Barcelona, con varias campeones del mundo en su once inicial, organizó una auténtica fiesta en Valencia y goleó 5-0 para confirmar un inicio de La Liga implacable, siendo el único equipo con puntaje perfecto tras las primeras cuatro jornadas, en las que ya convirtió 17 goles y recibió apenas dos. Una defensa que arranca la defensa del título con seriedad, fluidez, disfrute y motivación rumbo al gran objetivo que empieza este miércoles: la Champions League.
Una goleada que se gestó de inicio a fin. Marcó la diferencia frente al Valencia, que atraviesa una profunda crisis institucional. Y una jornada marcada por los debuts de Rodri como titular y del brasileño Gabriel Jesús, que vistió la camiseta blaugrana ingresando desde el banquillo en los últimos nueve minutos.
También por un Lamine Yamal que volvió a ser figura tras haber sembrado dudas el sábado, cuando practicó con un plan diferenciado por un golpe. No fue su actuación absoluta, porque en este Barça, en el que también se lucieron Fermín López, Rodri, y el ingresado Dani Olmo, es difícil señalar a uno por encima del resto.
Sin embargo, con su pronta pincelada se abrió el encuentro. A los cinco minutos, Fermín lo puso a correr en el área y Yamal definió de cachetada por encima del macedonio Stole Dimitrievski. Enseguida le anularían el doblete por su posición adelantada, detectada vía VAR, lo cual -de todas maneras- anunciaba la función peligrosa que se venía del 10. Fue el volante que lo asistió el que estiró la ventaja, a los 22 minutos, con un zurdazo abierto a un palo. Con el 2-0, el equipo del alemán Hansi Flick se iría al descanso, aunque al reanudarse el encuentro no tardaría mucho en ir moldeando la goleada.
Porque a los 4 minutos, Lamine soltó el pase por la derecha para que el desborde fuera del propio López, que volvió a asistir, esta vez con un pase raso para que Raphinha sólo tuviera que empujarla debajo del arco.
“Aunque vayamos con ventaja de dos o tres goles, siempre queremos más. Meter tantos goles y, a la vez, dejar tu portería a cero, es señal de que no nos relajamos como equipo. Tanto atrás como adelante hay mucha polivalencia. Esto provoca un efecto sorpresa en el rival. Vamos variando durante un mismo partido”, analizó el zaguero Gerard Martín tras el partido. Eso fue lo que ocurrió tras el tanto del brasileño: un poste privó otro gol de Fermín y el travesaño le impidió a Rodri su primer gol.
Por eso, recién a los 33 llegaría el cuarto. Obra de Pedri, que combinó con Olmo una pared en la zona de peligro y definió desde dentro del área con un remate cruzado exquisito. El quinto, cinco minutos después, conformaría el doblete de Yamal y la segunda asistencia de Olmo: tras una jugada creativa, el último filtró para que el extremo definiera con un potente zurdazo el mano a mano con el arquero y pusiera el moño.
“Tenemos todo el hambre: vamos por todos los títulos”, declaró convencido Pedri, que desestimó la incompatibilidad que algunos ven con Rodri: “Siempre se dice que no funcionamos juntos, pero lo cierto es que es muy cómodo jugar con él. Nos vamos a entender muy bien”. A su vez, agradeció la ovación que le dedicaron los presentes en el estadio Mestalla al ser reemplazado: “Es de agradecer que te aplaudan en un campo rival, eso es muy bonito. Le deseo suerte esta temporada a Valencia. Nunca es fácil jugar un partido aquí aunque se diga lo contrario, le damos mucha importancia a este resultado”.
La goleada del Barcelona en Mestalla
Por su parte, Flick transmitió el mismo mensaje de Pedri. “Puede ver hambre en mis jugadores, a pesar que muchos son campeones del mundo. Hicimos un partido fantástico, controlamos el juego, generamos espacios y marcamos, pero no fue un partido perfecto. Siempre tienes cosas a mejorar. Para mí sólo son tres puntos”, manifestó el técnico.
Valencia sufrió su tercera derrota consecutiva y muchos de sus aficionados se congregaron fuera del estadio para protestar contra el dueño del club, Peter Lim. Barcelona lidera en solitario y llega con el ánimo en alza al debut de Champion ante Feyenoord, el miércoles, en el Camp Nou.