NEUQUÉN (Enviado especial).- En el tenis, un deporte tan íntimamente ligado al estado de ánimo, el favoritismo puede mostrar su cara traicionera. Convertirse en el jugador más destacado de un choque entre dos (o entre cuatro) puede convertirse en una carga asfixiante que obscurece la visión. Le sucede a quienes lideran las listas. Así le pasó varias veces a Francisco Cerúndolo, el mejor tenista sudamericano según el ranking (23º). No obstante, durante este fin de semana de la Copa Davis en Neuquén, el delantero porteño dejó aflorar su jerarquía sobre la pista dura—con techo—del estadio Ruca Che. Cerró la serie frente a Turquía, oponente de menor nivel que el argentino, y, por lo tanto, ratificó la permanencia de Argentina en el Grupo Mundial (Qualifiers 2027).
Después del lógico 2-0 del sábado, gracias a las victorias de Cerúndolo y de Thiago Tirante, todo parecía predisponer a que los capitanados por Javier Frana cerraran el desafío (el primero de la historia en la Patagonia) en el tercer punto, correspondiente a los dobles. Pero Guido Andreozzi y Andrés Molteni, ambos ganadores de Masters 1000, protagonizaron una actuación poco convincente. Con posiciones 14° y 58°, respectivamente, jugaron muy cautelosos y cayeron por un doble 6-4 ante Arda Azkara (205°) y Yanki Erel (468°, campeón de dobles junior de Wimbledon 2018), en 1h25m. Este resultado obligó a reconfigurar la estrategia y a que el cuarto choque lo disputara Cerúndolo, en el papel de single 1, cuando en la planificación inicial se contemplaba la presencia de Mariano Navone (que no había disputado el sábado) si la serie ya estaba resuelta. Francisco superó a Mert Alkaya (296°) por 6-1 y 6-0, en 48 minutos, y el suspense se disipó de inmediato. Se contabilizó la victoria número 100 del conjunto argentino en su centenaria historia en la competición. Llegó el alivio. El estadio vibró con música festiva, hubo sonrisas y abrazos, se repartieron besos y pelotas obsequiadas al público, entre los que se encontraba el gobernador de la provincia, Rolando Figueroa. La Argentina cumplió con lo que indica el ranking entre unos y otros.
Así cerró la serie Cerúndolo
Es momento de mirar hacia adelante, pero sin perder de vista el pasado reciente. El equipo nacional deberá esperar hasta finales de noviembre para conocer al rival de los Qualifiers 2027: el sorteo se llevará a cabo en Bolonia una vez que se defina el Final 8. “Cruzamos los dedos. Ojalá que sea de local”, fue una de las expresiones que soltó Frana durante la rueda de prensa posterior a la victoria 3-1 frente a Turquía. Ese anhelo encapsula el deseo natural de competir en condiciones elegidas por el propio grupo argentino, pero también la necesidad de evitar volver a sufrir una elección traumática como la de la primera serie del año, frente a Corea del Sur, de visitante, apenas días antes de empezar la gira sudamericana sobre arcilla, la razón principal que alegaron los jugadores para ausentarse. Los nueve ausentes (siete singlistas, dos doblistas), cifra sin precedentes para una misma serie, atenuaron el poder del equipo. Los asiáticos, sin arraigo en la élite del tenis, aprovecharon la confusión y se impusieron (3-2) ante un rival que, al final, presentó a cinco debutantes.
El tropiezo prematuro le hizo perder la temporada completa de Copa Davis al tenis argentino. Fue un golpe deportivo: este fin de semana, en lugar de competir por avanzar a cuartos de final, se disputó la lucha por evitar el descenso. Y, además, representó un dolor de cabeza económico. Aunque la dirigencia de la Asociación Argentina de Tenis asegura haber dejado de depender de la Davis, descartó alquilar el Buenos Aires Lawn Tennis Club para organizar la serie ante Turquía por razones financieras y buscó ayuda en el interior. El gobierno de Neuquén y las petroleras actuaron como salvavidas. ¿El equipo argentino está obligado a ganar en la primera serie del año? No, por supuesto que no; en el deporte, muchas cosas pueden ocurrir. Pero lo criticado fue el autoboicot (las numerosas ausencias).
“Lo del pasado quedó en el pasado. No somos libros de historia. Hoy estamos aquí, estamos contentos de haber ganado aquí y toca mirar a la siguiente ronda. Después se verá quién juega, dónde se juega, será decisión del capitán, estaremos todos a disposición y queda mirar para adelante”, declaró Cerúndolo, también en la conferencia, respecto a lo ocurrido en Corea del Sur, donde no participó. Pero la situación fue tan profunda e inexplorada que no podía ignorarse.
Restan poco más de dos meses de la temporada ATP, con giras en Asia y Europa en escenarios cubiertos. Durante este periodo, además de esperarse el sorteo para 2027, Frana y la dirigencia evaluarán el futuro. Un porvenir que incluye el propio cargo de capitán, que se inició en 2025. El rafaelino, por ahora, desea continuar. En su momento, tras la frustrante serie en Corea del Sur, estuvo muy afectado, aislado entre los suyos, tratando de comprender qué había sucedido.
“Cada uno llevó a cabo su proceso. No es que haya un factor que debiera evaluarse y no haya sido considerado. Este año nos presentó desafíos interesantes para cada uno, según el rol que le corresponde a cada quien. No me gusta especular. Creo que este año todos hemos extraído conclusiones, todos hemos hecho un análisis personal de lo que pasó”, afirmó Frana, girando en torno a Busan.
“¿Qué quiero hacer? Yo la pasé muy bien. Evidentemente es una montaña rusa de emociones, como cuando jugaba, que era el paraíso cuando ganaba o el infierno cuando perdía. Intentamos que no sea esto último, que sea un espacio lleno de momentos enriquecedores. Lo disfruté mucho, lo viví con intensidad y hay que sentarse a escuchar qué piensan (los dirigentes) para el próximo periodo”, le dijo Frana a LA NACION, ya con el montaje de la cancha del Ruca Che empezando a desarmarse.
-¿Y tú qué opinas?
-Me sentí muy cómodo, muy bien. Y, claro, si existe la posibilidad de continuar y si ellos están… que es lo que uno viene intuyendo, eso ocurrirá.