Flamengo emergió como un oponente de varios clubes argentinos en las competiciones de la CONMEBOL durante 2025: se midió frente a Central Córdoba en la fase de grupos; enfrentó a Estudiantes y a Racing en cuartos y en las semifinales, mientras que Lanús lo desafió en la definición de la Recopa Sudamericana… El gigante de Brasil, vigente campeón -superó a Palmeiras en la final, liderando los dos primeros puestos del Brasileirao- volvió a La Plata: con Estudiantes disputó 11 compromisos, aunque esta fue la tercera vez que chocaron en la Copa Libertadores; el resto correspondió a la Supercopa.
Estudiantes es un conjunto con estirpe copera y sus aficionados la reflejan. La casa del UNO brinda un ambiente singular, porque el público es protagonista: empuja con su aliento, busca minimiza con su estruendoso griterío al rival y al árbitro. Los de fuera queman la gente, y los de adentro responden y avivan ese fuego. La motivación era una necesidad para el Pincha, una victoria lo encumbraba en la cima del Grupo A, donde sus dos próximos compromisos serán fuera de La Plata para cerrar ante DIM en casa: el desquite ante Flamengo y la visita a Cusco, debutante pero con la dificultad de la altura -3366 metros sobre el nivel del mar- en un pliego de viajes.
Juego directo frente a la posesión; presión alta al ataque para ceder el control al rival cuando se repliegan y dejar que los centrales manejen la pelota; el desequilibrio de Thiago Palacios como estandarte ante el juego cerebral del uruguayo Giorgian De Arrascaeta… algunas de las virtudes y de los modelos que buscaban imponer Estudiantes y Flamengo. Las individualidades de Fla emergieron con un mayor grado de jerarquía -dos habituales titulares como Léo Ortiz y el chileno Erick Pulgar no viajaron por lesión-, mientras que El León con su furia impuso condiciones al inicio, destacando Mikel Amondarain, de 21 años, sorprendente por su posición adelantada en el mediocampo.
Desbordó Eric Meza y Facundo Farías definió mordido y sin puntería; el exColón e Inter Miami combinó más tarde, pero elevó el remate. La salida temprana de De Arrascaeta –el futbolista extranjero con mayor cantidad de partidos en la historia del Mengão–, con un golpe en la clavícula derecha encendió las alarmas en el banco de suplentes y en Uruguay: es titular indiscutido en la estructura de Marcelo Bielsa; el capitán fue trasladado al Instituto Médico Platense para realizarse estudios de imágenes. Tras la medianoche se confirmó la fractura en el hombro derecho.
Por el sector de Arrascaeta ingresó el colombiano Jorge Carrascal, de técnica marcada, aunque en ciertos pasajes desacomoda al equipo con sus filigranas. La posición del ex River no estaba en la agenda de Estudiantes y el entrenador Alexander Medina se acercó a la pantalla para observar con sus ayudantes cómo cerrarlo: un indicio fue la advertencia de Samuel Lino, tras pase del “cafetero”.
Pero en el tramo en el que el Pincha buscaba recomponerse, Flamengo rompió el molde. Bruno Henrique tiene 35 años y actúa con una displicencia típica de muchos brasileños. Pero tras esa aparente apatía se oculta un jugador de clase internacional: en una jugada desbordó a Tomás Palacios, entró al área, levantó la vista y buscó a Luiz Araújo, quien, de frente al arco, resolvió con facilidad. Hasta el cierre de la primera mitad, el encuentro siguió el ritmo impuesto por Fla, que a principios de año había cerrado el ciclo de Filipe Luis -ganó cinco títulos en 17 meses, entre ellos el Brasileirão y la Libertadores 2025- y había contratado a Leonardo Jardim, nacido en Venezuela, criado en Portugal, que debutó a Mbappé en Mónaco (allí dirigió a Guido Carrillo) y que la temporada pasada llevó a Cruzeiro.
Balance del empate entre Estudiantes y Flamengo
Carrillo es la guía ofensiva de Estudiantes. Con 34 años lidera en el vestuario y es referente en la cancha. No se asusta si no participa con el balón, porque sabe generar espacios para sus compañeros: Farías lo aprovechó para cabecear sin oposición desde el punto penal, pero su intento dio en Rossi.
En la otra puerta, Muslera firmó una doble intervención frente a Bruno Henrique y Luiz Araújo, manteniendo vivo a Estudiantes; en la acción siguiente Carrillo demostró ser un delantero de raza y que siente una atracción especial por Flamengo. Con la combinación que mostró más efecto: el desborde de Meza, el cabezazo de Farías y una trayectoria corregida por Carrillo; la pelota rozó la línea de gol por un suspiro. El VAR confirmó la decisión del árbitro chileno Piero Maza, el mismo que dirigió el desquite en UNO en 2025. Doce goles en 25 encuentros, a uno de la marca histórica que ostentan Verón y Boselli en la Libertadores.
El empate aumentó la temperatura en el estadio: Emerson Royal cayó en el área simulando una falta de Farías; el lateral recibió la amonestación tras un roce con Palacios. Los técnicos Medina y Jardim entraron al césped y el árbitro terminó expulsándolos a ambos… Palacios chocó con Bruno Henrique y quedó al borde de la expulsión. El partido perdió ritmo y continuidad entre protestas, la entrada de los médicos, cambios y la pausa para hidratación… El tiempo se agotó, se añadieron apenas cuatro minutos al tiempo reglamentario: Amondarain tuvo una chance para desequilibrar, Rossi le negó la celebración al Pincha, como ocurrió en 2025.