Los 15 jugadores saltaron a la cancha pegados, formando casi una sola pieza. Desde un costado recibieron el aliento y la pirotecnia de su hinchada. Abandonaron Virrey del Pino celebrando en comunión, sin distinción entre jugadores y espectadores, con otro clásico ganado sobre sus espaldas y –más relevante– metidos por primera vez entre los cuatro mejores puestos.
La diferencia de siete puntos no condice con la supremacía exhibida por el conjunto albirrojo durante el desarrollo entero del encuentro. Al contrario, subraya la naturaleza intermitente de esta versión renovada de Alumni, fortalecida desde hace varias fechas por el regreso de los jugadores asignados a las distintas franquicias semiprofesionales.
“Creo que el equipo está muy bien, tiene muchos protagonistas”, valoró el wing Santiago Pernas, una de las figuras recuperadas, que ganó por primera vez el clásico en la cancha ajena. “Tenemos que ajustar lo de los altibajos. Tenemos momentos muy buenos y momentos muy malos, pero estamos construyendo y eso está bueno. Cuando se despertó Belgrano tuvimos mucha indisciplina, que es algo en lo que venimos trabajando”.
Después de perder los dos capítulos de 2025 del clásico, año en el que observó desde fuera cómo su archirrival protagonizaba una semifinal, Alumni resurgió en esta temporada y se quedó con los dos cruces del viejo enfrentamiento del barrio de Belgrano R, ya que también se había impuesto como local, en la fecha 3 (26-21).
Alumni fue superior en todos los aspectos del juego. Dominó las formaciones fijas, hizo tries con el line y maul y con los tres cuartos y tuvo el control del resultado durante todo el partido. Belgrano tuvo sus momentos, al final de cada tiempo, y los aprovechó para sumar, pero nunca estuvo cerca de incomodar. Los 11 tries y 79 puntos en la gris tarde porteña dan cuenta, además, de ciertas licencias defensivas por parte de ambos.
Juan Landó abrió el partido con un penal, pero enseguida Alumni impuso condiciones y arrolló al Marrón. Cuatro tries en 24 minutos sentaron la tónica. Como para destacar, las dos conquistas del medio-scrum Rocco Testoni; una, gestado por el descontrol que generó Pernas en una punta, y la otra, tras una gran jugada directa de line-out que propició un quiebre de Ignacio Cubilla.
El descuento sobre el cierre del primer tiempo no tuvo efecto positivo para el local, ya que al inicio del segundo Alumni sentenció con otras dos conquistas, ambas, con Santiago Montagner como protagonista: en una, como autor material, y en la otra, como autor intelectual y asistidor. El octavo fue otra de las figuras.
Belgrano tuvo orgullo y en el final consiguió dos tries, algo que, sumado a la esquinada conversión de Landó, implficó un punto de bonus, valioso para mantenerse en la pelea por ese cuarto puesto que implica un lugar en las semifinales. Desde ahora, ese espacio pertenece a Alumni, el dueño del clásico.