San Lorenzo atraviesa una coyuntura de crisis que parece no tener fin. A duras penas consigue respirar cuando logra un triunfo o cuando se libera de una deuda, para luego volver a caer en derrotas o enfrentarse a un nuevo obstáculo económico que lo frena. Es un vaivén cíclico que desearía descollar alguna vez y competir con la enjundia de los grandes. Para ilustrarlo, cabe tomar como modelo al propio Rubén Darío Insúa: desde su salida en 2024 y su regreso para iniciar una tercera etapa como entrenador en septiembre pasado, el club de Boedo ha visto pasar a 7 presidentes y 5 entrenadores. Las turbulencias no ceden. Este domingo, apenas 42 minutos antes del inicio del partido que terminó ganando 1-0 a Deportivo Riesta, el actual presidente Marcelo Culotta tuvo que desmentir que pensara en abandonar el cargo, y en los pasillos del Nuevo Gasómetro circulaban rumores sobre que un ex dirigente habría “informado” a un exfutbolista sobre qué deuda podría embargarse al club.
Cuando el equipo saltó al césped, la afición recibió a casi todos los jugadores con insultos. El ambiente era excesivamente tenso. Aun así, había que disputar el encuentro. Y emergió un figura que ofreció una luz de esperanza, capaz de trazar una ruta: Teo Rodríguez Pagano, un referente que dio mucho más que un gol para lograr los tres puntos. Entregó un mensaje de mayor valor que sus 21 años, celebrados este lunes en día festivo.
El lateral izquierdo armó una jugada individual y clavó un derechazo que sorprendió al arquero Arce, enseñando a cada nivel de la estructura del Ciclón, desde su humildad y su sentir por los colores, que puede existir una salida, que aunque todo esté mal, alguien está dispuesto a sonreír.
Para empezar, estamos ante un chico que inició su trayectoria en San Lorenzo a los 7 años y, a principios de 2026, cuando muchos podían haberse dado por rendidos, renovó su contrato hasta diciembre de 2028, firmando con una cláusula de rescisión de 25.000.000 de dólares.
El domingo lo importante no fue la plata. Se alegró por marcar su primer gol en Primera tras 23 encuentros con la camiseta del Ciclón, y su sonrisa decía todo en las entrevistas finales, esas que aún se realizan en la cancha, con la adrenalina a flor de piel. “Lo soñé toda mi vida. Siempre que venía con mi familia a la cancha y veía los goles que hacían los jugadores, decía ‘ojalá que algún día me toque’.” “Mañana es mi cumpleaños y me prometí a mí mismo que sería un hermoso regalo hacer mi primer gol en Primera. Hoy se dio. Todavía está toda mi familia en la tribuna, somos todos de San Lorenzo. Desde muy chico estoy acá y la verdad es que no lo puedo creer”, comentó Rodríguez Pagano a ESPN Premium. Y continuó mostrando una venda con algunos apuntes: “Son vinculadas al orden defensivo, que me ayuda mi viejo. Siempre las tuve. ¿Qué dicen? Las vueltas (el retroceso) al 100% (porque siempre me cuelgo); los perfiles (para estar siempre perfilado); ser agresivo y… disfrutar (con el dibujo añadido de una carita). Lo hago desde chico: patean una pelota para acá y si el juego se frena, miro la venda, me vuelvo a concentrar rápido y sigo. Me sirve, me ayuda un montón”. Todo dibujado con tinta negra sobre la venda blanca.
Y aquí se vislumbra lo que debería ser una fórmula para afrontar las situaciones internas del club. ¿Se puede gozar de la crisis que están viviendo? “Trato de disfrutar mucho el día a día, a veces en este club está complicado, pero… Para mí es un sueño y un privilegio vestir la camiseta de San Lorenzo y lo disfruto muchísimo, muchísimo”.
Fue su primer tanto en un equipo que le cuesta horrores convertir, ya que el Ciclón apenas anotó 5 goles en el Clausura. Y cada festejo lo cuida y valora. Incluso sirvió para el primer festejo de Insua en su tercera etapa como técnico. El Gallego fue una suerte de guía espiritual en su segundo ciclo: allí también reinaba el caos, pero él supo construir unidad y, con un trabajo minucioso, logró sumar puntos que los llevaron a participar de la Copa Libertadores.
Rodríguez Pagano nació el 12 de octubre de 2005, mide 1,78 m y es producto de las divisiones inferiores de San Lorenzo. Nunca tuvo garantizada la titularidad como lateral y un par de errores le costaron avanzar en su carrera. Pero nunca se rindió ni pensó en irse ante el primer obstáculo. En la idea de Insua, con tres centrales, se mueve por la banda izquierda como carrilero; ataca más que defiende, pero sigue trabajando para ser mejor. El técnico, que en otros encuentros podría haber preferido a Mathias De Ritis, lo elogió tras el partido: “Teo (Rodríguez Pagano) hizo un gran partido más allá del gol, estoy conforme con su rendimiento. Mejoró mucho la técnica y se entrena bien. Me alegra que haya marcado y que sirva para ganar”.
La diana de Rodríguez Pagano ante Riestra
En las categorías inferiores, dentro de un sistema 4-2-3-1, actuaba como volante/extremo y ahora lo hace como carrilero o lateral (si el entrenador opta por una línea de cuatro). Pero con Insua, ahora, lo detienen cerca del área rival. Primero tuvo el deseo y la voluntad de regalarse un gol, y luego generó la acción individual que resolvió con un derechazo al palo derecho de Arce.
Su recorrido en San Lorenzo comprende dos fases formativas: la primera, de 2012 a 2019, cuando se unió al Fútbol Infantil a los 7 años. Tras un paréntesis, regresó al club en 2022, donde fue ganando terreno en su categoría hasta integrarse a Reserva bajo la conducción de Pipi Romagnoli. También fue convocado por Diego Placente para la selección Sub 20. “Es verdad que los sueños se cumplen.” Agradeció a todos sus compañeros y a la gente que fue a alentarlos, escribió Rodríguez Pagano en sus redes sociales.
Entre los problemas que persisten, ya que un jugador que pasó casi sin pena ni gloria por San Lorenzo como Francisco Fydriszewski, delantero incorporado durante la era Moretti (una presidencia cargada de controversias), recentementes solicitó un embargo preventivo desde Francia sobre la venta de Orlando Gill a Lille (el delantero que convirtió un penal de forma irresponsable en Mendoza ante Godoy Cruz y disputó apenas 92 minutos con la azulgrana repartidos en cuatro encuentros) inició reclamación por 1.468.504,32 dólares, aunque la justicia francesa autorizó que fuera solo por el capital adeudado, US$ 800.000, según detalla Gonzalo Orellano para LA NACION. O bien fue por la salida de Guillermo Franco, el manager que había asumido recientemente; los cambios en la dirección, de Gustavo Álvarez a Néstor Gorosito, mientras la pretemporada la llevó a cabo Walter Perazzo y ahora con Insua al mando, generan confusión entre los jugadores y no favorecen miradas optimistas.
San Lorenzo aparece tan descalabrado institucionalmente (por responsabilidad de varias dirigencias) que hace poco cedió a préstamo a Matías Reali a Independiente Rivadavia, futbolista que el club había adquirido a mediados de 2024. Hace poco tuvo que deshacerse de dos juveniles para Defensa y Justicia (Santiago Sosa y Agustín Hausch). Es complejo conformar un plantel de jerarquía sin recursos económicos; es difícil lograr estabilidad política cuando las deudas obstaculizan cualquier intento de solución. Pero, a pesar de las dificultades y las quejas de los hinchas, surge la felicidad de Teo Rodríguez Pagano, un futbolista de perfil bajo que lleva años en el club y que se propone, antes de cada partido, “disfrutar” de su experiencia en San Lorenzo.