El campeón exhibe la corona que tanto le costó obtener. Cincuenta años de vida, una trayectoria completa. Y ahora, orgulloso y sobrio, recorre con paso firme las canchas de rugby de Buenos Aires. Muestra autoridad y distinción en cada movimiento. Ningún rival parece capaz de frenarlo, ningún obstáculo lo ralentiza, ni muro que lo detenga. Va con holgura. Y con estilo. Recibiendo los vítores de su público y la admiración de otros aficionados.
Se trata de Newman, el equipo más destacado del año —en realidad, durante varios años—, aunque su título llegara recién en la campaña anterior—, que en la penúltima jornada de la fase regular del Top 14 de URBA derrotó por 37-27 al sólido Atlético de San Isidro, como visitante. La Academia, segundos pero ahora al nivel de Alumni en puntos, se sitúa a 22 puntos del líder, una diferencia considerable. Llegó al encuentro ante el Cardenal con el ánimo reforzado tras su notable triunfo en el clásico frente a SIC. Pero ante Newman no hubo forma. Nadie puede.
¿Podrá alguno quedarse con esperanza para lo que resta de la competencia? Los playoffs, evidentemente, se juegan distinto a la fase regular; y aquello que tanto le costó a Newman ya quedó superado. El equipo llevaba cinco derrotas en eliminatorias por un solo punto; en 2025 dejó esa cuenta en el olvido y se alzó con la copa con justicia.
La victoria del sábado en la Catedral representa la 24ª alegría en 25 jornadas y la 22ª consecutiva para el campeón vigente. En lo que va del torneo 2026, Newman solo ha salido obligado a mirar hacia abajo en una ocasión. Fue en la tercera fecha, cuando San Isidro Club lo venció 37-10 en Benavídez. Ese tropiezo marcó el inicio de una racha que, desde entonces, convirtió a todos sus rivales en víctimas hasta alcanzar este récord de efectividad en el Top 14, con 108 puntos obtenidos de 125 posibles, un 86,4% de rendimiento.
Clasificado para semifinales con cinco fechas por jugar (34-19 sobre La Plata en Gonnet, en la 21ª fecha), a partir de ese momento la plantilla se intercala, por cuidado del grupo. Hay un plan, una estrategia, una convicción. Y, por supuesto, un plantel abundante en calidad y cantidad que permite rotaciones sin perder rendimiento, funcionando como un reloj. En Newman insisten en que esto no es un fenómeno aislado, ni una racha, ni una camada extraordinaria de jugadores, sino el resultado de un proceso largo.
Resumen breve: CASI 27 contra Newman 37
Queda una jornada de fase regular, en la que Newman recibirá a CUBA. Le esperan todavía unos pasos decisivos para encumbrarse de nuevo. En la modalidad de playoffs deberá revalidar su carta de presentación. Cuando arriben las semifinales, deberá desplegar su rugby contundente y al mismo tiempo estético para volver a coronarse. Falta poco. Por ahora, el campeón desfila con glamour, autoridad y elegancia a cada paso.