Se fue sin aviso previo. En 2017, Sebastián Cancelliere dio un salto poco habitual para la época: dejó su club y se unió directamente a los Pumas, sin pasar por Jaguares, algo casi obligatorio en aquel momento. Cumplió su anhelo al ser convocado por Daniel Hourcade para debutar en la ventana de noviembre, aunque no pudo participar en las definiciones del décimo título de Hindú en el rugby de Buenos Aires. Nueve años después volverá a figurar en las fases decisivas, tras un largo y profundo recorrido por el rugby profesional.
El wing regresó a Hindú en junio de 2025. Algunas cosas cambiaron, otras no. Hoy, cuando alza la vista, recibe el pase de Senillosa, aunque se trata de Pascal, el hijo de Hernán, ex compañero hasta 2017. “Con el Chori jugué muchísimo. Con Nico Fernández Miranda no llegué a hacerlo, justo ingresé al plantel superior tras su retiro. Es impresionante jugar con sus hijos. Es lo más bonito del club: conservar las tradiciones. Jugué con el Chori cuando yo tenía 18 años y él rondaba los 35. Hoy tengo 33 y Pascal 20… son procesos naturales y hermosos. Me tocó entrenarlos a Ramón y a Pascal algunas veces; cuando jugaba fuera, volvía y daba una mano”, rememora en una charla con LA NACION tras el triunfo sobre Atlético del Rosario, que les aseguró la clasificación a las semifinales. “Es hermoso ver que el sentimiento es el mismo. Sienten lo mismo que sus viejos sentían por el club, lo mismo que los Amaya y muchos otros que lo viven. Es lindo cómo esa transmisión sigue dando sus frutos”, agregó.
Mantener vivo el fuego sagrado y el sentido de pertenencia son dos valores fuertes de Hindú para seguir siendo protagonista en el rugby de Buenos Aires, incluso sin la cantidad de jugadores que ostentan Newman, SIC y Alumni, entre otros.
Después de dos años en los que quedó alejado de la pelea, el conjunto de Don Torcuato logró clasificar a las semifinales, donde se medirá ante CASI el 31 de octubre. “No cambiamos mucho. A veces hay rotaciones o procesos naturales que se dan. La forma de trabajar es la misma: los jugadores somos casi los mismos. Haber estado dos años sin clasificar te da la perspectiva de lo que cuesta llegar hasta aquí”, explica el wing. “Hoy el rugby está muy parejo y en este torneo cualquiera le puede ganar a cualquiera. Lo que cambia es que ahora valoramos más haber llegado hasta acá.”
Hindú inició la temporada con un arranque implacable, ganando diez de las primeras once fechas, lo que le dio un colchón de puntos para superar el tramo del torneo en el que hubo altibajos. “Es fruto de lo que trabajamos en los últimos años. A partir de diciembre nos juntamos y dijimos: ‘vamos a laburar’. Si queríamos situarnos en una posición como ésta había que trabajar duro. Es la única manera. Te das cuenta de lo que cuesta llegar hasta aquí; nada cae del cielo. Es el resultado de eso”, valoró el ex back de los Pumas.
Hace 14 años que Cancelliere debutó en Hindú en su primera etapa. El sábado llegó a 100 partidos entre sus dos ciclos. En el interín pasó por Jaguares, Jaguares XV y Glasgow Warriors, donde encontró su lugar en Europa. Jugó una final de Súper Rugby y se coronó campeón de Súper Rugby Américas y del United Rugby Championship. “No reflexiono demasiado. Volví para disputar muchos partidos más. Es bonito cumplir 100 en el club de toda mi vida, en el club que amo. Pero es solo un número… mi debut fue en 2012 en esta cancha, en la primera ronda de clasificación frente a Champagnat. Pasaron 14 años, mucho tiempo… debuté con Bauti Álvarez. Era mi época de medioscrum. Obviamente son partidos que no se olvidan”, recuerda.
Sebastián Cancelliere irrumpió como un destacado medioscrum, pero se consolidó como un wing letal. Un try-man de raza, desequilibrante y con olfato para estar siempre listo para definir. Sus cifras son elocuentes: con sus dos conquistas ante Atlético del Rosario llegó a 84 tantos en 100 encuentros con el Elefante. Números superlativos para un jugador que supo ser convocado por Daniel Hourcade, Mario Ledesma y Michael Cheika, aunque no terminó sumando muchos caps en una época repleta de wingers de calidad en los Pumas.
En su trayectoria profesional, sus estadísticas también son destacadas: 46 tries en 91 compromisos de clubes, 15 en 15 partidos con Argentina XV y 4 en sus 14 presentaciones con los Pumas. Regresó en plena forma a los 31 años. En una entrevista con LA NACION antes de su regreso admitió que Santiago Fernández, su actual entrenador, fue un modelo a seguir: un retorno relativamente joven, con mucho por aportar a nivel juego y liderazgo. “No hablo mucho, se lo dejo más a Feli Ezcurra y Lauta Bavaro. Trato de aportar mi granito desde el ejemplo y en algunas charlas más puntuales del juego. Tenemos muchos líderes buenos”, subrayó.
Luego de algunos inconvenientes físicos, Cancelliere recuperó su mejor versión en el tramo final del torneo en un equipo que fue encontrando su forma a medida que avanzaban los partidos. Enrocaron a Ramón Fernández Miranda como apertura y Bautista Farisé como centro. El regreso de Pascal Senillosa le dio un salto de calidad como fullback y Cancelliere encontró más libertades como wing, puesto en el que también pelea su hermano Martín.
Con mucha experiencia en instancias decisivas, buscará aportar su conocimiento en un plantel equilibrado en edades. Enfrentará un clásico moderno, un choque candente en las últimas veces que se midieron. “El CASI es durísimo. Los dos partidos nos tocó jugar aquí, porque ellos tenían la cancha suspendida. En el último nos plantearon un partido físico y nos ganaron muy bien en el contacto y en los puntos de encuentro. Espero un encuentro similar y esperamos imponer nosotros el rigor”, afirmó el wing, que volvió a su casa para vivir estas etapas y seguir engrandeciendo la historia del Elefante.