Pumas sufre derrota contundente tras el peor partido de la temporada

30 agosto, 2026

Se esperaba que dieran un paso al frente y que eso los condujera a una victoria. Terminaron jugando el peor partido del año. Los Pumas nunca pudieron escaparle al caos. Desordenados en defensa, inconexos en ataque, irresolutos en los últimos metros, cayeron sin atenuantes ante Australia. Si se mantuvieron con posibilidades de llevarse de Jujuy una victoria fue por esa cualidad de nunca darse por vencidos y por el destello de algunas individualidades.

Que un conjunto de los Pumas pierda 27-21 y mantenga opciones hasta el final viajando con 17 posibles titulares ausentes frente a un equipo prácticamente completo de los Wallabies no hace mucho habría sido considerado meritorio. Pero luego de que este mismo equipo brillara ante Sudáfrica hace tres semanas, y a partir de la profundidad que ha ganado el plantel desde que Felipe Contepomi asumió la dirección, se esperaba una actuación que prolongara la progresión y, por consiguiente, devolviera la victoria.

Sin embargo, la irregularidad es otra de las marcas distintivas de este conjunto y una vez más mostró su reverso. La actuación argentina fue un desconcierto de principio a fin y, en última instancia, resultó inevitable la cuarta derrota en cinco encuentros en lo que va de año.

La secuencia de los últimos cinco minutos condensa la tónica general del duelo. Tres veces recuperaron la pelota los Pumas y surgieron opciones para quedarse con la victoria: las tres se frustraron por errores propios. Primero, una presión intensa les dio posesión a Ignacio Mendy en los metros finales, pero Frasier McReight, la figura del partido, cazó la enésima pelota de la jornada. A continuación, un line-out favorable frente a los 40 metros terminó en manos del adversario; el hooker Leonel Oviedo, que también había errado en su lanzamiento ante Sudáfrica, es uno de los jóvenes que no aprovecharon su oportunidad. En los instantes finales, Pablo Matera recuperó una pelota increíble apenas enfrentando a tres rivales, pero el contraataque se diluyó por knock-on de Rodrigo Isgró. Ya con el tiempo cumplido, el tackle provocó la pérdida de la posesión, pero el propio Matera le devolvió el favor y el encuentro expiró.

El dato que mejor refleja el desorden de los Pumas son los 14 penales. En lo que va de la temporada, incluso en la derrota abrumadora ante Escocia, habían logrado sostener la cuenta en dígitos únicos. Esta vez fueron ocho en la primera mitad y seis en la segunda, lo que denota una falta de concentración sostenida.

Particularmente hubo una secuencia en la que se hizo evidente el desconcierto. Cuatro penales en tres minutos los dejó contra las cuerda; al último no hizo falta sancionarlo porque la ventaja terminó derivando en un tercer ensayo del rival. A esa altura, veinte minutos del primer tiempo, Australia ya había convertido tries en las tres oportunidades que ingresaron dentro de los últimos 22 metros. Los dos primeros, facilitados por errores estructurales en la marca, y eso que en una jugada se combinaron dos segundos líneas y el hooker por el costado abierto. Imperdonable.

Otro factor determinante en el resultado fue la ineficacia de los Pumas en los últimos metros. En total hubo siete incursiones dentro de las 25 yardas rivales que terminaron en la nada, una de ellas con triple oportunidad de ensayo. Un knock-on, un par de balones que pescó el rival, una pelota trabada arriba, un pase hacia adelante en superioridad numérica… Uno de los males más repetidos de este ciclo volvió a hacerse presente.

No estuvo nada fino Santiago Carreras, y eso explica parte del desorden. El cordobés venía destacándose como apertura, pero esta jornada se mostró desconectado del juego. El tándem Benítez Cruz-Moyano en la función de medio-scrum no termina de consolidarse. Era la oportunidad para que un grupo amplio de jugadores se mostrara y uno de los que mejor la aprovechó fue el octavo Joaquín Moro, de gran despliegue y potencia con la pelota en las manos; de una de sus embestidas llegó el segundo ensayo. Fue el mejor de los argentinos. También con esa potencia apoyó Boris Wenger, otro que acumula rendimientos positivos. Como ante Sudáfrica, Ignacio Ruiz volvió a estar muy participativo; le pescaron dos balones cruciales, pero el mérito recae más en los apoyos que en el portador.

A esa altura, a los 12 minutos del complemento, los Pumas se habían acercado a un punto y parecían haber tomado el control del encuentro. Pero Australia respondió de inmediato y no solo volvió a marcar con facilidad, sino que dejó en claro la falta de energía de varios argentinos para hacer frente a un equipo que se caracteriza por imprimir una dinámica feroz.

En la mitad final del encuentro apareció la entrega, pero siempre dentro de un marco caótico que definió toda la noche. Los Pumas rondaron el try que les habría dado la victoria, pero no encontraron los caminos. Podría haber cambiado el resultado, no la esencia. En su intento de crecer partido a partido, hubo una merma.

Mirando el vaso medio lleno, no debe pasarse por alto que los Pumas se presentaron con un equipo diezmado frente a la mejor alineación disponible del nuevo entrenador australiano Les Kiss. No hace mucho, esa situación habría resultado en una victoria visitante cómoda. El hecho de que Argentina haya estado cerca, jugando con cierta imperfección y con aspiraciones reales de ganar antes del partido, habla del estatus que ha alcanzado. Es la misma razón por la que corresponde exigirle, al menos, coherencia y regularidad.

El sábado, los mismos rivales volverán a cruzarse, en Mendoza. Los Pumas salen desde un peldaño inferior al que habían mostrado en Jujuy. El objetivo es claro: volver a elevar el listón.

Lo más destacado del encuentro

Síntesis

Argentina: Gerónimo Prisciantelli; Rodrigo Isgró, Lucio Cinti, Faustino Sánchez Valarolo e Ignacio Mendy; Santiago Carreras y Simón Benítez Cruz; Benjamín Grondona, Joaquín Moro y Pablo Matera (c); Tomás Lavanini y Guido Petti Pagadizábal; Francisco Moreno, Ignacio Ruiz y Boris Wenger.

Entrenador: Felipe Contepomi.

Cambios: ST Efraín Elías por Lavanini; 7m, Tomás Rapetti por Moreno; 25, Rodrigo Martínez por Wenger y Juan Penoucos por Grondona; 21, Matías Moroni por Sánchez Valarolo y Agustín Moyano por Benítez Cruz; 27, Leonel Oviedo por Ruiz y Nicolás Roger por Prisciantelli.

Australia: Tom Wright; Max Jorgensen, Isaac Henry, Hunter Paisami y Harry Potter; Carter Gordon y Ryan Lonergan; Fraser McReight, Rob Valentini y Tom Hooper; Jeremy Williams y Josh Canham; Allan Alaalatoa (c), Brando Paenga-Amosa e Isaac Kalilea.

Entrenador: Les Kiss.

Cambios: ST Angus Bell por Kalilea; 5m, Tate McDermott por Lonergan; 10, Billy Pollard por Paenga-Amosa y Massimo De Lutiis por Alaalatoa; 14-24, Ben Donaldson por Gordon (temporario); 19, Lachlan Shaw por Canham; 24, Joseph-Aukuso Suaalii por Henry; 31, Charlie Cale por Valentini y Donaldson por Wright.

PT: 6m, try de Paenga-Amosa (Aus); 13 y 20, goles de Lonergan por tries de Gordon y McReight (Aus); 14 y 37, goles de Carreras por tries de Prisciantelli y Moro (Arg); 41, penal de Lonergan (Aus).

Amonestado: 24, Henry (Aus).

ST: 12m, gol de Carreras por try de Wenger (Arg); 14, try de Hooper (Aus).

Cancha: estadio 23 de Agosto, Jujuy.

Árbitro: Ben O’Keeffe (Nueva Zelanda)

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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