En octubre de 2018 alcanzó la 30.ª posición del ranking mundial de la WTA, pero a los 32 años, la bielorrusa Aliaksandra Sasnovich, que ocupa el lugar 132 en la clasificación, no fue noticia por una victoria resonante. En el último mes, el tema que acapara miradas son sus singulares movimientos al saque, que no tardaron en volverse virales.
Hablamos de hábitos. Cada jugadora tiene el suyo. Es algo sumamente personal. Buscar la concentración justo antes de comenzar el punto de saque es un valor muy preciado. También les pasa a los pateadores del rugby, quienes emplean distintos métodos para alcanzar el pico de focalización tras la mira: sumar puntos.
Hace un mes, en el WTA 500 de Singapur, Sasnovich captó atención en sus duelos frente a la australiana Daria Kasatkina y la rusa Mirra Andreeva. Sobre todo por un giro de la pierna derecha y una torsión de la cadera al soltar la pelota para el impacto. En realidad, ya lo había probado a comienzos de año durante el Open de Australia ante la italiana Jasmine Paolini, pero no generó el mismo revuelo en las redes y en los análisis como en esta ocasión.
Sasnovich, que no ha logrado aún un título en su trayectoria y registra resultados magros en la temporada 2026 (31 victorias y 24 derrotas), disputó después en Pekín y en Suzhou, y esta semana participó en el Ningbo Open, donde cayó frente a la canadiense Leylah Fernández.
El fenómeno cobró tal relevancia que hasta el renombrado entrenador Rick Macci, uno de los formadores de las hermanas Serena y Venus Williams, de Jennifer Capriati, de Andy Roddick y de Maria Sharapova, entre otros, opinó sobre el verdadero valor de este peculiar saque practicado por la nacida en Minsk.
En su red social X, Macci afirmó: “El saque de Sasnovich puede parecer extraño, pero eso es solo una cuestión estética que poco tiene que ver con el momento decisivo. En realidad, desde una perspectiva biomecánica, cumple con numerosos requisitos excelentes para la ejecución del saque”.
Y añadió: “La posición de los hombros y el codo es correcta, y existe una buena separación entre la fase de preparación (armado) y la cabeza. El impulso de la pierna se integra en la entrada de la pala casi a tiempo. El lanzamiento de la pelota se realiza a la altura de los ojos. Se observa un descenso de la cadera posterior, seguido de un desplazamiento vertical de la misma. Hay una buena rotación interna y externa del hombro, y una transferencia de energía eficiente desde la cadera posterior, que se sitúa hacia atrás y hacia abajo. Además, mantiene una buena posición lateral”.
Ahora bien, ¿qué aporta estadísticamente la modalidad de la bielorrusa al servicio? En lo que va de la temporada, consiguió 27 aces y cometió 51 dobles faltas. Con un 63,1% de primeros servicios y 61,2 puntos ganados con el primer saque.
El movimiento curioso
Con casi US$ 7 millones en ingresos a lo largo de su trayectoria, Sasnovich posee un récord de 477 victorias y 339 derrotas. Es una jugadora que intenta desequilibrar a partir de su potencia, asumiendo la iniciativa, pero con porcentajes de efectividad bajos. Su juego agresivo siempre llamó la atención, aunque no se tradujo en grandes logros.
En los Grand Slams, sus mejores actuaciones se dieron en Wimbledon 2018 y en Roland Garros 2022, ocasiones en las que llegó a los octavos de final. En el Open de Australia (2018 y 2019) y en el US Open (2018 y 2020), avanzó hasta la tercera ronda. Y en dobles, en el US Open, fue semifinalista en 2019.
Para los seguidores del circuito y para quienes disfrutan de las peculiaridades de los protagonistas, a Sasnovich se le atribuye la particularidad de convertir su saque en una especie de “show de ballet”.

Con casi 7 millones de dólares en ganancias a lo largo de su carrera, Sasnovich acumula 477 triunfos y 339 derrotas. Es una jugadora que busca desequilibrar con su potencia, tomando la iniciativa, pero con porcentajes de efectividad bajos. Su juego agressivo siempre llamó la atención, aunque no se tradujo en grandes logros.
En los Grand Slams, sus mejores actuaciones se dieron en Wimbledon 2018 y en Roland Garros 2022, oportunidades en las que alcanzó los octavos de final. En el Open de Australia (2018 y 2019) y en el US Open (2018 y 2020), llegó hasta la tercera ronda. Y en dobles, en el US Open, fue semifinalista en 2019.
Para los fanáticos del circuito y para quienes disfrutan de las particularidades de los protagonistas, a Sasnovich se le atribuye un saque que provoca un cierto “show de ballet”.
