La ausencia de las figuras clave que entraron en un periodo de descanso antes de regresar a sus clubes del Top 14 francés obligó a Felipe Contepomi a rotar. Alteró los planes de un año calendario poco habitual para los Pumas. Sin sus mejores hombres, la vieja guardia liderada por Pablo Matera sostuvo el esfuerzo y los jóvenes alzaron la mano en un Vélez con lleno total para un encuentro que lució poco lúcido, cargado de imprecisiones. Ignacio Ruiz fue uno de los que brillaron en la estrecha caída de la Argentina en Liniers por 17-10.
El hooker aguardó bastante tiempo su oportunidad: la consolidación de Julián Montoya como capitán y emblema en la conducción de Contepomi lo dejó a la sombra. En los 19 encuentros previos ingresó como reserva sin protagonismo: en las dos primeras jornadas del Nations Championship actuó como ala. Ayer volvió a ser titular con la celeste y blanca tras un lapso de dos años y fue uno de los puntos altos: sostuvo la defensa de unos Pumas alternativos que les faltaron ideas, pero resistieron un reto complejo frente a los Springboks, que también reservaron a varias de sus figuras, aunque cuentan con una plantilla más amplia. “Uno espera la oportunidad de arrancar los partidos todo el tiempo. Me preparo siempre para ser titular: después, si jugás de titular, suplente o no jugás es decisión del entrenador. Yo me preparo para arrancar los partidos”, puntualizó el jugador de Perpignan ante la consulta de LA NACION.
No es correcto encasillar a Ruiz dentro de la nueva camada. Con 25 años está en el punto medio entre los veteranos y los que comienzan a abrirse camino. Ya disputó una Copa del Mundo y acumula 28 caps, aunque el de ayer fue apenas su tercer encuentro como titular. Ante los bicampeones del mundo completó 25 placajes y no falló ninguno en la ventosa tarde de Liniers. Un esfuerzo Titanesco en defensa en el tramo cerca de los rucks durante los 65 minutos que estuvo en la cancha. “Sudáfrica vino a jugar con formaciones fijas y al choque directo. Te tratan de abollar todo el tiempo y, si los frenás, se empiezan a ver entre ellos para entender qué está pasando”, analizó el hooker. “Por momentos dominamos el contacto, controlamos el scrum y el maul. Son muy fuertes con sus armas y dominan a todos los equipos del mundo. Pero estuvimos cerca en el resultado y cerca de empatar el partido”, añadió.
El jugador formado en Curupaytí y Regatas estuvo activo con el balón, con nueve intervenciones en ataque y presencia dinámica en los rucks. Pero, sobre todo, mejoró su rendimiento en la faceta del line, una de sus principales debilidades en los últimos años. En la derrota ante Inglaterra en Londres en 2025 falló en momentos clave y en las pruebas de julio tampoco transmitió confianza. “Hoy funcionó muy bien. Al final, cuando entramos en la fatiga, siempre aparece un detalle que falta. Tenemos que estar atentos a esos detalles para lograr el 100% de obtención”.
El último test de Ruiz como titular había sido la victoria frente a los All Blacks en Wellington, en 2024. Ausente por lesión Julián Montoya, usó la camiseta 2. Aquella noche Agustín Creevy ingresó desde el banco y le dio el triunfo a Argentina con un try sobre el cierre.
Si hay un puesto en el que los rangos están bien marcados en los últimos tiempos de los Pumas es el de hooker. Tras la retirada de Federico Méndez, Mario Ledesma fue el hooker indiscutido durante más de ocho años. El sucesor fue Agustín Creevy, aunque en 2012 y 2013 la disputó con Eusebio Guiñazú. Durante el Mundial de Japón 2019, Julián Montoya se ganó la consideración como primera opción y lo sigue siendo hasta la actualidad: su ausencia ante los Springboks y los próximos compromisos ante los Wallabies se debió a un acuerdo con su club, Pau. Estará desde el inicio de la temporada del Top 14, pero en noviembre quedará liberado una semana antes.
“Hablé mucho con Juli esta semana. Cuando terminó el partido contra Inglaterra en Santiago del Estero hablamos al regresar a Buenos Aires y me dio confianza: ‘Tenés una oportunidad hermosa, tomala’, me dijo. Tenemos una competencia muy sana y eso es muy positivo”, señaló Ruiz, que tenía previsto descansar en julio, pero la lesión de Bautista Bernasconi cambió los planes. Buscará que esta secuencia de partidos sirva para ganar confianza y ser una buena alternativa para los minutos decisivos.
Otro debutante que respondió
Titular por primera vez, Francisco Moreno demostró estar a la altura. Enfrentarse por primera vez a los Springboks implica un reto mayúsculo para una primera línea, y cumplió con su labor: mostró solidez en un scrum que rindió en el primer tiempo. Le pesó la intensidad, el ritmo y la movilidad, pero aguantó el eje central de la formación: con su salida y la de Tomás Lavanini en la segunda mitad, el scrum cedió y el visitante tomó distancia y sustentó un try por esa vía. “El Tanque tuvo un partido increíble. Sabía que todo pasaba por el scrum y estuvo presente ahí”, lo elogiaron.
Ignacio Mendy se convirtió en otro de los que aguardaba su oportunidad y respondió, con cuatro quiebres limpios y algunas incursiones que levantaron al público. Fue apenas su sexto test con los Pumas desde su debut en 2021: por detrás de Bautista Delguy, Rodrigo Isgró y Mateo Carreras, realizó una buena tarea. En su estreno, Juan Penoucos completó ocho placajes y mostró firmeza en el contacto físico.