Ya habían transcurrido varios minutos después de las seis de la tarde en Madrid cuando Jannik Sinner y el público que ocupaba las gradas del court central del Masters 1000 de la capital española, conocido como Manolo Santana, se pusieron de pie para aplaudir a Rafael Jódar. Fue un homenaje muy cálido que resonó con aún mayor intensidad al estar el techo cerrado por la amenaza de lluvia. Poco antes, apenas, el italiano y N° 1 había desanudado un choque áspero, imponiéndose 6-2 y 7-6 (7-0), en 1h52m, para avanzar a las semifinales. Sin embargo, el talento local, de 19 años, que hace exactamente una temporada ocupaba la 686ª plaza del mundo y que en el ranking en vivo figura… 34, dejó una huella.
En un duelo que estuvo a la altura de la gran expectativa que despertaba, a Sinner le costó adaptarse a la osadía y a los remates certeros que desplegó Jódar (nacido en Leganés) desde el saque inicial. Con el paso de los minutos y más oxígeno en los pulmones, y a pesar de algunas imprecisiones y del nerviosismo propio del momento, el líder del ranking logró integrarse al juego y terminó imponiéndose en el desempate. Campeón en París 2025, en Indian Wells, Miami y Montecarlo 2026, el jugador nacido en San Candido (provincia de Bolzano) persigue situarse como el primero en lograr cinco trofeos de Masters 1000 consecutivos, una hazaña que ni Novak Djokovic ha logrado y que lo tiene a dos compromisos de distancia (su próximo rival saldrá del choque entre el checo Jiri Lehecka y el francés Arthur Fils).
De este modo, Sinner encadenó 26 triunfos consecutivos en torneos de Masters 1000 (52-2 en sets ganados y perdidos), acercándose a las rachas marcadas por Roger Federer (29 en 2005-06) y Novak Djokovic (31 en 2011 y 30 en 2014-15).
Jódar se retira de Madrid con una gran enseñanza y una dosis de confianza para lo que viene. En el Mutua Madrid Open, el español de 19 años logró su primera victoria ante un top 10 (el australiano Alex De Miñaur), alcanzó sus primeros cuartos de final en un Masters 1000 y puso en aprietos al número 1 del mundo, midiendo la distancia que lo separa de la élite (a simple vista, parece reducida).
“Me llevó al límite. Es un jugador increíble. Intenté estar lo más preparado posible. Fue un partido de altísimo nivel. Tuve algo de suerte en el segundo set [defendió los siete points de ruptura en contra], pero también conté con algo de experiencia a mi favor. Estoy muy feliz de estar en las semifinales de Madrid por primera vez”, apuntó Sinner, que le dedicó cálidas palabras a Jódar durante el saludo en la red.
Con la atenta mirada de jugadores actuales y del pasado de Real Madrid en el palco [Jude Bellingham, Thibaut Courtois, Franco Mastantuono y Raúl], Jódar confirmó su figura que ilusiona al tenis español, mientras que Sinner mostró toda su jerarquía. Con Carlos Alcaraz lesionado y ausente del circuito, al menos en los próximos torneos de Roma y Roland Garros, el italiano alimenta su liderazgo.