El 2 de marzo pasado, Carlos Alcaraz ocupaba la cima del ranking mundial y tenía una ventaja de 3150 puntos sobre su inmediato perseguidor, Jannik Sinner. Hoy, a menos de sesenta días de aquella fecha, la perspectivas en la cúspide del circuito experimentaron un cambio total. Desde aquel momento, tras la gira sudamericana sobre arcilla, el italiano dejó huella al conquistar los Masters 1000 de Indian Wells, Miami y Montecarlo. Con Alcaraz lesionado y ausente —al menos— en los próximos torneos de Roma y Roland Garros, Sinner sigue sumando victorias y rompiendo límites.
Esta mañana, en el court central de Madrid, bautizado Manolo Santana, protagonizó un triunfo sobre el zurdo Cameron Norrie por 6-2 y 7-5, en una duración de 1 hora y 26 minutos, asegurando su pase a los cuartos de final (frente al ganador entre el checo Vit Kopriva y el español Rafael Jodar). El talento nacido en San Candido, provincia de Bolzano, añadió a su palmarés una racha de 25 victorias consecutivas en torneos Masters 1000, la más destacada tras los Grandes Slams. Además, continúa persiguiendo ser el primer jugador capaz de celebrar cinco Masters 1000 consecutivos (además de los tres de este año, ganó París 2025). Con ello, se aproxima a las marcas históricas de Roger Federer (29 triunfos en 2005-06) y Novak Djokovic (31 en 2011 y 30 en 2014-15). Si lograra coronarse en este torneo, Sinner aún no podría igualar a ninguno de los dos; debería esperar al Abierto de Roma, que se disputará a partir del 6 de mayo.
En una jornada soleada y con 17 grados, Sinner abrió la sesión a las 11, una hora poco habitual para él. No obstante, se adaptó sin problemas a las nuevas condiciones ante Norrie, aficionado a los Pumas (de hecho, luce tatuado el logotipo del equipo, el yaguareté, en las costillas). “Es algo poco común para mí. No recuerdo la última vez que jugué a las 11, pero no importa la hora.” He intentado dar lo mejor de mí. Buscamos adaptarnos, tanto en cuerpo como en mente. Por mi parte, hoy cerré un buen partido
—expresó Sinner, todavía sobre la arcilla del court central—, ante la mirada del rumano Ion Tiriac, expropietario del Mutua Madrid Open y figura legendaria como entrenador y manager de Guillermo Vilas y Boris Becker.
Sinner seamless, registró ocho saques directos, cometió apenas una doble falta, logró un 62% de primeros servicios, ganando el 81% de los puntos con el primer saque (25 de 31) y el 63% con el segundo (12 de 19). Además, cedió su saque una vez y logró quebrar el saque del británico, entrenado por el argentino Facundo Lugones, en cuatro ocasiones. Tras perder la primera manga con cierta claridad, Norrie intentó modificar su plan, adoptando un juego más pronunciado, pero eso no generó problemas para Sinner, que se mostró lúcido y atento.
El italiano, cuatro veces campeón de Grand Slam, mostró puntos de gran nivel: entre ellos, un botepicado creativo que despertó los aplausos del público. El mismo público que abucheó a Norrie cuando dejó que Sinner, con el partido ya encaminado, tomara distancia para intentar desorientarlo.
También, en los octavos de final del Masters 1000 de Madrid, el platense Tomás Etcheverry, 29.º del mundo, no pudo quebrar la resistencia del francés Arthur Fils (25.º) y cayó 6-3 y 6-4, en 1h30m.
Líder del tour en victorias sobre polvo de ladrillo en esta temporada (con 15), destacándose su primer título ATP (en Río), Etcheverry anhelaba alcanzar los cuartos de final de un Masters 1000 por primera vez, pero Fils fue superior, le quebró el saque en dos ocasiones y se sostuvo frente a los cinco break-points que generó el jugador entrenado por Waly Grinóvero y Kevin Konfederak.
De todos modos, Etcheverry cierra una buena actuación en Madrid y ascenderá en el ránking: en las posiciones en vivo figura como el 25.º del mundo (+4), por delante de Francisco Cerúndolo (27.º, -7), aunque el porteño disputa hoy su partido en Madrid, no antes de las 14:00, frente al belga Alexander Blockx (69.º).