Existen competiciones de tenis, y Wimbledon figura entre ellas.
Con esa premisa, el All England Lawn Tennis & Croquet Club presentó este lunes una pieza audiovisual contundente para introducir The Championships 2026 y dar inicio a la temporada de césped del circuito profesional. Bajo el lema There Is Only One Wimbledon: Where Beauty Meets the Battle (“Solo hay un Wimbledon: donde la belleza se encuentra con la batalla”), la organización del tercer Grand Slam de la campaña vuelve a apostar por una narrativa cinematográfica para reforzar aquello que distingue al torneo más prestigioso del mundo: la convivencia entre tradición, elegancia y la máxima exigencia deportiva.
La campaña, desarrollada junto a la agencia creativa VCCP, constituye la segunda entrega de la plataforma global There Is Only One Wimbledon, lanzada en 2025 para consolidar la identidad de marca del certamen más emblemático del tenis mundial.
La pieza central es un cortometraje de 60 segundos contado desde una perspectiva tan inesperada como poética. El relato transcurre a través de los ojos de una mariposa Holly Blue, una especie habitual en los jardines del All England Club. La cámara adopta su mirada y sobrevuela las canchas, el césped impecable, las flores y los rincones más reconocibles de Wimbledon para mostrar el contraste que define la esencia del torneo.
La primera sensación es de calma. La mariposa se desplaza entre pétalos y espacios bañados por la luz del verano inglés. Pero esa serenidad se ve de pronto interrumpida por un saque devastador, la contundencia de una derecha o la rapidez de una pelota que supera los 200 kilómetros por hora. Lo que parecía un jardín se transforma en un escenario de combate deportivo.
El resultado visual es notable. Las tomas combinan primeros planos extremos del insecto con imágenes aéreas de las canchas y secuencias de juego rodadas con una estética propia del cine. El espectador alterna constantemente entre dos mundos: la delicadeza de la naturaleza y la intensidad física de los mejores tenistas del planeta empujando sus límites en pos de la victoria.
Wimbledon es venerado en todo el mundo no solo por la excelencia, la tradición y el máximo nivel de rendimiento, sino también por la emoción y la intensidad que solo pueden aportar los mejores jugadores del planeta. Nuestra película de 2026 cuenta esa historia de manera hermosa para todos los aficionados”
La inspiración para la campaña surge de una anécdota protagonizada por el francés Henri Leconte -rival del australiano Pat Cash- durante Wimbledon 1986. Mientras se preparaba para sacar, una mariposa blanca se posó a sus pies. En lugar de apartarla, la tomó con cuidado y la colocó sobre su raqueta antes de acercarla al público. El insecto voló hacia las tribunas y provocó una ovación espontánea. Décadas después, aquella escena sirve como punto de partida para una campaña que busca capturar el espíritu singular del torneo.
La voz del tráiler pertenece a la extenista y comentarista británica Annabel Croft, quien resume el concepto central de la pieza: “Wimbledon es verdaderamente único. No hay nada comparable al contraste entre el deporte en su máxima intensidad y un entorno de una belleza extraordinaria. Realmente es tenis en un jardín inglés”.
Entre las figuras que aparecen en el vídeo figura también Alfie Hewett, actual número 2 del mundo en tenis en silla y capitán de 33 títulos de Grand Slam. “Wimbledon es un lugar muy especial. En medio de estos terrenos increíbles existe un deseo de vencer como en ningún otro sitio. Es maravilloso formar parte de esta campaña en un año tan significativo, cuando el tenis en silla de ruedas celebra su 50° aniversario”, afirmó.
“Wimbledon es venerado en todo el mundo no solo por la excelencia, la tradición y el máximo nivel de rendimiento, sino también por la emoción y la intensidad que solo pueden aportar los mejores jugadores del planeta. Nuestra película de 2026 cuenta esa historia de manera hermosa para los aficionados de todo el mundo”, dice Usama Al-Qassab, director de Marketing y Comercial del All England Club.
En un calendario deportivo internacional repleto de grandes acontecimientos, Wimbledon apuesta una vez más por diferenciarse a través del relato. El mensaje es claro: más allá de los campeones, los récords y las estadísticas, sigue siendo el único escenario capaz de reunir la belleza de una tradición centenaria con la batalla deportiva más exigente del tenis profesional. Porque, como repite la campaña, solo hay un Wimbledon.
Los movimientos en el ranking después de Roland Garros
El cierre de la gira europea sobre polvo de ladrillo dejó movimientos relevantes en los clasificados. Aunque Jannik Sinner y Carlos Alcaraz conservaron las dos primeras plazas, el gran vencedor fue Alexander Zverev, quien conquistó su primer Grand Slam, sumó 1600 puntos y se consolidó en el tercer puesto del mundo, acercándose a los líderes. Entre los cambios destacados del Top 10 destacan Felix Auger-Aliassime, que ascendió a la cuarta posición, y el italiano Flavio Cobolli, finalista en París, que entró por primera vez entre los diez mejores.
Italia fue, de hecho, uno de los grandes protagonistas de la quincena parisina. Además de contar con Sinner como número 1 del ranking y con Cobolli entre los diez, registró ascensos notables de Matteo Arnaldi, que subió desde el 104 al 34 tras alcanzar las semifinales, y de Matteo Berrettini, que avanzó hasta el puesto 48. En contrapartida, Novak Djokovic cayó al séptimo lugar tras una temporada con poca actividad y una eliminación temprana en París.
Más atrás, varios jóvenes siguen consolidando su proyección. El español Rafael Jódar subió al 23 y el brasileño João Fonseca alcanzó el 25°, erigiéndose como el jugador sudamericano mejor situado del circuito, por delante de Francisco Cerúndolo. Entre los argentinos, los progresos más notables fueron los de Juan Manuel Cerúndolo, que logró su mejor ranking al subir al 45 tras avanzar a octavos de final, Thiago Tirante (52º), Sebastián Báez (53º) y Francisco Comesaña, que volvió al Top 100.
En el circuito femenino tampoco hubo cambios en la cúspide, aunque la figura destacada fue la rusa Mirra Andreeva, campeona de Roland Garros, que ascendió del octavo al sexto lugar y confirmó su condición de futura candidata al número 1. El salto más notable lo dio la polaca Maja Chwalinska, que, tras pasar la qualy, avanzó 93 puestos hasta situarse en el 21. Entre las argentinas, Solana Sierra protagonizó una destacada actuación al alcanzar la tercera ronda, sumar 90 puntos y escalar al puesto 56, la mejor colocación de su trayectoria.