Kylian Mbappé, una de las grandes estrellas del mundo del fútbol, atraviesa un periodo convulso tras recibir una oleada de críticas y la ruptura de acuerdos publicitarios con firmas chinas luego de hacer una broma sobre Mao Zedong, líder histórico fallecido en 1976. Paralelamente, la televisión estatal china CCTV anunció la suspensión de las retransmisiones de la liga española y de los encuentros que involucren al delantero del Real Madrid.
En las últimas horas circuló en las redes un clip donde el delantero del club merengue comenta sobre los memes que lo tienen como protagonista y que más le causan gracia. El francés afirma que el más gracioso es un montaje fotográfico en el que su rostro se superpone al de un hombre que él presume sería un “dictador chino”, alusión explícita a Mao Zedong.
Tres compañías chinas que empleaban su nombre e imagen (los gigantes de las bebidas Dongpeng y los productos lácteos Mengniu, así como el fabricante de quesos Milkground) anunciaron de forma prácticamente idéntica la ruptura inmediata de su relación con el futbolista de la selección francesa. Afirmaron mantener una “tolerancia cero” ante actos y declaraciones “que hieran los sentimientos nacionales”.
Se sabe que, en China, las sátiras sobre antiguos líderes y personalidades vinculadas al Partido Comunista Chino están señaladas bajo el delito de “difamación de héroes y mártires”. Mbappé, probablemente sin conocer el alcance de su opinión durante una entrevista reciente en el programa The Bridge, se refirió a su meme favorito (que suele verlo en montajes que lo comparan con figuras históricas): “Con el que más me he reído es ése en el que usan mi cara en un dictador chino. Lo utilizo mucho con mis amigos”.
Mbappé es sumamente popular en China, donde el fútbol despierta un gran entusiasmo pese a los escasos resultados de la selección nacional, que no se clasificó para la Copa del Mundo desde su única participación, en 2002. El delantero posee un millón de seguidores en Weibo y 1,1 millones en Xiaohongshu, otra red social también conocida como RedNote o el Instagram chino.
Durante el último Mundial, las marcas que ahora le dieron la espalda difundieron ampliamente anuncios que utilizaban su imagen y que fueron generados por inteligencia artificial. A Mbappé ahora se le prohibió publicar en Xiaohongshu “por violar las reglas de la comunidad”. El nombre o los rasgos de Mbappé asociaron comúnmente con figuras autoritarias en las redes sociales debido a la influencia que se le atribuye en los vestuarios de los equipos que defiende. La oleada de críticas en China llega al día siguiente de su decepción en la ceremonia del Balón de Oro 2026, otorgado al delantero inglés Harry Kane.
El clip que desató la polémica
Las disculpas de Mbappé
El delantero publicó un comunicado en el que señala: “Durante una entrevista reciente, reaccioné ante una imagen mía. Mi comentario fue inapropiado y ahora entiendo que causó daño a muchas personas en China y a las comunidades chinas de todo el mundo. Pido disculpas a todos aquellos a quienes mis palabras les hayan ofendido. Esta no era en absoluto mi intención. Tengo un profundo respeto por el pueblo chino y su historia, y lo lamento sinceramente”.
La preocupación de LaLiga española
Lo sucedido con Mbappé y China no pasa inadvertido en la liga española, sobre todo desde una perspectiva comercial. Javier Tebas, el presidente de LaLiga, ofreció una disculpa al pueblo chino en nombre de la competición por las declaraciones del futbolista. En un mensaje publicado en su cuenta de X, lamentó el “malestar y ofensa” provocados por las palabras del jugador y aseguró que la competición continúa trabajando con sus interlocutores en China para superar la situación. “No podemos permitir que una actuación individual empañe esa relación ni perjudique a los más de 20 clubes de nuestras competiciones profesionales y a millones de aficionados chinos. Estamos adoptando las medidas a nuestro alcance y trabajando directamente con nuestros socios e interlocutores en China para superar esta situación. Nuestro compromiso con China, su pueblo y sus instituciones es firme. Una relación construida durante tantos años no puede quedar dañada por un episodio individual”, publicó Tebas.