Harry Kane vivió este lunes la noche de mayor relevancia en su trayectoria en lo que se refiere a reconocimientos individuales dentro del fútbol. En el London Palladium recibió el Balón de Oro 2026 y, al recorrer el camino que lo llevó a la cúspide del balompié mundial, reservó un lugar para Mauricio Pochettino, el entrenador que lo guió en el Tottenham y a quien considera una de las figuras más influyentes en su desarrollo como futbolista.
El delantero inglés agradeció a familiares, compañeros y entrenadores antes de detenerse en quienes lo acompañaron desde sus primeros años. “Quiero agradecer a algunos de mis entrenadores que me han ayudado en el camino, y si me he olvidado de alguien, lo siento mucho, pero empezaré desde los inicios. Bradley Allen, Chris Ramsey, John McDermott, que está aquí esta noche, Alex Inglethorpe, Tim Sherwood y Ryan Mason, que también está aquí y es uno de mis mejores amigos; Kenny Jackett, Russell Slade, Harry Redknapp, Mauricio Pochettino, José Mourinho, Antonio Conte y luego Roy Hodgson, Gareth Southgate, y por supuesto, mis dos entrenadores actuales, Vinnie (Vincent Kompany) y Thomas (Tuchel)”.
Antes, también había tenido palabras para el club donde se formó. “También quiero dar las gracias al Tottenham Hotspur. Sin el Tottenham, no estaría donde estoy hoy, sin duda. Estuve allí desde los 11 años. Toda la orientación, todos los entrenadores… me permitieron vivir mi sueño. Así que, sin duda, sin todos esos momentos juntos, todos los altibajos a lo largo de ese camino, no habría llegado hasta aquí hoy, así que solo quiero dar las gracias al Tottenham Hotspur”.
La mención a Pochettino tuvo un peso especial. El argentino asumió en Tottenham en 2014, cuando Kane todavía peleaba por hacerse un lugar definitivo en el primer equipo. Bajo su conducción se convirtió en goleador de la Premier League, capitán, referente del club y figura de un ciclo que incluyó la llegada a la final de la Liga de Campeones de 2019.
Harry Kane necesitó recorrer un largo camino antes de consolidarse en Tottenham. Formado en el club londinense, sumó experiencia a préstamo en Leyton Orient, Millwall, Norwich y Leicester hasta ganarse un lugar definitivo en el primer equipo durante la temporada 2013/14.
A partir de entonces se convirtió en una de las grandes figuras de los Spurs. Durante una década en el club acumuló 280 goles y 59 asistencias en 435 partidos, cifras que lo instalaron entre los mejores delanteros del mundo. Sin embargo, nunca pudo levantar un título con la camiseta de Tottenham, una deuda que finalmente saldó tras su llegada a Bayern Munich en 2023.
Buena parte de ese recorrido coincidió con el ciclo de Mauricio Pochettino. El entrenador argentino dirigió al conjunto londinense durante cinco temporadas y media, desde mayo de 2014 hasta noviembre de 2019, y fue uno de los principales impulsores del crecimiento de Kane en la élite.
La admiración entre ambos trascendió aquellos años en Londres. Cuando Tottenham decidió despedir a Pochettino en noviembre de 2019, Kane publicó un mensaje de despedida que todavía se recuerda entre los hinchas de los Spurs. “Jefe. Siempre te estaré agradecido por ayudarme a alcanzar mis sueños. Hemos vivido momentos increíbles durante los últimos cinco años y medio que jamás olvidaré”. Y agregó: “Fuiste mi entrenador, pero también mi amigo, y te agradezco esa amistad. ¡Mucha suerte en tu próxima etapa!”.
Con el paso del tiempo, el delantero profundizó varias veces sobre la influencia que tuvo el argentino en su carrera. En una entrevista con The Players’ Tribune reveló incluso uno de los momentos que más lo marcaron durante esa etapa. “Es uno de mis mejores recuerdos en el fútbol. Mauricio me llamó a su oficina después del partido y no estaba seguro de lo que quería cuando me invitó, porque éramos cercanos pero no tanto todavía. Abro la puerta y estaba sentado en su escritorio con una copa de vino tinto, probablemente un buen Malbec, y una gran sonrisa. Me hizo señas para que entrara y me dijo que nos saquemos una foto”.
Aquel encuentro dejó una impresión que todavía recuerda. “Me rodeó con el brazo, con la copa de vino en la otra mano, y nos sacamos una foto. Fue genial. Fue la primera vez que pensé: ‘Wow, esta es una persona especial’. Es un hombre fantástico. Lo respeto como entrenador y como jefe, por supuesto, pero también es mi amigo fuera del fútbol. Gracias a él, nuestro equipo se unió tanto; somos amigos de verdad, y creo que eso es raro en el fútbol actual”.
Cuando le preguntaron por la importancia de Pochettino en su evolución, Kane respondió sin rodeos: “Nadie tuvo un mayor impacto en mi carrera que Mauricio, y eso se debe a que no solo aportó una filosofía de gestión fantástica al club, sino que también nos unió mucho a todos”. También destacó una faceta que, según él, explica buena parte del éxito del entrenador argentino: “Tuvo una carrera increíble por derecho propio, pero casi nunca habla de ello. Como entrenador, nunca se trata de él, siempre se trata de ayudar a los jugadores, ya sea el mejor jugador o uno que esté pasando por un mal momento”.
Y completó con una descripción de su manera de conducir el grupo: “Claro, si no querés trabajar duro y sos perezoso… entonces es implacable. Así de simple: no jugarás y tampoco tendrás la puerta abierta para hablar con él. Pero si le muestras respeto y trabajas duro para él, te dedicará todo el tiempo del mundo”.
En la noche en la que recibió el mayor reconocimiento individual del fútbol, Kane volvió a mirar hacia aquellos años en Tottenham. Entre todos los nombres que mencionó en el escenario, apareció otra vez el de Pochettino, el entrenador al que sigue señalando como una de las personas que más influyeron en el camino que terminó con el Balón de Oro entre sus manos.