Noruega se impuso por 2-1 a Costa de Marfil y avanzó a los octavos de final del Mundial, donde se enfrentará a Brasil. El primer golpe llegó en el cierre del primer tiempo, cuando Antonio Nusa firmó una jugada de gran calidad que combinó conducción, regate y remate con la derecha hacia el segundo poste, recordando al tanto que Enzo Fernández convirtió ante México en Qatar 2022. Amad Diallo anotó el empate en el complemento, pero Erling Haaland apareció a cuatro minutos del final para sellar la victoria del conjunto europeo.
La diana llegó a los 39 minutos, tras una acción nacida desde el centro del ataque. Martin Odegaard liberó la pelota y abrió hacia la izquierda para Antonio Nusa. El extremo del Leipzig controló con estilo, avanzó hacia el área, engañó a su marcador, se inclinó hacia la derecha y ejecutó un derechazo que recorrió directo al ángulo superior derecho del marco defendido por Yahia Fofana. El guardameta se estiró para lograr una gran intervención, pero la potencia y la colocación del disparo dejaron sin posibilidades.
La definición recordó, por su secuencia y por el remate al segundo palo, al tanto que Enzo Fernández convirtió frente a México en el Mundial de Qatar 2022. En aquella ocasión, con la Argentina obligada a ganar tras la derrota en el debut ante Arabia Saudita, el mediocampista recibió sobre la izquierda del área un pase de Lionel Messi, que ya había marcado el primero con un golazo, amagó para dejar fuera a un defensor y colocó un derechazo al ángulo que dejó sin reacción a Guillermo Ochoa. Ese tanto consolidó el 2-0 y encaminó la clasificación del combinado que luego levantaría la Copa del Mundo.
A sus 21 años, Nusa surge como una de las grandes irrupciones del fútbol noruego. Aunque la trascendencia de la selección suele centrarse en Erling Haaland y Martin Odegaard, el extremo de RB Leipzig se ganó un lugar por su desequilibrio, velocidad y capacidad para resolver en el 1 contra 1. Diez más, diestro, suele partir desde la izquierda para acercarse al centro, una característica que volvió a exhibir en la acción que desbloqueó un duelo muy parejo.
Formado en Stabæk, debutó como profesional a los 16 años y dio el salto a Brujas antes de cumplir los 17. Su crecimiento acelerado lo llevó a Alemania como apuesta de futuro. Hijo de madre noruega y padre nigeriano, siempre eligió representar a Noruega en las selecciones juveniles y en la mayor, donde acumula 28 partidos y ocho goles. En este Mundial confirmó por qué muchos lo señalan como uno de los futbolistas con mayor proyección del plantel escandinavo.
Hasta ese momento, Noruega había generado las situaciones más claras del encuentro disputado en el AT&T Stadium, de Dallas. Incluso Haaland había contado con una oportunidad para ampliar la diferencia poco después del 1-0, aunque no logró convertir.
Costa de Marfil, por su parte, no renunció a su propuesta. El conjunto africano disputó el encuentro de igual a igual, buscó presionar alto y apostó por transiciones rápidas para mantener vivas sus esperanzas de avanzar a los octavos de final. Sin embargo, la efectividad de Nusa terminó por inclinar la balanza antes del descanso.
En la segunda mitad, “Los Elefantes” salieron con la intención de lograr la igualdad, aunque Noruega también tuvo opciones para ampliar la ventaja. La más clara llegó a los 66 minutos, cuando Guéla Doué quedó frente al arco para definir, pero Emmanuel Agbadou apareció en la línea para evitar el segundo tanto del conjunto europeo.
La recompensa para el seleccionado africano llegó a los 74 minutos. Amad Diallo, figura del Manchester United, que ingresó en la segunda parte, combinó con Pepe en una pared, encaró por la derecha, dejó atrás a su marcador con un recorte hacia el centro y sacó un zurdazo cruzado que venció al arquero noruego para establecer el 1-1.

El empate obligó a ambos equipos a intensificar su juego en el tramo final. Noruega retomó el protagonismo en busca de la victoria, mientras que Costa de Marfil apostó por transiciones rápidas para aprovechar los espacios que dejaba la defensa rival.
Pero a los 86 minutos apareció el hombre de siempre. Erling Haaland halló la diana de la clasificación al empujar, a la altura del segundo poste, un centro rasante de Patrick Berg desde la derecha. El balón terminó entrando con un poco de suspense. El delantero estuvo en el lugar correcto para anotar el 2-1 y desatar la celebración del conjunto europeo.

Después de sufrir hasta el final, con una atajada increíble de Orjan Nyland tras un tiro libre, logró la victoria. Con este triunfo, Noruega selló su pase a los octavos de final del Mundial. En la siguiente instancia enfrentará a Brasil, el domingo a las 17, uno de los grandes candidatos al título.