SANTIAGO DEL ESTERO.– La provincia vive con paciencia y sin movilización desbordante a causa de los Pumas. Aún quedan boletos disponibles. No obstante, la organización estima una ocupación de, como mínimo, el 80% del Estadio Único Madre de Ciudades. Las calles del centro lucen en tonalidad celeste y blanca: en cada bar y comercio flamean banderas brillantes y hay pósteres de Lionel Messi, mientras crece la expectativa por la final del Mundial de fútbol que el domingo disputarán las selecciones de Argentina y España. El Argentina vs. Inglaterra de este sábado a las 16.10 (transmitirán ESPN 2 y Disney+) se asoma como un buen aperitivo, con la rivalidad candente.
Santiago del Estero es un escenario favorable para los Pumas. La memoria reciente del estadio quedó grabada con el try decisivo de Gonzalo García que les dio la victoria frente a los Springboks en 2024. Dos años antes, en su primera visita al Madre de Ciudades, un ensayo de Emiliano Boffelli en el último suspiro les dio el triunfo sobre Escocia. Un escenario de dos grandes batallas, pero la que se aproxima será distinta: buscarán dejar atrás viejos fantasmas ante un rival que les complica más, en medio del tributo mundialista. “Más allá de todo el barullo generado esta semana, Inglaterra es Inglaterra: es una potencia del rugby y son los partidos por los que uno quiere competir y vestir esta camiseta. No hay mucho más condimento”, subrayó Justo Piccardo, que se mantendrá como titular en el centro de la cancha.
“Es una semana singular por lo que rodea a Inglaterra y el pulso del Mundial de fútbol. Es una semana atractiva, pero sigue siendo un duelo de rugby”, afirmó Joaquín Moro, que reaparecerá desde el banco. Con una excelente campaña en el Leicester Tigers, enfrentará a varios de sus ex compañeros: Joe Heyes, George Martin, Ollie Chessum y Jack Van Poortvliet serán titulares.
Piccardo, al igual que el resto del plantel, busca aislarse del contexto ajeno al rugby. Vivió de cerca el triunfo de Argentina ante Inglaterra, pero ya ha vuelto a enfocarse en el trabajo en la cancha. “A mí me gusta el fútbol, pero no mezclo ese deporte con lo que implica el rugby. Veo todas las reacciones y los vídeos, pero esto es otra historia. Por mí que la gente hable; nosotros estamos concentrados aquí. Cada uno maneja el alboroto como puede”, afirmó el ex figura ante Gales. “Va a ser una guerra física, con mucho contacto, formaciones fijas, muy estratégico. Me imagino un partido lindo para ver desde fuera, con mucha intensidad”, añadió.
Inglaterra se ha convertido en la pesadilla de estos Pumas. Argentina solo ganó uno de los últimos 16 enfrentamientos y fue por un punto: 30-29 en 2022, en Twickenham, con una actuación destacada de Emiliano Boffelli. Un equipo que ha alternado rendimientos en los últimos años, pero cuyo estilo es el que más incomoda a los Pumas: suele imponer un tempo pausado y corta los circuitos ofensivos con una defensa alta. Además, propone ganar la batalla territorial mediante el juego aéreo, una faceta todavía débil para los Pumas. “El ADN de Inglaterra es el rugby de formaciones fijas, muy pragmáticos. Vendrán a buscar el juego aéreo y el contacto. Para contrarrestarlos hay que estar 100% enfocados: cada maul y cada scrum será crucial”, explicó Moro, y Piccardo coincidió. “Es muy difícil contrarrestarlos. Pero en noviembre perdíamos 17-0 y seguimos en el partido gracias a esa disciplina estratégica de mantener ese juego pragmático. Sabemos que en algún momento se van a equivocar. Ahí está la clave para mostrar nuestro pragmatismo, sumar puntos y hacerles pagar esos errores. Inglaterra es un equipo que cambia cuando gana el contacto y cuando lo pierde; lo mismo vale para nosotros, ese es el rugby”, explicó.
El conjunto argentino contará con la entrada de Matías Moroni, el mejor defensor en 13 a nivel defensivo, que conoce a fondo el rugby inglés y aporta experiencia y liderazgo. Mayco Vivas volverá a la formación titular y tendrá un duro reto en el scrum frente a Joe Heyes. La inclusión de seis forwards en el banco anticipa un choque colosal de delanteras. Allí estará Efraín Elías, uno de los jóvenes que busca afirmarse, y Pablo Matera, el jugador con más presencias en la historia de los Pumas.
Steve Borthwick necesita una victoria para afianzar su ciclo en Inglaterra. Tras cinco derrotas consecutivas, goleó a Fiji, pero sigue bajo escrutinio a poco más de un año del Mundial. En esta ocasión no confirmó a George Ford, verdugo de los Pumas en las últimas temporadas: el sereno y pensante Fin Smith seguirá con la 10, mientras Marcus Smith actuará de fullback. Un arma de doble filo; el open-side de Harlequins es talentoso y explosivo para atacar, pero no es seguro en el juego aéreo ni en defensa. En el banco estará Tom Curry, tras la mala fortuna de la lesión a Juan Cruz Mallía, que provocó altercados con jugadores argentinos y con Felipe Contepomi. También estará Noah Caluori, un talento generacional. Con largas piernas y salto prodigioso, el wing de 19 años se erige como una de las figuras del rugby inglés.
En un captains run distendido, Pablo Matera lideró el mensaje final, con el clásico “1, 2, 3, Pumas” que resonó por el estadio. También, con tono relajado, en Inglaterra le rindieron un homenaje con un pasillo para que Emmanuel Iyogun, pilar de Northampton Saints, debute internacionalmente. Henry Pollock, su compañero de equipo, provocó con gestos a la hinchada argentina durante el arranque de entrenamientos cuando el colectivo inglés regresaba a Buenos Aires; esbozó su risa característica y hasta pidió perdón (en español) a un camarógrafo tras patear una pelota dirigida a la zona de prensa.
La rivalidad Argentina-Inglaterra vuelve a ubicar a los Pumas en el mapa. Tienen una buena oportunidad de aprovecharla.