Los Pumas estuvieron al borde de una jugada final ante Sudáfrica para anotar un ensayo que les podría haber permitido acercarse al empate. Minutos antes había sonado la campana del minuto 80 del choque, y los argentinos, con un penal a su favor, siguieron atacando. Se movieron de una banda a la otra, casi siempre para adelante. El intento terminó en la banda izquierda, tras una habilitación algo forzada de Lucio Cinti hacia Matías “Tute” Moroni. El centro, con la camiseta 23, no alcanzó a controlar la pelota, que se le escapó de las manos. Fue knock-on y el encuentro llegó a su fin. Argentina no tenía margen de error y terminó fallando. Lo pagó con la derrota.
Por supuesto, un posible ensayo no habría significado, por sí solo, el empate en el marcador. Luego, Santiago Carreras debía convertir. Y el ángulo desde el cual Moroni ingresaba al ingoal de los Springboks era muy cerrado. Quedará la duda de qué habría ocurrido si Cinti hubiera entregado un pase más limpio y si Moroni hubiese seguido en carrera, impulsado, hacia la zona de marca.
Esta jugada fue el corolario de un partido en el que los Pumas estuvieron siempre a tiro en el marcador y se destacaron por su esfuerzo defensivo. Los sudafricanos terminaron imponiéndose por 17-10, y Moroni se quedó unos instantes tomándose la cabeza, sin poder creer lo que le había sucedido. Pablo Matera, uno de los referentes de los Pumas, intentó consolarlo tras esa última acción, que “Tute” volverá a revivir incluso en sueños.