Alfredo Berti, entrenador de Rivadavia, se movía entre las muletas con gestos amplios, aún recuperándose de una operación en el peroné. Desde la banda, el técnico señalaba en varias direcciones, pero su equipo no le hacía caso y, peor aún, terminaba cediendo la posesión al rival. El marcador mostraba 2-1 a favor de Rivadavia en esos instantes, gracias a un golazo de Matías Fernández, el habilidoso exenganche de Excursionistas en la B Metropolitana, que clavó un remate al segundo poste desde el vértice izquierdo del área; ni Felipe Zenobbio habría podido evitarlo.
Seis minutos después Tigre encontró la igualdad con un gol de Alan Barrionuevo, que se anticipó al primer poste y dejó sin reacción al buen arquero Nicolás Bolcato, de la Lepra. Con ese tanto, se fueron al descanso con el empate 2-2 y la satisfacción de las aficiones de La Boca y de La Paternal, que seguían de cerca el encuentro en Cuyo.
Sin embargo, aquel instante de felicidad no iba a durar para la Lepra mendocina. Berti entendió desde el banco que sus dirigidos se replegaban y cedían la iniciativa a Tigre. Y el entrenador confirmó que la mala noticia continuó cuando Matías Fernández, el diez de Independiente Rivadavia y autor del golazo de la primera mitad, se retiró lesionado. El talento especialista en pases filtrados que había dejado su firma en el marcador inicial no volvería a la cancha, y no sería la única mala noticia para Berti.
Más tarde, el encuentro también se complicó para el equipo visitante por pérdidas en situaciones clave: Luis Díaz abandonó el campo en camilla tras disputar apenas siete minutos, luego de caer con todo el peso de su cuerpo sobre el hombro izquierdo. Y hacia el final, Luciano Gómez dio un paso en falso con el pie izquierdo y sufrió una fuerte caída que le provocó una lesión en la rodilla; el defensor lateral derecho apenas podía levantarse, golpeando el césped con dolor.
Segundos antes de la jugada que sellaría el empate definitivo, Kevin Vázquez desaprovechó una oportunidad insólita que habría significado el 3-1 para el anfitrión. Un buscapié desde la izquierda, tras un despeje de Bolcato, encontró a Manuel Fernández —el mejor refuerzo del Matador en el último mercado de pases—, quien le puso el pie para estampar el 2-2 y dejar el marcador en tablas.