En el fútbol chino se dio una escena singular durante un encuentro entre Shaanxi United y Foshan Nanshi, cuando, en una jugada concreta, surgieron dos balones dentro del terreno de juego… y, transcurridos apenas unos segundos, ambas esferas acabaron cruzando la portería.
Todo sucedió durante la fecha 26 de la Primera División china de fútbol, disputada este domingo en el Weinan Sports Center. Ya transcurrían tres minutos de la segunda mitad y el conjunto local, Shaanxi United, mandaba 2-0, atacaba y mantenía un carrilero ofensivo en acción.
Al ejecutarse el saque de banda, un atacante controló el esférico, aunque con cierta imprecisión: le quedó largo y lo dirigió hacia la banda. La pelota no abandonó la cancha y el árbitro, Yan Xu, no advirtió que hubiese salido como para cobrarlo. A partir de ese momento comenzó la confusión.
Un defensor de Foshan Nanshi estuvo convencido de que ya había salido y ejecutó el saque lateral. Se la cedió a un compañero, sin percatarse de que la acción seguía en curso: la jugada continuaba con aquella pelota que se había quedado en la banda. Así, el partido transcurría con dos balones en juego, y Shaanxi United recuperó el balón principal para iniciar un ataque.
Cuando un jugador se preparaba para rematar, el delantero visitante Mame Ndiaye, alejado de su portería, alzó primero los brazos en señal de protesta y luego aprovechó para patear el segundo balón hacia la zona a la que atacaba su rival. Una acción antideportiva destinada a empañar la jugada y sembrar confusión (o invalidarla) en caso de que ese avance se volviera amenazante.
¿Qué ocurrió? En medio de aquel escena, el remate del jugador de Shaanxi United fue dirigido a la portería. El guardameta Thach Tieu Thien dejó rebotar y el atacante Daleho Irandust anotó, mientras la segunda pelota recién pateada por Ndiaye entraba también en la portería. Se desató una gran confusión al haber dos balones incrustados en el arco del equipo que perdía 0-2. Unos festejaban, otros protestaban.
Finalmente, el árbitro tomó la decisión correcta de no otorgar el gol, fundamentando que en ese instante coexistían dos balones en la cancha y ambos interferían en las acciones. Conforme al artículo 2.05 de la International Football Association Board (IFAB), la presencia de un segundo balón se regula según si altera el desarrollo de la jugada. En este caso, uno de los balones estaba casi encima del otro. ¿Acaso actuó bien el árbitro? Si la segunda pelota no interfiere en el juego, debe permitirse la continuación y retirar el balón adicional lo antes posible. Si, en cambio, el segundo balón afecta la acción, el árbitro debe detener el partido y reiniciar el juego de forma adecuada.
En este caso, la decisión de no validad el tanto resultó correcta, pese a que la jugada no se detuvo en el momento oportuno. Según las normas, si un segundo balón interfiere directamente con la acción, el árbitro debe detener el juego de inmediato, lo que dio respaldo reglamentario a la anulación, pese a la clara picardía mostrada por el defensa.
Cabe precisar que Shaanxi United no participó de la segunda pelota en juego. Ndiaye la lanzó deliberadamente hacia la zona que estaba bajo presión, lo que levantó la polémica entre la afición local, convencida de que el atacante contrario actuó a propósito para beneficiar a su equipo. Tras el informe del árbitro de banda, el árbitro principal lo amonestó a Ndiaye por conducta antideportiva. Sin embargo, no concedió el gol de Shaanxi. Luego del incidente, el duelo de la jornada 26 continuó y Shaanxi United se llevó la victoria por 5-1, con cuatro tantos de Astrit Selmani y uno de Shijie Wang.