Mientras las grandes figuras del fútbol mundial desfilaban por la alfombra roja del Balón de Oro en el London Palladium Theatre, entre flashes, cámaras y trajes de gala, Lionel Messi no estuvo presente. A miles de kilómetros y con la cabeza en otro asunto, seguía en Estados Unidos, con bermudas y zapatillas, el encuentro entre Boca y Castellá, su nuevo equipo, en la Messi Cup, el torneo Sub 16 que él mismo organiza. Esta vez, a pesar de sus ocho goles y cuatro asistencias en el Mundial, no figuraba entre los principales candidatos.
Desde 2007, cuando apareció por primera vez entre los nominados, Messi solo se había ausentado cinco veces de la ceremonia. La primera ocurrió en 2018, cuando terminó en quinta posición. Después faltó en 2022, 2024 y 2025, años en los que tampoco llegaba como favorito destacado.
La pelea, se sabía, estaba entre Harry Kane, Kylian Mbappé y Lamine Yamal, los tres nombres que ocupaban la cartelera principal del evento. Por fin, los 100 periodistas que votan -uno por cada uno de los primeros países del ranking FIFA- elegieron al delantero inglés, quien tras años cargando con la etiqueta de “perdedor” terminó convirtiéndose en el mejor jugador del mundo.
El galardón otorgado por la revista francesa France Football valora en primer lugar el rendimiento individual, luego los títulos y resultados colectivos y, por último, la conducta y el fair play. Kane terminó en primer lugar en la votación y dejó atrás a Mbappé, Yamal y Rodri. Messi, máximo ganador con ocho estatuillas -tres más que Cristiano Ronaldo y cinco más que Michel Platini, Johan Cruyff y Marco van Basten-, quedó en la quinta posición, por delante de Khvicha Kvaratskhelia, Ousmane Dembélé, Erling Haaland, Michael Olise y Fabián Ruiz.
Kane llegó a la cima tras una temporada espectacular: fue el máximo artillero entre los finalistas, con 73 goles en 65 encuentros, y además sumó tres trofeos con el Bayern Múnich. Messi, en contraposición, se llevó la MLS Cup, terminó cuarto en la clasificación de goles con 40 y fue segundo en asistencias, con 21, apenas detrás de Olise (29). Lautaro Martínez, el otro argentino entre los 30 nominados, terminó 20° en 2025 y en esta edición cayó al 22° lugar.
Kane, con 33 años, nació en Walthamstow, Londres, y durante mucho tiempo convivió con una paradoja: marcaba goles, batía récords, pero carecía de títulos. Inició su andadura en Ridgeway Rovers, un conjunto de barrio, y luego ingresó en la academia de Arsenal, que lo descartó apenas un año después, entre otros motivos, por su complexión física. Pasó a Watford y finalmente desembocó en Tottenham; allí halló su lugar. Antes de consolidarse en el primer equipo, estuvo a préstamo en varias oportunidades: Leyton Orient, de la tercera división; Millwall, de la segunda, y Leicester City. Desde 2014 se convirtió en una de las figuras de los Spurs y se mantuvo hasta 2023. Terminó como el máximo goleador de la historia del club, con 280 tantos, pero se marchó sin levantar una copa.
La carencia de títulos empezó a parecer una maldición. Antes de lograr el primero, Kane perdió seis finales: dos Copas de la Liga y la Champions de 2019 con Tottenham; las Eurocopas de 2021 y 2024 con Inglaterra, y la Supercopa de Alemania en su estreno con el Bayern Munich.
En 2023 pareció hallar el lugar idóneo para terminar con esa historia. Bayern pagó cerca de 100 millones de euros por su traspaso y Kane llegó a un club que venía de ganar 11 Bundesligas consecutivas. Pero no fue así. En su primera temporada, no logró ningún título y el Leverkusen cortó una racha de más de una década. Kane anotó 36 goles en 32 partidos de la Bundesliga, pero se volvió a quedar sin trofeos.
La espera terminó en la temporada 2024/25. Y, hasta el final, la mala suerte lo persiguió. Cuando el Bayern quedó a un paso de coronarse, Kane se llevó una quinta amonestación y quedó suspendido para el partido siguiente. “Es un poco la historia de mi vida, perderme los partidos”, comentó entre risas. Al fin pudo celebrar: el Bayern se impuso como campeón y el inglés alzó su primer gran título a los 31 años.
A partir de ese momento, su historia dio un giro. Fue bicampeón de la Bundesliga y sumó además dos Supercopas y una Copa de Alemania. En 2025 también dejó huella frente a un rival argentino: le convirtió a Boca en el Mundial de Clubes. Y en el Mundial 2026 volvió a demostrar su enorme capacidad goleadora, con siete tantos en seis partidos. Sin embargo, su trayectoria hacia la gloria terminó justamente ante Argentina en una semifinal dramática. Inglaterra ganaba 1-0 cuando restaban apenas cinco minutos, pero la selección de Lionel Scaloni dio la vuelta gracias a una gran actuación de Messi, que dio las asistencias para los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez, dejando a Kane fuera de una nueva final.
En su discurso, Kane agradeció a quienes lo votaron y, sobre todo, a sus compañeros y al cuerpo técnico del Bayern. “Sin ellos no habría sido posible. Me han sostenido, me han empujado a entrenar y competir, y me han convertido en un jugador mejor. Con ellos he madurado como jugador, persona y líder”, declaró. También mencionó a los entrenadores que marcaron su carrera, citando entre otros a José Mourinho, Antonio Conte y Mauricio Pochettino, quien lo dirigió en Tottenham entre 2014 y 2019.
Kane cerró la temporada 2025/26 con 36 festejos en la Bundesliga, 14 en la Champions League, diez en la Copa de Alemania y uno en la Supercopa. Con Inglaterra añadió otros 12: seis en el Mundial, cinco en las eliminatorias y uno en amistosos. Esos números le permitieron, además, quedarse con el trofeo Gerd Müller como máximo artillero del ciclo.
El delantero británico consiguió, por fin, el reconocimiento tras una trayectoria construida a fuerza de constancia, resiliencia y una capacidad asombrosa para no rendirse. Lo logró en su país y por encima de rivales de peso, varios de los cuales partían como favoritos. Messi lo siguió a la distancia, casi como una señal de una era que está por concluir. Es poco probable que vuelva a verse a Kane en una gala de estas características con frecuencia, pero nunca es tarde para seguir soñando. Kane, con más razón que nadie, puede dar fe de ello.
Los demás galardonados
Emiliano Martínez, ganador del Trofeo Yashin en 2023 y 2024, terminó quinto entre los mejores guardametas de la temporada: fue superado por Unai Simón, campeón con España y acreedor del Guante de Oro en la Copa, en la que recibió apenas un gol en ocho partidos.
También su entrenador, Luis de la Fuente, recibió el premio Johan Cruyff como técnico destacado de la temporada, mientras que su compañero Lamine Yamal se llevó por tercera vez el Trofeo Kopa, destinado al jugador menor de 21 años. Bukayo Saka, por su parte, recibió el premio Sócrates por su labor social gracias a su colaboración con la organización médica BigShoe, con la que financió más de 120 operaciones para niños de África.
En el plano colectivo, París Saint-Germain fue distinguido como el mejor equipo por segunda campaña consecutiva y Ousmane Dembélé recibió el galardón en representación del club. Además, Alexia Putellas, de London City Lionesses, se llevó el Balón de Oro femenino.