‘hijos de remil puta, los vamos a matar’. Secanucas de la AFA, corruptos y muchísimos insultos más’. Estos colaboradores también debieron ser separados por la fuerza policial. El señor Angeleri, además, afirmó que con la plata que tenía en el banco podría pagarnos a todos de por vida. ‘Corruptos hijos de puta’”.
Posteriormente, Herrera aclaró que no pudo obtener información sobre la confrontación entre los futbolistas en el túnel de los vestuarios: “Consta que en un momento se produjo una contienda en el pasaje de los vestuarios. No pudimos observar nada, ya que el equipo arbitral estaba en la mitad de la cancha escoltado por la seguridad policial”.
Con la aparición de los nombres de dos directivos —Verón y Caiella— y del exjugador Angeleri, en La Plata no se muestra un optimismo excesivo sobre el futuro. Se teme que el antecedente del episodio de “espaldazo” de 2025, justamente frente a Rosario Central, podría jugarles en contra y constituir un motivo adicional para que el tribunal sancione al presidente y al vicepresidente segundo. En el caso de la Brujita Verón, la situación podría configurarse como reincidencia, ya que el año pasado ya fue sancionado por su rol como “instigador” de aquella manifestación de los jugadores del Pincha: recibió una suspensión de seis meses.