El momento más aguardado siempre llega. Y, sin embargo, esta vez no volverá a repetirse, al menos cada vez que la camiseta de Argentina recupere protagonismo. Lionel Messi aterrizó este viernes por la mañana en Rosario, procedente de Miami, para iniciar lo que será su despedida de la selección. Aprovechando que este fin de semana no hay actividad de la MLS, el 10 llegó acompañado de su familia con un único objetivo: el amistoso que Argentina disputará el próximo martes, a las 20, en el estadio de River, frente a Benín, y que marcará el último encuentro de Messi con la camiseta celeste y blanca.
El nuevo ciclo bajo la dirección de Lionel Scaloni arrancó con una goleada por 4 a 0 ante Bolivia, en Córdoba, el miércoles anterior. En ese cruce se dieron varias señales de renovación: la capitanía pasó a ser de Cuti Romero, Nico Paz y Gianluca Prestianni obtuvieron la titularidad para aportar aire fresco al ataque, y se registraron cinco debutantes oficiales: Román Vega, Ezequiel Fernández, Santiago Simón, Leonel Flores y Valentín Gómez. Es probable que ese mismo impulso se repita este sábado, a las 21, cuando la Argentina se mida con Burkina Faso.
La llegada del 10 sorprendió a todos, pues Scaloni había previsto su arribo para el domingo. “Leo llega este fin de semana, tras el partido del (sábado) 3, pero si quiere jugar el día 3 puede hacerlo. En principio, viene después de ese encuentro; llegaría el domingo”, comentó el entrenador durante la rueda de prensa.
La historia para el duelo del martes, desde las 20, tendrá un matiz distinto, ya que Messi estará rodeado por la gran mayoría de los jugadores que lo acompañaron en la gran conquista de Qatar 2022.
Por ello, se espera que pronto se incorpore al plantel que desde hace una semana realiza trabajos en el predio de Ezeiza.
Messi emprendió el viaje desde Fort Lauderdale hacia Rosario en un vuelo privado, escoltado por su esposa Antonela Roccuzzo y sus tres hijos, quienes, como era de esperarse, compartirán la última función en el estadio Monumental con toda la familia. En el choque frente a Benín, Messi vestirá una camiseta de edición especial que posteriormente formará parte de su museo personal. La AFA confirmó que el árbitro del partido será el chileno Fernando Véjar.