Contepomi, a pocas horas del choque ante los Springboks: hay que controlar mejor nuestras emociones

11 agosto, 2026

De Cardales a Puerto Madero, la geografía de los Pumas experimentó un giro en las 48 horas previas al encuentro. De la agreste quietud de la zona norte al caos, la belleza y la ostentación del último barrio porteño. Tras culminar los entrenamientos de alta intensidad, queda apenas el captain’s run en el estadio para el viernes y la preparación mental para el partido más exigente del año.

Mimetizarse con el entorno sería la peor receta para los Pumas, que el sábado a las 16 se enfrentan a Sudáfrica, el campeón mundial, en la cancha de Vélez. Un test match que los sitúa en condiciones desventajosas, y en el que deberán hallar un equilibrio entre responder a la potencia de los Springboks con vehemencia y mantener la templanza para no desbordarse.

La pérdida del control fue lo que les costó la derrota en el último partido, hace tres semanas, frente a Inglaterra en Santiago del Estero. Se habían colocado a dos puntos de ventaja y jugaban con un hombre de más, pero perdieron la compostura y volvieron a verse en desventaja marcada. La reacción final, tras un fallo controvertido de la terna arbitral, les costó también una suspensión: cuatro partidos para el apertura Tomás Albornoz. Más allá de que no afecte al equipo, porque el tucumano descansaría de todas formas en este choque y en los dos siguientes ante Australia, fue un llamado de atención sobre el comportamiento del grupo.

En la conferencia de prensa de rigor que antecede a cada partido internacional, el entrenador Felipe Contepomi, también protagonista del desenlace caótico por negarse a dialogar con la prensa, evitó profundizar sobre el tema, pero admitió que la gestión del temperamento era uno de los aspectos a mejorar para el equipo.

“Tuvimos una buena revisión como equipo. Más que nada analizamos el juego, porque tuvimos oportunidades y no es que se haya perdido en la última jugada. Tuvimos oportunidades. Siempre tratamos de colocar la responsabilidad en lo que podemos controlar. Todos coincidimos en que hay cosas para mejorar en el juego, también en cómo regulamos nuestras emociones. Ya pasó. Ojalá sigamos aprendiendo de eso”, subrayó.

El espacioso lobby del hotel Hilton sirve de punto de encuentro entre los jugadores y sus familiares. La posibilidad de competir ante sus seres queridos es un aliciente extra para la mayoría de los jugadores. Las experiencias recientes de partidos frente a los Springboks en Vélez, sin embargo, no dejan buenos recuerdos. Fueron cotejos en los que a los Pumas les costó conectarse, estuvieron llenos de nervios y, por ende, de errores. Con un matiz: se disputaron en la antesala de la definición de las listas mundialistas, en 2015 y 2023, con la adrenalina que ello implica.

En esta ocasión, la mayor dificultad radica en otro aspecto: la imposibilidad de contar con unos 17 jugadores, algunos lesionados y la mayoría descansando por indicación del cuerpo técnico. No están, por ejemplo, las figuras que juegan en el Top 14 de Francia. Es legítimo preguntarse si este era el partido idóneo para hacerlo (lo mismo ocurrirá en los próximos dos tests frente a Australia), teniendo en cuenta que la Regla 9 obliga a los clubes a liberar a los jugadores para estas fechas.

De ahí la importancia de la justificación de Contepomi: “Hay un interés mayor, que es el del jugador, y hay que hacer lo mejor para el jugador. Siempre existe el conflicto de interés con el club, y nosotros optamos por ver qué es lo mejor a corto, mediano y largo plazo. Bien o mal decidimos que algunos jugadores pueden descansar, que probablemente no tendrán esa oportunidad hasta el Mundial. En cierta medida, también es egoísta de nuestra parte, porque creemos que es lo mejor para el Mundial.”

Esta circunstancia llevó a que el sábado los Pumas salgan a enfrentarse al bicampeón del mundo con cuatro debutantes: Francisco Moreno, que será el pilar derecho titular, y desde el banco los terceros líneas Juan Martín Scelzo, Juan Penoucos y el hooker Leonel Oviedo.

“Son decisiones”, justificó Contepomi respecto a la inclusión del pilar tucumano. “Tratamos de ser lo más justos y consistentes posible. Para nosotros la competencia es muy importante. Sabemos que para Sudáfrica el scrum y el maul son fundamentales y Moreno mostró solidez en ese aspecto. Son 30 segundos por partido, que resultan extremadamente importantes, pero no lo representan todo el encuentro; evaluamos todo y creemos que está en condiciones”.

Otra novedad es la inclusión de Santiago Carreras como apertura y Gerónimo Prisciantelli de fullback, invirtiendo las posiciones respecto a cómo jugaron ante los Springboks, el año pasado en Twickenham. “Santi y Jero son dos jugadores muy versátiles, de características similares, y los dos pueden desempeñarse de 10 y de 15. De hecho, buscamos en nuestro sistema que el 10 y el 15 alternen la posición. Santi tiene más experiencia, y creemos que es lo mejor para el equipo.”

De Cardales a Puerto Madero, cambia la geografía y cambia el entorno. Lo que no cambia es el objetivo final. El José Amalfitani aguarda por el encuentro más desafiante del año. Sin las figuras, deberán conservar la templanza como nunca.

El equipo quedará formado así: Gerónimo Prisciantelli; Rodrigo Isgró, Lucio Cinti, Faustino Sánchez Valarolo e Ignacio Mendy; Santiago Carreras y Simón Benítez Cruz; Benjamín Grondona, Joaquín Moro y Pablo Matera (c); Tomás Lavanini y Guido Petti Pagadizábal; Francisco Moreno, Ignacio Ruiz y Boris Wenger. Suplentes: Leonel Oviedo, Mayco Vivas, Tomás Rapetti, Efraín Elías, Juan Penoucos, Juan Martín Scelzo, Agustín Moyano y Matías Moroni.

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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