Ya no se enoja. Al contrario, esboza una sonrisa que mezcla resignación e incredulidad. Tantas horas dedicadas a planificar la temporada, a revisar hojas de Excel y a negociar con los clubes para conseguir el mejor rendimiento, para que del otro lado lo pactado y lo previsto quede en saco roto. Felipe Contepomi volvió a señalar a World Rugby y a algunos clubes franceses (especialmente Montpellier y Pau) por las incongruencias del calendario internacional. Los Pumas acuden al encuentro del viernes frente a Irlanda, a las 17.10 en Dublín, en la reanudación del Nations Championship, pero no en las condiciones deseadas.
“World Rugby debe definir con claridad qué lugar quiere darle al rugby internacional”, sentenció. “¿Quiere que los mejores jugadores estén en condiciones de representar a sus selecciones y disputar partidos internacionales, o que se concentren exclusivamente en el rugby de clubes? Hoy existen demasiadas zonas grises en la Regla 9; no es blanco y negro”.
Los Pumas inician el tramo final del año y, por primera vez, Contepomi puede disponer de casi todo el plantel, salvo excepciones puntuales. En julio hubo numerosas lesiones y los que disputaron las finales en Francia se perdieron el tramo local del Nations Championship. Ante Sudáfrica y Australia, entre descansos y lesiones, faltaron 18 jugadores. El plan era tenerlos a todos en condiciones óptimas en estas cinco semanas, incluida la concentración de la semana pasada en Londres. Pero no ocurrió así.
En una entrevista con Virgin Media Sport, Contepomi apuntó directamente contra Bernard Laporte y Joan Caudullo, director de rugby y entrenador de Montpellier, respectivamente, y, de forma encubierta, a sus pares de Pau. “Nuestro capitán [Julián Montoya, Pau] jugó el domingo a las nueve de la noche, por lo que llegó el lunes por la tarde a Dublín, y nosotros tenemos que jugar el viernes a las ocho de la noche. Preparar un encuentro internacional de esta magnitud en apenas cuatro días es un desafío enorme. ¡Suerte con eso!”. También se sumaron después, de lo previsto, Facundo Isa desde Pau, y Tomás Rapetti y Efraín Elías desde Toulouse.
La situación no es novedosa. El calendario global tiene a la Argentina como principal víctima: jugadores que militan en clubes del norte y un calendario internacional diseñado para el sur. Conclusión: una temporada non-stop de 12 meses. Los clubes están obligados por la Regla 9 a ceder a los jugadores para las ventanas, pero aún así se exceden largamente la recomendación de 30 partidos por año que impone World Rugby.
“Nuestra realidad es diferente: la mayoría de nuestros jugadores actúa en clubes del hemisferio norte, mientras que nosotros competimos en el hemisferio sur. No lo digo como excusa, sino como una realidad que debemos tener presente”, aclaró Felipe.
“Nosotros no podemos hacer nada al respecto. Es World Rugby quien debe decidir qué quiere hacer. Esto plantea varios desafíos a la hora de reunir al plantel y de competir. También debemos cuidar el bienestar de los jugadores, garantizarles el descanso que necesitan y permitirles regresar a sus clubes. Por eso, durante los últimos tres años fue muy difícil contar con el mejor equipo posible y tener a todos los jugadores disponibles para cada partido, más allá de las lesiones. Aun así, estamos progresando”.
Para este viernes, Contepomi tendrá de regreso a cinco jugadores que no actuaron en todo el año: Juan Cruz Mallía, Santiago Chocobares, Juan Martín González, Pedro Rubiolo y Joel Sclavi, este último desde el banco, de acuerdo a la formación que anunció el entrenador ayer desde una de las salas del St. Helen’s Hotel, el bunker de los Pumas en esta corta semana en la capital irlandesa.
“Estamos muy contentos con cómo han competido esta semana y la dificultad para encontrar los 23”, dijo Contepomi en la conferencia de prensa de rigor. “Ahora está la responsabilidad de ellos de representarnos de la mejor manera. Esta es nuestra realidad. Podés quejarte lo que quieras, pero no es nuestro estilo buscar excusas. Con eso me saco el sombrero por cuánto quieren jugar. Es cierto que cuando hay varias semanas acumuladas sin entrenamiento, se pierde forma y luego hay que exigir al máximo en el partido. Desde nuestra perspectiva, los 23 están al 100 por ciento, todos entrenaron, están bien, y eso facilita tomar decisiones. Los que jugaron el fin de semana tuvieron un excelente ensayo el martes y, a partir de eso, hicimos la selección.”
Cuando visitó la Argentina en julio, Rassie Erasmus instó a World Rugby a unificar los calendarios y, tal vez, a mover el Rugby Championship a marzo/abril, en paralelo con el Seis Naciones. Es una alternativa posible. En Dublín, donde se encuentran las oficinas de World Rugby, y ante la prensa internacional, Contepomi dejó otro golpe sobre la mesa.