Wimbledon Village: barrio tenístico listo para el All England

7 julio, 2026

LONDRES, enviado especial.- Existen dos escenas, dos frentes abiertos durante el tercer Grand Slam de la temporada. Uno de ellos se sitúa dentro del All England Club. El otro se despliega en Wimbledon Village, el barrio que queda a pocas manzanas del recinto. Durante las dos semanas en las que Novak Djokovic, Aryna Sabalenka y Jannik Sinner se vuelven vecinos, sus calles, viviendas y comercios se integran a la mitología de la hierba mediante vidrieras transformadas, banderas, flores, pelotas, raquetas y alusiones directas al tenis.

La Wimbledon Village Tennis Windows Competition acumula 14 años de actividad y encarna esa metamorfosis. No es meramente una cuestión estética: es una competición con reglas, jurados, votación popular, una ceremonia de premiación y entradas para el torneo como gran premio. Para participar, las vidrieras deben tematizarse en tenis y no pueden entrar en conflicto con los patrocinadores oficiales de Wimbledon. Se pueden emplear pelotas Slazenger (la marca presente en todas las lonas de las canchas) o pelotas sin marca, y raquetas Babolat (otro de los patrocinadores principales) o antiguas de madera.

El All England Club asume el 50% de los costos de organización de la competencia y el resto corre a cargo de la comunidad local. Los jueces evalúan cada propuesta sobre 20 puntos y valoran la creatividad, el esfuerzo, el impacto y la relación con el tenis.


Para participar de la competencia, las vidrieras deben tener temática de tenis y no pueden entrar en conflicto con los patrocinadores oficiales de Wimbledon


En las calles de Village, la competencia se percibe en cada esquina. El estudio jurídico Peacock & Co decoró sus ventanales con pavos reales que portan raquetas antiguas como si fueran plumas. Una tienda de utensilios de cocina montó una vidriera con ollas, sartenes, termos, espátulas, pelotas amarillas, frutillas y césped artificial. Organic Masters, un centro de bienestar, presentó una escena con productos saludables y un marcador que dice: “Estrés, 0; vos, 40”.

La diversidad de rubros aporta el atractivo. Una peluquería diseñó una frutilla gigante con semillas amarillas y trenzas rojas. Una tienda para perros escogió el lema “Game, set, groom” y vistió a dos canes con topiarios como tenistas. Una casa de pinturas utilizó la frase “Más tonos de verde que la Cancha Central”. Pizza Express adornó su local con pelotas y el mensaje “New balls please”. En un café, un cartel dedicado a Djokovic dice: “Game, set, Novak”.

Algunos trabajos exigen una producción notable. El estudio Holden Ford, una firma de arquitectura que no posee una vidriera tradicional, aprovechó un panel de vidrio junto a su puerta para celebrar sus 50 años en Wimbledon Village. Sus miembros reunieron 300 pelotas usadas, las partieron por la mitad en la cocina de la oficina, las limpiaron, recortaron y pintaron, y luego pegaron las 600 mitades alrededor de su logotipo. Para completar la tarea utilizaron 86 barras de pegamento.

La decoración comercial convive con la esencia característica del vecindario. Las viviendas y los comercios lucen frentes cuidados, canteros y macetas con hortensias y petunias, muy presentes en esta estación del año. También hay flores en puertas, ventadas y entradas. El verde, el violeta y el blanco se replican en banderas, arreglos florales, carteles y objetos vinculados al torneo.

El ambiente del Village cambia a lo largo del día. Por la mañana se ven grupos de espectadores que se dirigen hacia el All England Club desde las estaciones Southfields o Wimbledon (las más cercanas), desde paradas de autobús o desde los cafés. Muchos llevan mochilas, sombreros, paraguas, entradas en el teléfono móvil y ropa preparada para una jornada extensa, que esta semana parece brindar una tregua climática tras las semanas de calor extremo previas al torneo. Algunos se detienen para fotografiar las vidrieras antes de continuar hasta el recinto.


La decoración comercial convive con la imagen habitual del barrio. Las casas y los locales tienen frentes cuidados, canteros y macetas con hortensias y petunias, muy presentes en esta época del año.


El tránsito forma parte de la postal cotidiana del barrio y puede generar envidia a quienes suelen moverse por Buenos Aires. Los coches con volante a la derecha suelen ceder el paso a los peatones en esquinas y cruce de calles. Los double deckers rojos circulan por avenidas estrechas, con escaso margen entre aceras, autos estacionados y grupos de visitantes que progresan hacia el club. Pero lo hacen con una suavidad asombrosa.

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Por la tarde, el Village añade otra actividad. Los pubs, cervecerías y restaurantes comienzan a llenarse. Se destacan el fish and chips (un plato típico de la escena culinaria británica), mesas en la vereda, pizarras con mensajes escritos a mano que anuncian promociones 2×1 y grupos que comentan los partidos del día. El five o’clock tea también forma parte de la rutina local, entre tazas, tartas y turistas que combinan la visita al barrio con la jornada en Wimbledon.


El concurso tiene su ceremonia de premiación en el pub Rose & Crown. También incluye una instancia en la que los comerciantes presentan sus vidrieras y una votación abierta al público


La caminata hacia el All England Club forma parte de la experiencia del torneo. A medida que se avanza hacia el recinto, crecen las banderas, las flores, los carteles y las filas de espectadores. Las vidrieras funcionan como una extensión urbana de Wimbledon y preparan el ambiente antes del ingreso a los courts. Asimismo, hay quienes expresan su disconformidad por la invasión de visitantes al barrio o por la adquisición por parte del All England Club del campo de golf contiguo, lo que incrementa el impacto sobre un barrio que suele ser muy tranquilo, salvo durante las semanas de competencia en la Catedral.

El concurso continúa con su ceremonia de premiación en el pub Rose & Crown. También contempla una fase en la que los comerciantes exponen sus vidrieras y una votación abierta al público. El año pasado, el sitio para elegir al negocio ganador recibió más de 10.500 visitantes únicos y más de 4.000 votos en una semana.

Wimbledon Village funciona como una antesala del torneo, una de las múltiples tradiciones que enriquecen el verde césped de la Catedral del tenis.

Más tonalidades en el vecindario de Wimbledon

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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