Durante un periodo de dos años y medio al frente del equipo, Felipe Contepomi movió a 65 jugadores en 31 encuentros de Los Pumas. Es un número notablemente alto. Esta realidad se debe en gran medida a la rigidez del calendario y, en menor medida, a las lesiones; además obedece a una estrategia deliberada: reforzar la profundidad de la plantilla. El entrenador insiste en que la selección argentina de rugby no debe parecerse a un laboratorio de pruebas y que siempre salen a la cancha los que están en mejor forma, y que, aun así, muchas decisiones buscan dar rodaje a los menos experimentados y ensayar ciertas combinaciones. Todo ello con la mirada puesta en el gran objetivo: el Mundial Australia 2027.
Si no hay contratiempos, para la ventana de noviembre Contepomi contará con la plantilla al completo por primera vez en este año. Los duelos frente a Irlanda, Francia e Italia, sumados a la definición del Nations Championship y la semana de preparación prevista para la selección configuran una concentración de 35 días que puede considerarse el primer paso hacia la Copa del Mundo. Ya no hay margen para probar cosas. Será la oportunidad de consolidar el equipo, de unir el crecimiento mostrado en 2024 y 2025 con las lecciones de lo ocurrido en 2026 e incorporar al grupo, tanto a nivel técnico como humano, a los dos refuerzos del staff, Mario Ledesma y Shaun Edwards.
Salvo los cuatro que ya anunciaron su retiro, cualquiera de esos 65 podría ser citado. La única exigencia de Contepomi es poseer pasaporte argentino al día. Quizá para algunos el tren ya haya pasado, aunque el regreso de Tomás Lavanini representa un aliciente para otros que ya habían dejado de figurar. Tampoco se debe descartar una irrupción sorpresiva, especialmente en puestos sensibles. En términos generales, allí se conserva la columna vertebral con la que el técnico afrontará el tramo decisivo hacia Australia 2027.
El acervo es amplio y el talento es abundante. No obstante, persisten los puestos sin un dueño claro y otros en los que no hay recambio consolidado, y a un año del choque con Canadá en Brisbane que iniciará el Mundial para Los Pumas, conviene analizar caso por caso.
Pilares clave: rojo
Durante las dos décadas previas, esta plaza ha sido una de las más sensibles para Los Pumas. No existen pilares que brillen como referentes mundiales, a diferencia de épocas anteriores y de otros puestos. Las noticias alentadoras son que Sclavi mantiene continuidad como pilar diestro en Leicester y Bello retornó a la acción (con Ulster) tras un periodo de dos años. Contepomi ha promovido a numerosos jóvenes que rindieron, especialmente Boris Wenger y Tomás Rapetti, pero requieren sumar minutos en sus clubes. Hay abundancia de talento, pero falta experiencia internacional. La llegada de Ledesma podría traer cambios en las convocatorias, tal como ocurrió cuando asumió Jaguares en 2018.
Hookers: amarillo
La autoridad mundial indiscutible del capitán Julián Montoya se fortaleció cuando este pudo tomar un descanso; Ignacio Ruiz se consolidó a un nivel superlativo. Sin embargo, persiste la falta de una tercera opción fiable. Bernasconi, titular en Benetton, parece ser la alternativa principal, pero las lesiones le permitieron jugar apenas 25 minutos con Los Pumas. Oviedo no aprovechó su oportunidad en la ventana reciente. En Argentina XV la opción es Martín Vaca, compañero de generación de Ruiz y Bernasconi.
Segundas líneas: verde
Esta posición, que históricamente dio dolores de cabeza, hoy presenta una abundancia de opciones. Más de uno podría quedarse fuera sin merecerlo. Rubiolo volvió a las canchas con Bristol tras una larga lesión de rodilla y está rindiendo a gran nivel. Petti Pagadizábal y Molina son los otros habituales elegidos por Contepomi. Alemanno respondió cuando fue requerido. Lavanini retornó para cubrir un hueco y se integró a la competencia. Elías, que también puede desempeñarse como tercera línea, irradia talento.
Terceras líneas: verde
Este puesto, históricamente bien cubierto, continúa ofreciendo variantes. Con un cuarteto de cuatro fijos (Matera, Kremer, González y Oviedo) y la sólida alternativa de Grondona, se generan múltiples combinaciones según lo que requiera cada partido. Recientemente se sumó Moro, destacado en la ventana anterior. También podría sumarse Elías, y detrás hay un grupo de jóvenes que empiezan a emerger, entre ellos Grondona, Scelzo y Penoucos.
Medios-scrums: rojo
Gonzalo García se convirtió en una garantía, pero la función de medio-scrum exige la presencia de dos jugadores por partido y un tercero como opción. Benítez Cruz (689 minutos) y (231), los elegidos, acumularon minutos en los últimos dos años, pero mostraron altibajos y ninguno logró afirmarse. Bertranou sigue siendo una alternativa confiable.
Aperturas: amarillo
Tomás Albornoz aporta un diez de lujo, de calibre internacional. Mientras esté disponible, el cuerpo técnico puede estar tranquilo; su presencia eleva la dinámica del equipo. Las dudas aparecen cuando no está. Carreras disputó muchos minutos con la diez en este ciclo y brilló la mayor parte del tiempo, aunque cedió en los dos últimos tests ante Sudáfrica y Australia. Prisciantelli y Roger completan las alternativas, además de Mallía, que ya alterna esa posición en Toulouse, aunque no la ha mostrado con la celeste y blanca.
Centros: amarillo
En noviembre se evaluará si Chocobares y Piccardo pueden combinarse en el centro. Son, sin duda, los dos mejores centros del grupo, aunque ambos funcionan como n.º 12. Más abajo, Sánchez Valarolo (también 12) mostró solidez en sus primeros minutos. El segundo centro presenta cierta fragilidad. Cinti es un 13 explosivo y Moroni siempre aporta de modo constructivo. El experimento de Elizalde como centro quedó truncado por una lesión, por lo que requeriría más rodaje; su papel natural es como fullback.
Extremos: amarillo
Es una banda equilibrada y con buenas alternativas. Con Carreras, Delguy y Isgró, Los Pumas cuentan con opciones valiosas. Mendy figura un peldaño por debajo, pero ha mostrado rendimiento consistente. En la reserva, Boffelli busca reencontrar su mejor versión con Duendes, aunque requiere más rodaje tras un periodo prolongado fuera de juego.
Fullbacks: verde
Con Mallía y Carreras, Los Pumas disponen de dos fullbacks de élite. Es difícil imaginar que alguno quede fuera. Ambos son versátiles y pueden desempeñarse tanto en apertura como en wing. Como opción se contempla Prisciantelli, quien rindió mejor cuando ocupó la apertura que cuando ejerció de 15.