Después de eliminar a un gigante como Novak Djokovic en la tercera ronda de Roland Garros, el brasileño João Fonseca confirmó su gran momento en el abierto francés al derrotar al dos veces campeón del torneo, Casper Ruud (16º del mundo) en la sesión nocturna del domingo y avanzar por primera vez a los cuartos de final de un Grand Slam.
Con la mirada de su compatriota Gustavo Kuerten, el último brasileño en disputar unos cuartos de final en un gran torneo – Roland Garros 2004, título que conquistó en tres ocasiones – el joven de 19 años logró imponerse por 7-5, 7-6 (10-8), 5-7 y 6-3, tras un enfrentamiento extremadamente parejo en los tres primeros parciales.
“Fue difícil. Casper juega bien aquí, es un tipo muy experimentado y sabe cómo actuar en esta pista”, comentó Fonseca, que conectó 51 golpes ganadores en otra actuación destacada. “Fue complicado al principio, pero jugué bien en los momentos cruciales del primer y del segundo set”, añadió el nacido en Río de Janeiro, que actualmente es el 30º del ranking, aunque figura 25º en la clasificación en línea, y continúa en la ruta en el segundo Grand Slam de la temporada. “Solo intento ser yo en la cancha. Quiero entretener al público”, subrayó.
En la próxima ronda Fonseca se enfrentará al Jakub Mensik (27º), en un choque cuyo ganador alcanzará su primera semifinal de un grande. El checo, de 20 años, campeón del Masters 1000 de Miami en 2025, eliminó al ruso Andrey Rublev (13º) por 6-3, 7-6 (8-6), 4-6, 2-6 y 6-3.
Con la derrota de Ruud, el cuadro masculino solo cuenta ya con dos finalistas de torneos de Grand Slam: el alemán Alexander Zverev (US Open 2020, Roland Garros 2024 y Abierto de Australia 2025), que se clasificó para los cuartos de final también este domingo, y el italiano Matteo Berrettini (Wimbledon 2021), que disputará el lunes su partido de octavos ante el argentino Juan Manuel Cerúndolo. Ninguno de los jugadores en carrera en Bois de Boulogne ha ganado un torneo de la máxima categoría todavía.
El domingo, en una pista central acariciada por una brisa fresca tras una semana de mucho calor, Fonseca dominó el primer set, gozando de sus primeras bolas de quiebre ya en el cuarto juego, sin llegar a convertirlas. No fue más que un aplazamiento, ya que el brasileño acabó por lograr el quiebre con 6-5 a su favor para adjudicarse el primer capítulo.
Tras un intercambio de quiebres al inicio del segundo parcial (2-0 para Fonseca, luego 2-2), la intensidad del pulso subió aún un peldaño más, culminando en un desempate que Fonseca se llevó por 10-8, después de haber salvado tres set-points.
El guion del tercer acto fue similar al del primer set, con un quiebre decisivo con 6-5, pero esta vez a favor de Ruud. Sin embargo, no hubo remontada. Quebrado de entrada, el noruego volvió a perder su servicio unos juegos más tarde (4-1) y acabó por rendirse tras casi cuatro horas de batalla.
En las tribunas, el excampeón del torneo, Gustavo Kuerten, se mostraba casi tan efusivo en la primera fila como Fonseca en la cancha. Al final, ambos brasileños celebraron después de que el carioca alcanzara los cuartos de final en Roland Garros el domingo.
Ahora, si Fonseca gana tres partidos más, puede convertirse en el primer brasileño en levantar la Copa de los Mosqueteros desde que Kuerten conquistó el tercero y último de sus tres títulos hace 25 años.
En su entrevista en la cancha, Fonseca calificó a Kuerten como “un ídolo para nuestro deporte, para nuestro país, por su carisma”, y recordó que Guga también estuvo en su debut en el torneo junior de Roland Garros cuando él tenía 15 años, en 2022.
Kuerten era conocido por mostrar sus emociones como jugador – y nunca más que cuando usó su raqueta para dibujar corazones gigantes sobre la arcilla roja durante su camino al título de 2001. Fonseca, quien remontó dos sets en contra ante Djokovic, es conocido por su enorme potencia y su estilo de alto riesgo.
“Me siento cansado. Es la primera vez para mí, una experiencia nueva para mí”, comentó Fonseca. “El sueño continúa”, se despidió en portugués, en dedicatoria a sus seguidores de Brasil.