Sudáfrica exhibió un tramo de cátedra de catorce minutos en el mundo del seven y dejó sin opciones a los Pumas 7s en la definición del Seven de Hong Kong. Más allá de la derrota, a la hora de la verdad los argentinos redondearon un gran certamen en el que supieron combinar la experiencia de un bloque veterano con la llegada de jugadores nuevos a lo largo de la temporada regular.
La victoria de los Boks por 35-7 los coloca al frente de la clasificación en la lucha por el título de la temporada, que continuará con las etapas de Valladolid y Bordeaux. La argentina, que defendía la corona en Hong Kong, queda a sólo dos puntos, aunque nada parece detener el impulso de los sudafricanos, que consiguieron así su cuarto título consecutivo y el quinto de los ocho que se disputan en el Circuito Mundial 2025/26.
Después de una campaña complicada, en la que el entrenador Santiago Gómez Cora tuvo que intervenir para recomponer más de la mitad del equipo tras la fuga de jugadores hacia el rugby de XV que se produjo al cierre del ciclo anterior, el estreno en la tríada que definirá al campeón de la temporada no deja de ser un augurio alentador. A lo largo del certamen, los Pumas 7s demostraron conservar el ADN de aquel equipo que había dominado con claridad el Circuito en los años previos, aunque el formato de definición en un único torneo les impidió quedarse con el oro.
Una defensa asfixiante y aguerrida, sin fallos en los tackles, y un juego ofensivo que combina paciencia y tenencia con velocidad y sorpresa, con Marcos Moneta y Luciano González como piezas diferenciadoras. La seguridad en la recepción de las salidas sigue siendo el aspecto a pulir.
El try que abrió la victoria en la semifinal frente a España, en el minuto final cuando el duelo estaba igualado, da una idea de la identidad de este equipo. Primero apareció una recuperación cerca del in-goal propio de Matteo Graziano, uno de los hombres de referencia que se mantiene en el plantel. Luego se combinaron un gran quiebre de Juan Patricio Batac, un off-load de Gregorio Pérez Pardo y la definición de Sebastián Dubuc para sellar el paso a la final. Tres jugadores de la nueva generación.
Los Pumas 7s llegaban a la segunda final de la temporada en busca de su primer título. Ya habían caído ante el mismo rival en el Seven de Ciudad del Cabo, segunda etapa del calendario. Más allá de las complicaciones que implica el largo viaje y el cambio de huso horario, Hong Kong, la meca mundial del seven, empieza a acomodarse bien para ellos. Allí habían conquistado su última medalla de oro, hace 12 meses, y buscaban defenderla.
En la definición aguardaba Sudáfrica, que llegaba invicto y al que ya se habían enfrentado en la zona de clasificación. Los Pumas 7s ya tenían el pase a cuartos asegurado, jugaron relajados, sufrieron una expulsión poco después de comenzar el encuentro (Martiniano Arrieta) y terminaron padeciendo una goleada contundente (38-0). Había remanente de revancha en esta final, pero Sudáfrica volvió a demostrar estar a otro nivel con una efectividad asombrosa. Cada vez que tocó la pelota, la jugada terminaba en try.
El primer tiempo terminó con una doble oportunidad desperdiciada por los Pumas 7s a centímetros del in-goal rival. En un periodo de dominio repartido, Sudáfrica fue más contundente y se fue al descanso con 14-7. Cada vez que el rival tuvo la posesión respondió con una velocidad sorprendente. Los argentinos respondieron con jugadas trabajadas y pacientes, pero así como la primera parte terminó en el ensayo de Santino Zangara tras un buen off-load de Lucho González, en la segunda mitad se quedaron a centímetros del try.
El partido comenzó a resolverse al inicio de la segunda mitad. Los Pumas 7s eran capaces de hilvanar uno de sus ataques hormiga desde su propio campo, pero al alcanzar el centro del terreno, un error de manejo permitió la pérdida de la pelota y Sudáfrica lo aprovechó para volver a cruzar el in-goal. Inmediatamente, otra pérdida y, desde el scrum, llegó el cuarto ensayo sudafricano que cerró la historia. Aún hubo tiempo para otro más.
En la definición, Argentina formó con Santiago Álvarez, Matteo Graziano y Santino Zangara; Pedro de Haro, Santiago Vera Feld, Luciano González y Marcos Moneta. Más tarde ingresaron Joaquín Pellandini, Gregorio Pérez Pardo, Sebastián Batac, Juan Patricio Dubuc y Gregorio Pérez Pardo. No participaron Santiago Mare (lesionado) y Martiniano Arrieta (suspendido).
Más allá de la derrota en la final, los Pumas 7s regresan de Asia con buenas sensaciones y la confianza para afrontar las dos etapas finales. La ilusión de hacer justicia y de conquistar el título que les fue negado en los últimos dos años permanece viva.