Estudiantes vence a Corinthians en Brasil y avanza a las semifinales de la Copa Libertadores

22 septiembre, 2026

Un desenlace fuera del guion. El goleador insospechado para sellar la clasificación y la figura que terminó siendo el villano: Alexis Castro, autor de los tantos de Estudiantes en ambos encuentros, y Memphis Depay, que desperdició un penal en el descuento, protagonistas en el Neo Química Arena. El Pincha derrotó 1-0 a Corinthians, aseguró su pase a las semifinales y se convirtió en la bandera del fútbol argentino en la Copa Libertadores. En 2021, la última vez que un club argentino no estuvo entre los cuatro primeros: Atlético Mineiro dejó fuera a River en cuartos y, en la ronda anterior, Boca, Defensa y Justicia, Argentinos, Vélez y Racing dijeron adiós.

Detrás del pase de Estudiantes hay un dato contundente, que ilustra la superioridad que impone el fútbol brasileño sobre el argentino en la Libertadores. No solo explica por qué levantaron el trofeo de forma consecutiva desde 2019, una racha que comenzó Flamengo al vencer a River en la final disputada en Lima: prueba de que la competencia interna fortalece a los clubes para luego imponerse en el plano internacional. Acumular esas siete estrellas, además, igualó la historia: 25 veces un representante argentino fue campeón del torneo continental más importante que organiza la Conmebol y los brasileños, con esa racha, alcanzaron esa marca el año pasado. ¿Más? De las últimas seis finales, cinco fueron protagonizadas por equipos de Brasil.

El formato de 30 equipos elevó la vara y la brecha no debe reducirse exclusivamente por el poderío económico. De las últimas 22 series de mata-mata entre representantes argentinos y brasileños, los argentinos apenas ganaron cuatro cruces: la diferencia es enorme y se agranda al analizar cada caso, porque apenas seis veces los argentinos triunfaron en alguno de los 40 encuentros. Estudiantes ejerce como referencia y es el único que logró tres victorias: 3-0 frente a Fortaleza, en 2022; 1-0 ante Flamengo, el año pasado (luego cayeron en los penales); y el triunfo sobre Corinthians para avanzar a semifinales. Los demás ganadores fueron River sobre Internacional en 2023; Vélez ante Fortaleza en 2025 y, el martes, Platense al derrotar a Fluminense.

La tarjeta amarilla que recibió Bruno Bidón a los tres minutos fue una señal de la fricción y las roces que acompañaron el desarrollo en un estadio que parecía una caldera y alimentaba la tensión, que se intensificó con el penal no sancionado de González Pírez sobre Gabriel Paulista, que el VAR ignoró. En lo futbolístico, Estudiantes extrañó a Tiago Palacios —sufrió un desgarro frente a Universidad Católica y regresaría ante Rosario Central, en la final de la Supercopa Internacional, el 26 de septiembre—; el uruguayo ofrece un salto de jerarquía en el juego, un socio para Joaquín Correa, que en San Pablo sufrió una lesión muscular. Se acomodó con el esfuerzo colectivo, con una actitud de presión, y guardó ritmo en los pasajes que hizo circular la pelota: sin profundidad, pero adormeciendo el tempo.

Lo más destacado de Estudiantes frente a Corinthians

La vuelta de Tomás Palacios para cubrir la banda izquierda, ante la ausencia de Gastón Benedetti, que llegó al límite de amonestaciones, fue la única variante respecto al encuentro en La Plata que dispuso Cacique Medina. La posición dejó al defensor central en una situación incómoda y le costó una amonestación en el primer tiempo; el desborde para el gol terminó siendo una aportación determinante de ese jugador, que deberá cumplir un partido de suspensión por la amonestación.

En ese juego de ausencias para Corinthians también hubo bajas: el delantero Yuri Alberto —no participó desde la serie con Rosario Central— y el volante Raniele, expulsado frente a los Canallas, las cartas que no empleó el entrenador Fernando Diniz, que en la Libertadores escondía una campaña floja en el Brasileirao, donde el Timao se ubica 14º, a un punto de las plazas para copas internacionales en 2027, pero también a cuatro de los equipos que están peleando por no descender.

La derrota ante Flamengo, en la fase de grupos, fue la única caída del León fuera del estadio Uno: empates frente a Independiente Medellín y Cusco, en la fase de clasificación, y el contundente 3-0 ante Universidad Católica, los resultados que ilusionaban, como el remate del primer tiempo de Joaquín Tobio Burgos, tras un desborde de Correa.

Con disciplina para cumplir la misión de cortar circuitos, cuando el desenlace parecía encaminarse a los penales, Palacios llegó con el último aliento a poner el centro y Castro conectó de volea para hacer estallar la red. Un gol del delantero que fue el artillero de la serie, el hombre que desató las dos celebraciones del Pincha, tanto en la ida como en la revancha. Para eliminar a Corinthians, sólo restaba el visto bueno del VAR por la mano de González Pírez; Depay, el neerlandés adinerado que pedían los aficionados, desperdició el remate. Estudiantes volvió a exhibir su sello inquebrantable de equipo copero, con los condimentos que siempre rodean a la Libertadores. Ahora esperará al vencedor de la llave entre Flamengo e Independiente del Valle.

Mateo Fernández

Periodista deportivo argentino. Cubro la actualidad del fútbol y del deporte con una mirada directa, basada en el análisis y el contexto. Me enfoco en contar lo que pasa dentro y fuera de la cancha con claridad, sin ruido y con respeto por el lector.

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