Antes de entrar en acción en el ATP de Los Cabos, el tenista francés Arthur Gea (127° del ranking, 21 años) no había sumado más que tres victorias en el circuito principal. Sin embargo, un percance aeroportuario que parecía un simple tropiezo terminó convirtiéndose en una señal del destino que lo catapultó a una semana de ensueño: llegó a la final, doblegó al defensor del título y canadiense Denis Shapovalov (6-3 y 6-4) y se llevó su primer título en el ATP. Cuando el ranking se actualice este lunes, escalará hasta la posición 82 del mundo (+45).
El domingo 19 de julio, el mismo día en que se disputaba la final del Mundial de fútbol en Estados Unidos, Gea perdió la final del Challenger de Granby, Canadá. Tenía planificado trasladarse luego a Michigan para competir en Bloomfield Hills. Pero esa intención no llegó a materializarse. Y lo que ocurrió después fue digno de cine…
Tras el torneo en tierras canadienses, Gea y su entrenador (Andrea Morlet) debían tomar un vuelo directo desde Montreal hacia Detroit a primera hora del lunes, para poder llegar a Bloomfield Hills, a unos treinta minutos en coche de Detroit (la competencia debía comenzar el martes). No obstante, pasadas las 22:30 del domingo, según relató Gea al diario L’Equipe, recibió un aviso de Air Canada informando que el avión tenía una avería y que no despegaría, con la promesa de reprogramar el vuelo para el martes.
“Ahí empezó a complicarse todo; contacté al árbitro de Bloomfield para preguntar si sería posible jugar el miércoles”, explicó el tenista. No recibió cooperación y le aseguraron que lo programarían para el martes, sí o sí, con la posibilidad de empezar a las 17:00, pero sin más retrasos por la falta de iluminación artificial en el torneo. Gea y su entrenador pasaron todo el lunes en Montreal esperando la salida del próximo vuelo (al día siguiente). “Nos dimos cuenta de que nuestro trayecto, que prometía ser de 10 horas, ya no era directo y se había retrasado hasta el mediodía, con una conexión apenas de 20 minutos en Toronto, sabiendo que luego cruzaríamos a Estados Unidos y tendríamos que pasar por la aduana”, relató. A pesar de la estrecha ventana, arriesgaron y corrieron por el aeropuerto para llegar a la puerta de embarque, pero no les permitieron embarcar porque el equipaje aún no había sido transferido.
Casi simultáneamente recibieron la noticia de que llovía en Bloomfield Hills y que los partidos sufrían demoras, lo que les cayó en gracia. En el aeropuerto les ofrecieron una nueva opción para volar. “Pero dos minutos antes del despegue, otro mensaje de Air Canada me informó que, debido a las condiciones climáticas, con relámpagos y tormentas eléctricas, el vuelo se posponía para el día siguiente… Estábamos devastados, pero volvimos al mostrador para que nos colocaran en el vuelo con destino a Detroit. Aceptaron y volvimos a pasar por las aduanas, que no terminaban de entender”, relató el jugador, que volvió a escribir al árbitro del torneo para explicarle que era imposible presentarse ese día.
Justo antes de despegar, Gea supo que su partido podría iniciarse con un lucky loser presente, pero al aterrizar se confirmó que la cita se suspendía tras cuatro juegos y se reprogramaba para la jornada siguiente. “Fue realmente frustrante. Llegamos al hotel alrededor de las 21:00, cenamos y pensamos: mejor nos vamos directo a Los Cabos, donde se suponía que se disputarían las rondas de clasificación”, afirmó. Después de unas horas en el hotel, abandonaron el lugar y se acostaron en el suelo del aeropuerto esperando un nuevo vuelo, ahora con destino a Los Cabos y una duración de unas ocho horas. “Estábamos exhaustos. Pero esta vez el viaje salió sin contratiempos; no podíamos creer lo que veíamos al tocar tierra, aunque en conjunto nos habíamos movido como si fuera hacia Australia”, añadió.
Sin embargo, las complicaciones continuaron en la aduana mexicana. “Cuando vieron que traía varias prendas Lacoste nuevas, insinuaron que podría tratarse de un contrabando para revender en mi país. Intenté explicar mi oficio, mostré mi Instagram y les dije que tenía contrato con la marca, ¡pero aun así me obligaron a pagar impuestos por la ropa! En total, durante esos dos días, gasté entre 3.500 y 4.000 euros en desplazamientos… Pero al menos logramos llegar con tiempo a Los Cabos, pudimos entrenar desde el miércoles por la noche, todo fue muy cómodo, fue fantástico, y ahora espero que mi karma sea positivo…”, comentó Gea. En los cuartos de final batió al argentino Francisco Cerúndolo (6-7, 6-4, 6-0) y al coronarse campeón en México obtuvo un premio de 138.370 dólares. Gea vivió una experiencia que, sin duda, jamás olvidará.
Lo mejor de la final de Los Cabos
Argentinos en Canadá
Este domingo se pone en marcha el cuadro principal del Masters 1000 canadiense, que esta temporada se disputa en Montreal. Mariano Navone será el único argentino que debutará hoy: frente al italiano Matteo Berrettini.
Otros tenistas nacionales en la primera ronda: Román Burruchaga ante Alexei Popyrin (Australia), Thiago Tirante ante Duncan Chan (Canadá), Juan Manuel Cerúndolo frente a Hamad Medjedovic (Serbia), Sebastián Báez ante Mattia Bellucci (Italia) y Camilo Ugo Carabelli frente a Cameron Norrie (Gran Bretaña). Fran Cerúndolo y Tomás Etcheverry, preclasificados 16° y 26°, avanzarán directamente a la segunda ronda.
La versión femenina del torneo, también de la categoría WTA 1000, se disputará en Toronto. Solana Sierra debutará ante Sloane Stephens (EE. UU.).