Para un deportista tan competitivo como Felipe Contepomi, regresar a casa tras una derrota nunca resulta satisfactorio. Una de sus frases más repetidas es: “Duele más perder que disfrutar ganar”. En esta ocasión, el análisis posterior al encuentro se centró más en el rendimiento que en el marcador.
«Vinimos con la intención de ganar», arrancó desde la sala de prensa del Amalfitani. «Somos conscientes de que la evaluación externa se realiza por el resultado, pero internamente nos valoramos de una manera distinta, con un propósito y metas que trazamos antes de cada partido. Nos evaluamos por eso. No sé si me voy plenamente satisfecho, pero sí puedo decir que me llena de orgullo lo que realizaron los chicos, por la preparación y por cómo se dio el partido. Después, el resultado llega de un día para otro. Pero hay que situarlo en su contexto y entender que Sudáfrica es el mejor equipo del mundo».
Con la mayor parte de los titulares ausentes, cuatro debutantes y cinco jugadores con cinco o menos encuentros, los Pumas cayeron 17-10 ante los bicampeones del mundo y estuvieron a punto de igualar en los minutos finales. «Nos evaluamos por si cumplimos las cosas que decimos que vamos a hacer y si las hicimos, y muchas de ellas por fortuna se cumplieron», explicó el entrenador, profundizando la idea. «Hay aspectos por mejorar, los vamos a abordar, pero enfrentamos al mejor equipo del mundo y fuimos competitivos».
Una de las diferencias más notables frente a anteriores choques estuvo en la defensa. «El reto es enorme ante un equipo como Sudáfrica. Hubo secuencias larguísimas donde tuvimos que defender y se defendió muy bien», reconoció Contepomi, quien también se refirió a los beneficios del Super Rugby Americas, fuente del recambio: «El balance hoy es más que positivo, porque el sistema y las campañas permiten una preparación a nivel profesional. Nosotros escogemos a los 23 que creemos que pueden representarnos y que están disponibles por distintas circunstancias. Entonces, cuando surgen esas oportunidades, que algunos chicos puedan dar ese salto, es fenomenal».
Finalmente, elogió a los más veteranos: «Hay que rescatar el grupo de líderes, fue increíble ver cuántos chicos los imitan. Por ejemplo, Pablo Matera es un ejemplo de lo que hay que hacer, de cómo hacerlo y de los estándares que deben mantenerse. No se negocia en eso».