La reconstrucción del Instituto: la figura clave que, con el libreto del Traductor Flores, erigió una fortaleza en Alta Córdoba

26 septiembre, 2026

En apenas nueve meses, Instituto pasó de la desesperación a la expectativa de meterse en el playoff del torneo Clausura y, por primera vez en su historia, obtener una plaza en torneos internacionales. Puntero de la Zona A, sexto en la Tabla Anual y con una marcha de cinco victorias consecutivas como local, un récord histórico para el club en Primera. Este presente se forjó con la contratación del director técnico Diego Flores, que sorprendió a la dirigencia de la Gloria en el primer contacto; el cordobés, de 45 años, reemplazó a Daniel Oldrá. Con el equipo en una posición incómoda y la moral debilitada, aceptó el reto sin exigir plazos de adaptación, sabiendo que el margen de error era mínimo, y sus experiencias en Godoy Cruz y Gimnasia y Esgrima La Plata habían sido irregulares.

“Para mí no es el traductor, es el constructor”, afirmó el presidente Juan Manuel Cavagliatto, hombre del círculo cercano al titular de la AFA, Claudio Chiqui Tapia, y que cumple su tercer ciclo al frente del club: asumió para completar la gestión en 2021, encabezó la lista única en las elecciones de 2022 y el año pasado inició una nueva etapa que se extiende hasta 2029.

Futbolísticamente, Instituto forja una idea que no se limita a agrandarse en Alta Córdoba: también propone juego de visita, aspira a ser protagonista y los jugadores se han convencido de la causa. Para el cuerpo técnico, con raíces albirrojas —los ayudantes de campo son Juan Manuel Cobo y Rubén Rodríguez—, madurar un ciclo exige entre 20 y 25 partidos: la aventura acumula 22 encuentros de la Liga Profesional y un puñado de la Copa Argentina, donde Platense lo eliminó en definición por penales en los octavos de final.

La identidad de Instituto se forjó a partir de la convicción. En el mercado de pases, Flores perdió a dos pilares titulares: el arquero Manuel Roffo, que marchó a Cerro Porteño por un millón de dólares, y Gastón Lodico, el estratega por el que Racing pagó US$ 2.000.000.

El Traductor convirtió a Álex Luna en el eje del juego y el rafaelino, de 22 años, aceptó el desafío.

Flamengo lo tiene en la mira, aunque no es una prioridad: en esa posición sobran estrellas como el uruguayo Giorgian De Arrascaeta, el colombiano Jorge Carrascal y el brasileño Lucas Paquetá. Su representante, Adrián Ruocco, intentó presionar para una venta, pero desde el club descartaron la operación: “Los negocios se hacen cuando le sirven a Instituto y también al jugador. No se hacen más negocios que le sirvan a uno solo”, señaló Cavagliatto.

La Gloria no es Luna y diez más, porque quienes lo rodean se sienten importantes en esa mezcla de experiencia y juventud que Flores va ensamblando. Los laterales-volantes Giuliano Cerato y Diego Sosa son también dos atacantes, hasta el punto de que el primero lidera la clasificación de goles del Clausura; la zaga central exhibe solidez con el capitán Fernando Alarcón y Leonel Mosevich; el eje central permitió emergentes como Matías Gallardo y Gustavo Abregú —el entrenador lo conocía por su paso por San Martín, de Tucumán—, como estandartes. Una falencia es el delantero de área: Matías Tissera y Facundo Suárez sumaron apenas un gol cada uno, de 13. El trabajo colectivo, con aportes de los colombianos Jeremías Lázzaro y John Córdoba, de Nicolás Guerra y de Agustín Massaccesi, etc., disimula el déficit y sostener en la mitad de los encuentros el arco en cero es otra virtud de la campaña. El triunfo 3-1 sobre Talleres, el sábado en Alta Córdoba, fue el primero con diferencia de más de un gol.

“Hay que otorgarle mucho mérito a este grupo de jugadores que supo superar un mal momento al inicio del ciclo y, con humildad y trabajo, lo llevó adelante. Verse arriba es un mimo, pero nada más. No nos debemos confundir. Hay que generar los mecanismos posibles para no relajarnos: los partidos son muy duros, no es fácil ganar. El fútbol argentino te golpea dos veces y en dos fines de semana puede cambiar todo. Debemos mantener la calma”, transmite Flores al plantel y al público, que sueña con la historia que podría escribir quien formó parte del cuerpo técnico de Marcelo Bielsa cuando el Loco dirigió en Marsella, Lazio, Lille y Leeds.

El repaso del triunfo de Instituto frente a Talleres

Instituto convirtió su estadio en una fortaleza y también ha sido objeto de críticas por errores arbitrales que lo favorecieron. En el choque frente a Talleres, la atención se centró en Luna, que rozó la expulsión en dos ocasiones tras una falta a Valentín Fascendini; Darío Herrera, tras revisión en el VAR, lo amonestó, y luego en un encontronazo con Román Riquelme podría haber visto la segunda amarilla. En la derrota ante Unión, los santafesinos protestaron por una supuesta infracción de Alarcón en el gol de Mosevich. En el torneo Apertura, las quejas sobre los arbitrajes de Andrés Merlos y Fernando Espinoza surgieron desde Defensa y Justicia y Atlético Tucumán.

“Dominamos a todos los rivales, con casi el doble de situaciones creadas. Es injusto que digan eso. Todo mérito de los jugadores. Está claro. Tenemos un ~10%~ de influencia; no sé cuánto. El grupo se convence o no de la propuesta del que venga”, comenta Flores, a quien el mercado de pases le quitó dos piezas importantes, pero logró que la campaña del Apertura, con un rendimiento del 62% de puntos, no se resienta. “Estoy satisfecho con la plantilla que tenemos. Mantuvimos la base y las relaciones que fuimos construyendo dentro del campo. No es sencillo, y el primer objetivo es meterse entre los ocho”, interpreta el Traductor, el DT que llegó cuando Instituto miraba con preocupación la permanencia y hoy sueña con hacer historia.

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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