El costo de Wimbledon: cuánto gastar en comida, bebidas y recuerdos del All England

12 julio, 2026

LONDRES (enviado especial).- En Wimbledon todo parece diseñado para soportar el paso del tiempo: el blanco obligatorio, el césped que parece una alfombra, el silencio antes del saque, las buenas maneras británicas, la fila, las flores y las fresas con crema. Pero hay un aspecto que no pudo permanecer ajeno a la época: los precios. La edición 2026 del torneo también se mide en la cartera de los espectadores, entre vasos reutilizables, estaciones de recarga de agua, champán, fish and chips y merchandising oficial con el verde y violeta de siempre.

El símbolo gastronómico del All England continúa intacto: las conocidas fresas con crema, las frutillas con crema que aparecen en cada postal del All England Club. Durante años se mantuvo un precio casi sentimental: 2,50 libras (US$3,50; $5.250 argentinos), congelado hasta 2024. En 2026 suben a 2,85 libras (US$3,99; $5.985), un aumento del 14%, explicado por la inflación acumulada de los últimos años. Dentro de Wimbledon, donde una copa de champagne puede costar 27,90 libras (US$39,06; $58.590), las fresas siguen funcionando como una rareza: tradición, recuerdo comestible y, en términos relativos, una de las compras más asequibles del recinto.

La escala de precios comienza mucho antes que el champagne. Una botella de agua mineral cuesta 2,70 libras (US$3,78; $5.670), una gaseosa 2,90 (US$4,06; $6.090), un té 3,50 (US$4,90; $7.350) y un café 4,50 (US$6,30; $9.450).

Sin embargo, el torneo impulsa una lógica más sostenible: hay botellas oficiales recargables de Evian de 750 ml por 5 libras (US$7; $10.500) y estaciones de recarga distribuidas por el recinto. También funciona un sistema de vasos reutilizables de plástico para las bebidas, con cubos de desecho específicos para desecharlos tras consumir.


Dentro de Wimbledon, donde una copa de champán puede costar 58.000 pesos, las fresas con crema siguen siendo una rareza: son tradición, recuerdo comestible y, en términos relativos, una de las compras más accesibles del recinto


Para comer algo rápido, el sándwich aparece a 4,95 libras (US$6,93; $10.395), las papas fritas a 5,50 (US$7,70; $11.550) y el “picnic express” (un clásico para quienes no tienen entradas y deciden ver el partido en la pantalla gigante frente a The Hill), que incluye plato principal, snack y bebida, a 15,50 (US$21,70; $32.550). Para una opción más contundente, el fish and chips cuesta 13 libras (US$18,20; $27.300), el poke 14 (US$19,60; $29.400), la hamburguesa 14,80 (US$20,72; $31.080) y los wraps griegos —de halloumi, pollo o combinados—, una especie de taco, van de 11,75 (US$16,45; $24.675) a 15,50 libras (US$21,70; $32.550). Para bolsillos más holgados, la langosta, claro, opera en otro nivel: 28,50 libras (US$39,90; $59.850).

La bebida también brilla en casi todos los puestos de comida del All England. Una cerveza cuesta 8,20 libras (US$11,48; $17.220), mientras que en el bar de la cerveza oficial del torneo la pinta tirada se vende a 8,95 (US$12,53; $18.795), la versión sin alcohol a 8,30 (US$11,62; $17.430) y la botella de 330 ml a 8,20 (US$11,48; $17.220). El combo de fresas con crema más cerveza llega a 9,30 libras (US$13,02; $19.530).

El Pimm’s, otro clásico británico del verano (un conocido aperitivo a base de ginebra, con notas ácidas, cítricas y herbáceas), ocupa un lugar destacado en los puntos de comida. El Pimm’s No. 1 Summer Cup con copa de vidrio cuesta 13,45 libras (US$18,83; $28.245). La versión con vaso de plástico sale 5,4% más barata, alrededor de 12,72 libras (US$17,81; $26.720). También figura la opción de refill por 5 libras (US$7; $10.500). En el extremo más elegante, la copa de vino cuesta 7,20 libras (US$10,08; $15.120), la botella de vino 35,70 (US$49,98; $74.970), la copa de champagne 27,90 (US$39,06; $58.590) y la botella 98 libras (US$137,20; $205.800).

Pero Wimbledon no se agota en la comida. El torneo funciona también como una enorme tienda al aire libre, donde cada objeto parece diseñado para convertir la visita en recuerdo. El programa oficial cuesta 12 libras (US$16,80; $25.200), una pelota grande para autografiar por los jugadores 22 (US$30,80; $46.200), la mediana 16 (US$22,40; $33.600), una mini raqueta del patrocinador oficial 19,99 (US$27,99; $41.979), un póster 20 (US$28; $42.000), las muñequeras 8 (US$11,20; $16.800) y un tubo de cuatro pelotas Slazenger 10 libras (US$14; $21.000).

La toalla oficial, uno de los objetos más codiciados por los fanáticos, se lleva por 40 libras (US$56; $84.000) y se ofrece en verde, rojo o violeta. La gorra alcanza 35 (US$49; $73.500), la taza a 14 (US$19,60; $29.400), la botella recargable de 530 ml a 40 (US$56; $84.000), los llaveros a 10 (US$14; $21.000), las lapiceras a 3 (US$4,20; $6.300), el paraguas-sombrilla a 45 (US$63; $94.500), el bolso en verde, violeta o blanco a 20 (US$28; $42.000), la libreta Moleskine a 20 (US$28; $42.000) y el set de tres pines a 12 libras (US$16,80; $25.200).


Para la reventa de entradas la condición es clara: no hay reembolsos ni transferencias, incluso si el juego se suspende. La recaudación, descontados los impuestos, se dona a organizaciones benéficas


Además, hay una pieza que resume como pocas la forma en que Wimbledon transforma su liturgia en merchandising: la mascota del torneo —apodada “Pip”—, un peluche con forma de fresa, cuesta 24 libras (US$33,60; $50.400). Es, probablemente, el recuerdo más codiciado, incluso para los jugadores: Aryna Sabalenka, la número 1 del mundo, se emocionó cuando el torneo le entregó una versión XL. Y si el teléfono no aguanta una jornada tan larga entre fotos, videos, resultados y mapas, también hay cargadores de batería por 10 libras (US$14; $21.000).

En medio de una oferta gastronómica y de merchandising que puede golpear los bolsillos, Wimbledon conserva una tradición: el Ticket Resale de la Wimbledon Foundation, apoyado por uno de los patrocinadores principales. Cuando los espectadores con entradas para las canchas centrales abandonan el recinto, el torneo escanea esos boletos y pone de nuevo sus asientos a la venta. La mayor parte de las reventas ocurre hacia el atardecer y los precios son casi una rareza dentro del All England: 15 libras para el Centre Court (US$21; $31.500) y 10 libras para las canchas No. 1 y No. 2 (US$14; $21.000). La condición es clara: no hay reembolsos ni transferencias, incluso si el partido se suspende. La recaudación, descontados los impuestos, se destina a organizaciones benéficas y a comunidades a través de la fundación del torneo.

Así, el All England Club sostiene una fórmula que parece simple, pero no lo es: lograr que cada consumo tenga un matiz ritual. Las fresas con crema no son solo un postre; el Pimm’s no es solo una bebida; la toalla no es solo un accesorio; el programa no es solo papel. Todo forma parte de una experiencia gestionada con cuidado, que está fuera del alcance de muchos bolsillos argentinos.

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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