Alejandro Davidovich Fokina (27 años, oriundo de Málaga) parecía encaminarse hacia otro caso de talento que se queda sin trofeos, como le ocurrió al francés Julien Benneteau, quien en 2014 ocupaba el puesto 25 del mundo y terminó su carrera tras perder diez finales. Apodado el Vikingo, campeón del Wimbledon júnior en 2017 al vencer al argentino Axel Geller en la final, disputó su primera final ATP en 2022, en Montecarlo, y la cedió. Volvió a tropezar en cuatro definiciones del circuito en 2025: Delray Beach, Acapulco, Washington (fallando tres match points) y Basilea. Lo invadía la angustia. Parecía que ser campeón no estaba escrito para él…
Sin embargo, tras atravesar un periodo de oscuridad emocional, encontró serenidad, siguió intentándolo, superó los vaivenes y, al igual que muchos tenistas que terminan superando lesiones severas para volver a competir, Davidovich Fokina demostró ser resiliente y dio un giro a su historia. Fue en junio de este año cuando, por fin, logró alzarse con un título. Fue sobre el césped de Mallorca. “Me siento increíble”, confesó, con los ojos húmedos. Se desprendió de los pensamientos negativos. Desde entonces continuó compitiendo con menos peso a cuestas y se volvió más peligroso. Y, al inicio de la gira asiática, el mes pasado, volvió a coronarse en el ATP 250 de Chengdu.
Este domingo, en Shanghái, llegó a la cumbre de su carrera. Se llevó el tercer título de su palmarés, pero el más prestigioso: un Masters 1000 (la categoría de torneos más importante tras los Grand Slams). En una final 100% española, lo que parecía destinado a ser un título para el sorprendente joven Rafael Jódar (20 años, 11º en el ranking en vivo), terminó inclinándose ante Davidovich Fokina, que se impuso por 1-6, 7-6 (7-5) y 6-4, tras dos horas y 27 minutos. “Me siento liberado”, reconoció el andaluz. Y se nota, claro. Ya lo había mostrado en las semifinales de Shanghái, venciendo al alemán Alexander Zverev, que terminará la temporada como número 1 del ranking, por encima de Jannik Sinner.
Entrenado por José Clavet, Davidovich Fokina tuvo un arranque tibio en el partido. Pero por mérito propio y aprovechando una merma física y emocional de su rival, acabó llevándose el título. Registró seis ases, cometió una doble falta, logró el 75% de primeros servicios, ganando el 64% de los puntos con el primer saque y el 5% con el segundo. Le rompió el saque a Jódar en tres ocasiones y cedió el propio en cuatro oportunidades.
“Tengo la mente en blanco. No puedo describir este tipo de momentos. No sé cómo decirle a mi equipo lo que logramos durante este año. No fue fácil, tuve muchas lesiones, pero seguimos creyendo. Ustedes creyeron en mí todo el año, siguieron empujando. Sabían que tengo este potencial y me dieron este tipo de mentalidad. Quiero agradecer a todo mi equipo y a toda mi familia, simplemente, porque creen en mí todos los días, en que puedo ser uno de los mejores jugadores del mundo”, apuntó Davidovich Fokina durante la ceremonia de premiación. El español, que por superstición suele jugar con medias de colores distintos, inició el torneo asiático en la 26ª posición del mundo y subirá trece puestos hasta el 13º, su mejor posición histórica (era 14º en noviembre de 2025).
Davidovich Fokina (diestro, 1,80 m, con revés de dos manos) encontró la madurez. Y eso se conectó directamente con su juego. Siempre mostró virtudes tenísticas excepcionales, pero el aspecto mental terminaba traicionándolo. Bueno… eso ya no sucede. Shanghái era el único Masters 1000 del calendario que no había contado con campeones españoles. Además, con el triunfo de Davidovich Fokina, España, nación europea que tanto celebró a una leyenda como Rafael Nadal, alcanzó los 471 títulos individuales masculinos en la Era Abierta (Argentina tiene 241; el logro de Francisco Cerúndolo en Queen’s, en junio, fue el último).
Más allá de la derrota, el presente de Jódar es excepcional. Era 165 en el inicio de la temporada y se despide de Shanghái muy cerca de entrar en el top 10 y como uno de los firmes candidatos para clasificarse al torneo de Maestros, donde participan los ocho mejores del año. Por el momento, está ubicado en la novena posición de la Carrera a Turín (donde se celebrará el ATP Finals), por lo que podría entrar en el Masters, ya que Sinner se ha retirado del resto de la temporada por una lesión de rodilla.